UGT y CCOO recuerdan que la aprobación de una ley sobre la renta básica es un compromiso político al que se llegó con los sindicatos y reclaman que se negocie a través del Diálogo Social
CCOO y UGT recuerdan que la aprobación de una ley regional sobre la renta básica es un compromiso al que llegaron todos los partidos políticos con los sindicatos y reclaman que la negociación sobre su redacción arranque en el marco del Diálogo Social.
El acuerdo para la elaboración de esta importante ley se recogió en el Pacto Social y Político durante el anterior Gobierno socialista y contó con la aprobación en la Asamblea de todos los grupos políticos.
También se incluyó en el Plan 3E, ya con el actual Gobierno del PP, un compromiso expreso de alcanzar un nuevo acuerdo de política social, que debería haber entrado en vigor el pasado año y sobre el que ni siquiera se ha iniciado la negociación.
Estos compromisos fueron determinados con la patronal y los sindicatos en el marco del Diálogo Social y, por tanto, su concreción debe contar también con su participación.
En esta negociación con los agentes económicos y sociales se han de tratar los criterios básicos sobre los que se sustentará la ley de renta básica, una normativa reclamada por los sindicatos desde hace años y más necesaria que nunca ante la complicadísima situación económica que sufren muchas familias extremeñas.
UGT y CCOO trasladarán estas cuestiones en una carta al presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, reclamando que se abra un proceso de negociación, antes del debate en la Asamblea, tal y como se prevé en el Pacto Social y Político.
Para CCOO y UGT, la Ley de Renta Básica no puede ser una iniciativa aislada, desvinculada de las políticas sociales y de empleo y, por ello, es esencial contar con la participación de los agentes sociales y económicos.
No sería de recibo que se vendiera en positivo una ley de renta básica que se hiciera a expensas de recortes en otras políticas sociales como la atención a la dependencia, las prestaciones sanitarias o los servicios sociales.
El acuerdo para la elaboración de esta importante ley se recogió en el Pacto Social y Político durante el anterior Gobierno socialista y contó con la aprobación en la Asamblea de todos los grupos políticos.
También se incluyó en el Plan 3E, ya con el actual Gobierno del PP, un compromiso expreso de alcanzar un nuevo acuerdo de política social, que debería haber entrado en vigor el pasado año y sobre el que ni siquiera se ha iniciado la negociación.
Estos compromisos fueron determinados con la patronal y los sindicatos en el marco del Diálogo Social y, por tanto, su concreción debe contar también con su participación.
En esta negociación con los agentes económicos y sociales se han de tratar los criterios básicos sobre los que se sustentará la ley de renta básica, una normativa reclamada por los sindicatos desde hace años y más necesaria que nunca ante la complicadísima situación económica que sufren muchas familias extremeñas.
UGT y CCOO trasladarán estas cuestiones en una carta al presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, reclamando que se abra un proceso de negociación, antes del debate en la Asamblea, tal y como se prevé en el Pacto Social y Político.
Para CCOO y UGT, la Ley de Renta Básica no puede ser una iniciativa aislada, desvinculada de las políticas sociales y de empleo y, por ello, es esencial contar con la participación de los agentes sociales y económicos.
No sería de recibo que se vendiera en positivo una ley de renta básica que se hiciera a expensas de recortes en otras políticas sociales como la atención a la dependencia, las prestaciones sanitarias o los servicios sociales.

















