El Ayuntamiento paga cada mes 1.234 nóminas
El Equipo de Gobierno quiere aclarar, sin faltar a la verdad y sin entrar en equivocaciones, el gasto en personal al que tiene que enfrentarse cada mes.
No queremos ocultar ni falsear los
datos, tal y como se empeñan en hacer el PSOE y algunos sindicatos, en un
intento de sembrar el desconcierto entre los trabajadores municipales y los
vecinos de Mérida.
El Ayuntamiento dispone de una
plantilla que, en la actualidad, está por encima de lo que puede asumir en
función de los ingresos. Esta situación es consecuencia de la política que en
materia de Personal desarrolló el gobierno del PSOE en la anterior legislatura
y de la que ahora pagamos las consecuencias.
En 2009, el gobierno del PSOE se
comprometió -así lo firmó en el Plan de Saneamiento aprobado y enviado al
Ministerio de Hacienda- a gastar 23 millones de euros en Personal. La realidad
fue -así consta en la liquidación certificada por los servicios de Intervención
del Ayuntamiento- que el gasto se cifró en 27 millones de euros.
El actual Plan de Saneamiento aprobado
por este Equipo de Gobierno y los Presupuestos para 2013 nos imponen la
necesidad de reducir la partida de Personal. Los datos son claros, a pesar de
lo que quieran difundir el PSOE y algún sindicato: el Ayuntamiento hace frente
cada mes a 1.034 nóminas de trabajadores municipales a las que se suman otras
doscientas de empleados de las empresas concesionarias del servicio del agua,
basuras y limpieza de centros públicos.
El importe bruto que el Ayuntamiento
pagó a sus trabajadores en diciembre de 2012 (datos de la Tesorería municipal)
fue de: 1.907.039,53 euros. A estos se suman las nóminas de los servicios del agua,
basuras y limpieza de centros públicos que suman: 400.627,6 euros.
Estas cantidades son las que
corresponden a las nóminas (directas e indirectas) que han sufragado las arcas
municipales en el último mes liquidado. Unos números muy por encima de los que
se presupuestan en ciudades como Cáceres, con veinticinco mil vecinos más que
Mérida.
A este Equipo de Gobierno le gustaría
poder contratar a nuevos trabajadores municipales pero la realidad nos impone
un ejercicio de austeridad en las cuentas públicas. Los vecinos no lo
entenderían de otro modo.
No queremos ocultar ni falsear los datos, tal y como se empeñan en hacer el PSOE y algunos sindicatos, en un intento de sembrar el desconcierto entre los trabajadores municipales y los vecinos de Mérida.
El Ayuntamiento dispone de una plantilla que, en la actualidad, está por encima de lo que puede asumir en función de los ingresos. Esta situación es consecuencia de la política que en materia de Personal desarrolló el gobierno del PSOE en la anterior legislatura y de la que ahora pagamos las consecuencias.
En 2009, el gobierno del PSOE se comprometió -así lo firmó en el Plan de Saneamiento aprobado y enviado al Ministerio de Hacienda- a gastar 23 millones de euros en Personal. La realidad fue -así consta en la liquidación certificada por los servicios de Intervención del Ayuntamiento- que el gasto se cifró en 27 millones de euros.
El actual Plan de Saneamiento aprobado por este Equipo de Gobierno y los Presupuestos para 2013 nos imponen la necesidad de reducir la partida de Personal. Los datos son claros, a pesar de lo que quieran difundir el PSOE y algún sindicato: el Ayuntamiento hace frente cada mes a 1.034 nóminas de trabajadores municipales a las que se suman otras doscientas de empleados de las empresas concesionarias del servicio del agua, basuras y limpieza de centros públicos.
El importe bruto que el Ayuntamiento pagó a sus trabajadores en diciembre de 2012 (datos de la Tesorería municipal) fue de: 1.907.039,53 euros. A estos se suman las nóminas de los servicios del agua, basuras y limpieza de centros públicos que suman: 400.627,6 euros.
Estas cantidades son las que corresponden a las nóminas (directas e indirectas) que han sufragado las arcas municipales en el último mes liquidado. Unos números muy por encima de los que se presupuestan en ciudades como Cáceres, con veinticinco mil vecinos más que Mérida.
A este Equipo de Gobierno le gustaría poder contratar a nuevos trabajadores municipales pero la realidad nos impone un ejercicio de austeridad en las cuentas públicas. Los vecinos no lo entenderían de otro modo.




















