Extremadura convoca al sector del ibérico para elaborar alegaciones al proyecto de la norma de calidad
El Gobierno de Extremadura trabaja ya sobre el nuevo borrador de la norma de calidad del ibérico elaborado por el Ministerio de Agricultura y se reunirá el 11 de diciembre con todo el sector del ibérico de la región. El objetivo de la reunión será analizar ese proyecto de Real Decreto y consensuar las alegaciones que consideren oportunas, para lo que tiene quince días de plazo.
La
Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía
considera que este nuevo documento incorpora algunas de las
reivindicaciones de Extremadura, pero sigue insistiendo en la defensa
del acuerdo estratégico sellado en marzo entre el Gobierno extremeño y
todo el sector.
Entre las propuestas extremeñas recogidas en este
nuevo borrador, el consejero de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio
Ambiente y Energía, José Antonio Echávarri, destaca la relativa a la
pureza del ibérico de bellota, al permitir hasta un 50% de pureza, en
lugar de ceñirse al 100% como se decía en el anterior borrador. Además,
otras alegaciones extremeñas que se incluyen hacen referencia a los
controles y etiquetado para mejorar la información al consumidor.
“En
este nuevo borrador se acercan más las posturas a los intereses
extremeños, pero nosotros seguimos insistiendo en defender el acuerdo
estratégico que se firmó en marzo con todo el sector”, señala el
consejero.
Extremadura está de acuerdo en la necesidad de
preservar la raza y en que el control del factor racial es fundamental, y
defiende que la supervivencia de la raza ibérica se conseguirá con la
pureza de los progenitores y su correspondiente inscripción en el libro
genealógico.
Sin embargo, el Gobierno de Extremadura, como ha
manifestado su presidente, José Antonio Monago, se opone a que la norma
contemple el cerdo de rejilla como ibérico. La Comunidad Autónoma
entiende que el cerdo ibérico es un animal rústico, que necesita su
tiempo y su espacio para poder depositar la grasa entre las fibras
musculares, grasa responsable de los sabores y aromas típicos de los
productos de calidad que demanda el consumidor.
La comunidad extremeña defiende que una misma figura de calidad no
puede equiparar a un productor que debe disponer de 10.000 metros
cuadrados, con otro que mantiene a sus animales en menos de dos metros
cuadrados, y amparar ambos bajo el distintivo de calidad que sólo el
término ibérico ofrece.
Esta es la principal reclamación desde la
Comunidad Autónoma, y para pulir éstas y otras cuestiones se ha
convocado al sector a una reunión el 11 de diciembre, para defender el
acuerdo marco aprobado en marzo en la región, insiste el consejero
extremeño.
La
Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía
considera que este nuevo documento incorpora algunas de las
reivindicaciones de Extremadura, pero sigue insistiendo en la defensa
del acuerdo estratégico sellado en marzo entre el Gobierno extremeño y
todo el sector.
Entre las propuestas extremeñas recogidas en este
nuevo borrador, el consejero de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio
Ambiente y Energía, José Antonio Echávarri, destaca la relativa a la
pureza del ibérico de bellota, al permitir hasta un 50% de pureza, en
lugar de ceñirse al 100% como se decía en el anterior borrador. Además,
otras alegaciones extremeñas que se incluyen hacen referencia a los
controles y etiquetado para mejorar la información al consumidor.
“En
este nuevo borrador se acercan más las posturas a los intereses
extremeños, pero nosotros seguimos insistiendo en defender el acuerdo
estratégico que se firmó en marzo con todo el sector”, señala el
consejero.
Extremadura está de acuerdo en la necesidad de
preservar la raza y en que el control del factor racial es fundamental, y
defiende que la supervivencia de la raza ibérica se conseguirá con la
pureza de los progenitores y su correspondiente inscripción en el libro
genealógico.
Sin embargo, el Gobierno de Extremadura, como ha
manifestado su presidente, José Antonio Monago, se opone a que la norma
contemple el cerdo de rejilla como ibérico. La Comunidad Autónoma
entiende que el cerdo ibérico es un animal rústico, que necesita su
tiempo y su espacio para poder depositar la grasa entre las fibras
musculares, grasa responsable de los sabores y aromas típicos de los
productos de calidad que demanda el consumidor.
La comunidad extremeña defiende que una misma figura de calidad no
puede equiparar a un productor que debe disponer de 10.000 metros
cuadrados, con otro que mantiene a sus animales en menos de dos metros
cuadrados, y amparar ambos bajo el distintivo de calidad que sólo el
término ibérico ofrece.
Esta es la principal reclamación desde la
Comunidad Autónoma, y para pulir éstas y otras cuestiones se ha
convocado al sector a una reunión el 11 de diciembre, para defender el
acuerdo marco aprobado en marzo en la región, insiste el consejero
extremeño.




















