Recortar la libertad, recortar la vida · Emilio Guerrero Sanabria · Guadiana del Caudillo
Las medidas de recortes que se están llevando a cabo impuestas por el capitalismo, van más allá de una simple crisis económica, es un ataque frontal a la LIBERTAD, y a la VIDA. Los que anteponen el beneficio económico, a la calidad de vida del conjunto de la humanidad, tienen claro que cuanto mayor sea la desgracia, y la miseria de la mayoría de la población, y cuanto más esquilmen el planeta, mayores ganancias tendrán.
La historia nos dice que las guerras, y las crisis siempre son consecuencia de que una pequeña parte se quiere quedar, con lo que es de los demás. Y eso es lo que esta sucediendo una vez más.
Con el tratado de Maastricht, ya se planifico toda la política económica que se esta llevando a cavo, esta política de recortes no solo esta quitando derechos sociales conquistados con siglos de lucha, en las condiciones laborales, pensiones......... también se esta llevando por delante derechos universales como la salud o la educación.
Todo esto conlleva una perdida de libertad, perdida de libertad individual y colectiva, pues ante la precariedad y la falta de medios, la supervivencia es prioritaria, y se cede ante cosas que en condiciones normales nunca se cedería. Atenta contra la vida, buena muestra de ello es el llamado tercer mundo, con sus hambrunas, y las consecuencias de mortalidad infantil.
En el mundo occidental cambien esta acortando la vida, aunque lo más llamativo puedan ser los suicidios por desahucios, el aumento de suicidios se ha incrementado desde el comienzo de la mal llamada crisis económica.
Desde los diferentes gobiernos, y partidos que dicen representar al pueblo, por acción u omisión se han convertido en los perros guardianes del capitalismo, con el beneplácito de la sociedad que sigue permitiendo esta burda farsa de democracia.
La moraleja de todo esto, es que si las personas de bien que de verdad creemos en un mundo mejor, no decimos basta, y nos posicionamos en un frente común para tratar de evitar tanta barbarie, seremos cómplices del legado que dejemos a generaciones futuras.
Las medidas de recortes que se están llevando a cabo impuestas por el capitalismo, van más allá de una simple crisis económica, es un ataque frontal a la LIBERTAD, y a la VIDA. Los que anteponen el beneficio económico, a la calidad de vida del conjunto de la humanidad, tienen claro que cuanto mayor sea la desgracia, y la miseria de la mayoría de la población, y cuanto más esquilmen el planeta, mayores ganancias tendrán.
La historia nos dice que las guerras, y las crisis siempre son consecuencia de que una pequeña parte se quiere quedar, con lo que es de los demás. Y eso es lo que esta sucediendo una vez más.
Con el tratado de Maastricht, ya se planifico toda la política económica que se esta llevando a cavo, esta política de recortes no solo esta quitando derechos sociales conquistados con siglos de lucha, en las condiciones laborales, pensiones......... también se esta llevando por delante derechos universales como la salud o la educación.
Todo esto conlleva una perdida de libertad, perdida de libertad individual y colectiva, pues ante la precariedad y la falta de medios, la supervivencia es prioritaria, y se cede ante cosas que en condiciones normales nunca se cedería. Atenta contra la vida, buena muestra de ello es el llamado tercer mundo, con sus hambrunas, y las consecuencias de mortalidad infantil.
En el mundo occidental cambien esta acortando la vida, aunque lo más llamativo puedan ser los suicidios por desahucios, el aumento de suicidios se ha incrementado desde el comienzo de la mal llamada crisis económica.
Desde los diferentes gobiernos, y partidos que dicen representar al pueblo, por acción u omisión se han convertido en los perros guardianes del capitalismo, con el beneplácito de la sociedad que sigue permitiendo esta burda farsa de democracia.
La moraleja de todo esto, es que si las personas de bien que de verdad creemos en un mundo mejor, no decimos basta, y nos posicionamos en un frente común para tratar de evitar tanta barbarie, seremos cómplices del legado que dejemos a generaciones futuras.




















