El director general de Política Social y Familia apuesta por fortalecer el Tercer Sector como garante de una sociedad inclusiva, participativa y solidaria
El director general de Política Social y Familia, Juan Bravo, ha abogado hoy por fortalecer el Tercer Sector y preservar la riqueza del tejido social de Extremadura, dado que constituye una estrategia “fundamental” para impulsar una sociedad inclusiva, cohesionada, participativa y solidaria.
Bravo ha hecho estas declaraciones en la capital pacense, donde ha
inaugurado la jornada formativa "Re-inventando el tejido asociativo”,
organizada por Plataforma del Voluntariado dela Provinciade Badajoz.
En su intervención, ha explicado que el Tercer Sector ha
experimentado, en las últimas décadas, un crecimiento paralelo al que
España ha vivido como país y que ha derivado en un desarrollo
“considerable”, tanto en dimensión como en impacto y presencia social.
Sin embargo, ha advertido de que a este desarrollo cuantitativo se le
añaden “bastantes retos de consolidación que toca afrontar ahora y en
los próximos años”.
En este escenario, ha destacado, un paso muy importante ha sido la
reciente creación dela Plataforma del Tercer Sector de Extremadura, una
nueva organización que contribuirá a racionalizar, armonizar e integrar
el funcionamiento de las entidades y redes existentes, así como a elevar
el nivel de interlocución, representación y discurso social.
De este modo, ayudará a definir una agenda de asuntos clave para la
promoción de las personas, el bienestar del conjunto de la sociedad y
para el propio desarrollo y consolidación de las entidades, teniendo en
cuenta que “la mayor fortaleza del Tercer Sector siempre ha sido su
capital humano, el compromiso de las personas”.
RETOS DE FUTURO
El director general ha explicado que a medida que las organizaciones
van creciendo y desplegando su protagonismo en la gestión de servicios,
necesitan adoptar estructuras más complejas y profesionalizadas,
incrementar sus vínculos con otras entidades, redefinir los mecanismos
de relación con las administraciones públicas, establecer instrumentos
de control que garanticen la transparencia y la gestión ética, regular
las condiciones laborales e impulsar el cuidado de las personas.
“Estos procesos de crecimiento y la relación con las administraciones
públicas tienen ventajas y riesgos para las entidades a los que se debe
prestar atención y, si se cuidan, constituyen procesos de maduración de
las organizaciones y del propio sector”, ha añadido.
Ha felicitado además a las organizaciones extremeñas porque están
trabajando en esta línea de cambio, de mejora y de evolución,
“reinventando su presencia y su papel en la sociedad”, y ello, ha
confesado, es tranquilizador para quienes tienen responsabilidades
públicas.
Asimismo, ha manifestado la apuesta del Gobierno de Extremadura por
un Tercer Sector consolidado que pueda funcionar como interlocutor
social a todos los niveles y que a la vez preserve su idiosincrasia y
sus valores, dado que constituye la principal expresión organizada de la
sociedad civil y un instrumento básico para la articulación de la
participación social y la solidaridad, contribuyendo a la cohesión
social, el ejercicio activo de la ciudadanía y la calidad democrática.
Bravo ha hecho estas declaraciones en la capital pacense, donde ha inaugurado la jornada formativa "Re-inventando el tejido asociativo”, organizada por Plataforma del Voluntariado dela Provinciade Badajoz.
En su intervención, ha explicado que el Tercer Sector ha experimentado, en las últimas décadas, un crecimiento paralelo al que España ha vivido como país y que ha derivado en un desarrollo “considerable”, tanto en dimensión como en impacto y presencia social. Sin embargo, ha advertido de que a este desarrollo cuantitativo se le añaden “bastantes retos de consolidación que toca afrontar ahora y en los próximos años”.
En este escenario, ha destacado, un paso muy importante ha sido la reciente creación dela Plataforma del Tercer Sector de Extremadura, una nueva organización que contribuirá a racionalizar, armonizar e integrar el funcionamiento de las entidades y redes existentes, así como a elevar el nivel de interlocución, representación y discurso social.
De este modo, ayudará a definir una agenda de asuntos clave para la promoción de las personas, el bienestar del conjunto de la sociedad y para el propio desarrollo y consolidación de las entidades, teniendo en cuenta que “la mayor fortaleza del Tercer Sector siempre ha sido su capital humano, el compromiso de las personas”.
RETOS DE FUTURO
El director general ha explicado que a medida que las organizaciones van creciendo y desplegando su protagonismo en la gestión de servicios, necesitan adoptar estructuras más complejas y profesionalizadas, incrementar sus vínculos con otras entidades, redefinir los mecanismos de relación con las administraciones públicas, establecer instrumentos de control que garanticen la transparencia y la gestión ética, regular las condiciones laborales e impulsar el cuidado de las personas.
“Estos procesos de crecimiento y la relación con las administraciones públicas tienen ventajas y riesgos para las entidades a los que se debe prestar atención y, si se cuidan, constituyen procesos de maduración de las organizaciones y del propio sector”, ha añadido.
Ha felicitado además a las organizaciones extremeñas porque están trabajando en esta línea de cambio, de mejora y de evolución, “reinventando su presencia y su papel en la sociedad”, y ello, ha confesado, es tranquilizador para quienes tienen responsabilidades públicas.
Asimismo, ha manifestado la apuesta del Gobierno de Extremadura por un Tercer Sector consolidado que pueda funcionar como interlocutor social a todos los niveles y que a la vez preserve su idiosincrasia y sus valores, dado que constituye la principal expresión organizada de la sociedad civil y un instrumento básico para la articulación de la participación social y la solidaridad, contribuyendo a la cohesión social, el ejercicio activo de la ciudadanía y la calidad democrática.




















