Homenaje a Juan Fernández García, “Juanito el de la farmacia” · Familia Rodríguez Amigo · Montijo
Queremos aprovechar la ocasión que nos brinda “Crónicas de un Pueblo” para expresar nuestros sentimientos hacia ti. Por tu dedicación y el cariño que nos has tenido siempre, va por ti este homenaje.
Querido Juan:
Ya anhelas tu querida farmacia, donde pasaste aquellos maravillosos años de tu vida. Y es tanta, que te invade la nostalgia y vuelves, casi a diario, luchando por no dejar ir al pasado.
Suerte, suerte tuviste de estar rodeado de excelentes personas, entre ellas, tus jefes, Don Bartolomé y Don Manuel, quienes depositaron en ti toda su confianza.
Transmitiste tu vocación a todos aquellos que trabajaron contigo, y qué afortunado su destino, que siempre estarán agradecidos de haberse cruzado en tu camino.
¡Cómo eres Juanito! Que por tu honradez, discreción, sencillez y ese agrado que te ha caracterizado, te has ganado el cariño y afecto del Pueblo de Montijo.
Eras como un médico, un enfermero o un consejero. Cuando te confiaban sus problemas y enfermedades o cuando te necesitaban, ¡ahí estabas tú!
Para ellos eres y serás siempre “Juanito el de la Farmacia”.
Tu familia se siente orgullosa de ti. Te queremos y estaremos en todo momento a tu lado.
Queremos aprovechar la ocasión que nos brinda “Crónicas de un Pueblo” para expresar nuestros sentimientos hacia ti. Por tu dedicación y el cariño que nos has tenido siempre, va por ti este homenaje.
Querido Juan:
Ya anhelas tu querida farmacia, donde pasaste aquellos maravillosos años de tu vida. Y es tanta, que te invade la nostalgia y vuelves, casi a diario, luchando por no dejar ir al pasado.
Suerte, suerte tuviste de estar rodeado de excelentes personas, entre ellas, tus jefes, Don Bartolomé y Don Manuel, quienes depositaron en ti toda su confianza.
Transmitiste tu vocación a todos aquellos que trabajaron contigo, y qué afortunado su destino, que siempre estarán agradecidos de haberse cruzado en tu camino.
¡Cómo eres Juanito! Que por tu honradez, discreción, sencillez y ese agrado que te ha caracterizado, te has ganado el cariño y afecto del Pueblo de Montijo.
Eras como un médico, un enfermero o un consejero. Cuando te confiaban sus problemas y enfermedades o cuando te necesitaban, ¡ahí estabas tú!
Para ellos eres y serás siempre “Juanito el de la Farmacia”.
Tu familia se siente orgullosa de ti. Te queremos y estaremos en todo momento a tu lado.




















