Cine Club Fórum Mérida: De óxido y hueso
Dirección: Jacques Audiard. Duración: 120 min. Reparto: Marion Cotillard (Stéphanie), Matthias Schoenaerts (Ali), Céline Sallette (Louise), Bouli Lanners (Martial) Guion: Jacques Audiard y Thomas Bidegain; basado en la novela “De rouille et d’os”, de Craig Davidson. Música: Alexandre Desplat. Fotografía: Stéphane Fontaine.
Ali se encuentra de repente con un
niño de 5 años en sus manos. Sam es su hijo, pero apenas le conoce. Sin hogar,
sin dinero y sin amigos, Ali se refugia con su hermana en Antibes. Ella les
acoge en su garaje y se hace cargo del niño. Ali se encuentra con Stephanie por
primera vez durante una pelea en un club. La lleva a casa y le deja su número
de teléfono. Una llamada nocturna tras un incidente volverá a reunirlos. Se
inicia así una relación difícil, intensa y emocionante entre dos seres a la
deriva.
Filmografía de Jacques Audiard: Un Héroe Muy Discreto
(1996), Lee Mis Labios (2001), De Latir mi Corazón se ha Parado (2005), Un
Profeta (2009)
Premios: Mejor Director, Mejor Actor, Mejor Guión, Seminci
Valladolid 2012, Mejor Película Festival de
Cine de Londres, Nominada a ocho Premios Cesar de la Academia
Francesa, a dos Globos de Oro (Mejor Actriz Drama y Mejor Película Extranjera)
y al Goya a la Mejor Película Europea.
Afirma Jacques Audiard que De
Óxido y Hueso nace de la voluntad de escribir una historia de amor entre dos
personajes que no están hechos para amar. Raro sería que el autor de esos
descarnados retratos de la condición humana que abundan en su filmografía se
dejara arrastrar por una historia de amor convencional. De Óxido y Hueso no lo
es en absoluto. Dos seres a la deriva, unidos solo en principio por tener que
hacer frente a situaciones que le sobrepasan. Él, acorazado en su físico, rudo,
simple como un niño grande, caprichoso e inconsciente, no cree en el amor,
desconoce incluso como expresarlo. Ella, una mujer tan fuerte como arrogante,
tan hermosa como independiente, desdeña a los hombres y uno intuye su
incapacidad para abandonarse a ellos. Su primer encuentro, nocturno, en una
discoteca, sirve para definirlos, para contraponer sus evidentes diferencias.
Audiard trabaja ambos personajes por separado, se aplica en una excelente
caligrafía visual para darnos sus claves y que les entendamos. Cuando la
tragedia hace su aparición – en una excepcional secuencia rodada de forma
magistral, en la que Audiard despliega su dominio de la elipsis narrativa –
todo cambia y, en cierta forma, comienza de nuevo la película. El espectador no
puede anticipar como reaccionarán esos dos seres heridos a la nueva situación.
Audiard juega con nuestras expectativas y en ese progresivo acercamiento,
difícil, lleno de aristas, impregnado de una extraña combinación de poesía,
ternura y violencia, se encuentra el corazón de esta arriesgadísima, oscura y
hermosa propuesta
De Óxido y Hueso podría definirse
como un cuento brutal y a la vez lleno de esperanza, como una versión de la
Bella y la Bestia en la que la primera se ve convertida en rota sirena –
magnética, aun en su mutilada belleza, Marion Cotillard – y el segundo –
excelente Matthias Schoenaerts - supera la inicial antipatía que despierta para
generar en el espectador algo parecido a la ternura. La luz que se filtra entre
la dureza de la situación, los recursos visuales y sonoros que Audiard maneja
con habilidad, los apuntes de humor y denuncia social, incluso algún giro de
guión discutible, todo está al servicio de melodrama intenso pero contenido que
deja algunas secuencias para el recuerdo, conmovedoras, en los que Audiard hace
gala de un raro aliento poético que surge del dolor y la violencia.
Ali se encuentra de repente con un niño de 5 años en sus manos. Sam es su hijo, pero apenas le conoce. Sin hogar, sin dinero y sin amigos, Ali se refugia con su hermana en Antibes. Ella les acoge en su garaje y se hace cargo del niño. Ali se encuentra con Stephanie por primera vez durante una pelea en un club. La lleva a casa y le deja su número de teléfono. Una llamada nocturna tras un incidente volverá a reunirlos. Se inicia así una relación difícil, intensa y emocionante entre dos seres a la deriva.
Filmografía de Jacques Audiard: Un Héroe Muy Discreto (1996), Lee Mis Labios (2001), De Latir mi Corazón se ha Parado (2005), Un Profeta (2009)
Premios: Mejor Director, Mejor Actor, Mejor Guión, Seminci Valladolid 2012, Mejor Película Festival de Cine de Londres, Nominada a ocho Premios Cesar de la Academia Francesa, a dos Globos de Oro (Mejor Actriz Drama y Mejor Película Extranjera) y al Goya a la Mejor Película Europea.
Afirma Jacques Audiard que De Óxido y Hueso nace de la voluntad de escribir una historia de amor entre dos personajes que no están hechos para amar. Raro sería que el autor de esos descarnados retratos de la condición humana que abundan en su filmografía se dejara arrastrar por una historia de amor convencional. De Óxido y Hueso no lo es en absoluto. Dos seres a la deriva, unidos solo en principio por tener que hacer frente a situaciones que le sobrepasan. Él, acorazado en su físico, rudo, simple como un niño grande, caprichoso e inconsciente, no cree en el amor, desconoce incluso como expresarlo. Ella, una mujer tan fuerte como arrogante, tan hermosa como independiente, desdeña a los hombres y uno intuye su incapacidad para abandonarse a ellos. Su primer encuentro, nocturno, en una discoteca, sirve para definirlos, para contraponer sus evidentes diferencias. Audiard trabaja ambos personajes por separado, se aplica en una excelente caligrafía visual para darnos sus claves y que les entendamos. Cuando la tragedia hace su aparición – en una excepcional secuencia rodada de forma magistral, en la que Audiard despliega su dominio de la elipsis narrativa – todo cambia y, en cierta forma, comienza de nuevo la película. El espectador no puede anticipar como reaccionarán esos dos seres heridos a la nueva situación. Audiard juega con nuestras expectativas y en ese progresivo acercamiento, difícil, lleno de aristas, impregnado de una extraña combinación de poesía, ternura y violencia, se encuentra el corazón de esta arriesgadísima, oscura y hermosa propuesta
De Óxido y Hueso podría definirse como un cuento brutal y a la vez lleno de esperanza, como una versión de la Bella y la Bestia en la que la primera se ve convertida en rota sirena – magnética, aun en su mutilada belleza, Marion Cotillard – y el segundo – excelente Matthias Schoenaerts - supera la inicial antipatía que despierta para generar en el espectador algo parecido a la ternura. La luz que se filtra entre la dureza de la situación, los recursos visuales y sonoros que Audiard maneja con habilidad, los apuntes de humor y denuncia social, incluso algún giro de guión discutible, todo está al servicio de melodrama intenso pero contenido que deja algunas secuencias para el recuerdo, conmovedoras, en los que Audiard hace gala de un raro aliento poético que surge del dolor y la violencia.




















