La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición premia un proyecto del SES contra la obesidad que ha beneficiado a cerca de 46.000 escolares
Un proyecto del Servicio Extremeño de Salud que promociona hábitos de vida saludable en el ámbito escolar como herramienta de lucha contra la obesidad, en el que ya han participado cerca de 46.000 niños y adolescentes, ha recibido hoy en Madrid uno de los V Premios Estrategia NAOS que concede la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición.
El director general de Salud Pública del
SES, Juan Luis Cordero, ha sido el encargado de recoger esta distinción
de manos de la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana
Mato.
La concesión de estos premios se incluye en el marco de la Estrategia
NAOS, puesta en marcha por el Ministerio con el fin de sensibilizar a
la población sobre el problema que la obesidad representa para la salud y
de impulsar programas dirigidos a promover una alimentación saludable y
la práctica del ejercicio físico.
En concreto, Extremadura ha sido galardonada por el Proyecto
Participativo de Educación para la Salud frente a la Obesidad Infantil y
Juvenil en una de las ocho modalidades en que se estructura
convocatoria, la dedicada a la promoción de una alimentación saludable
en el ámbito escolar.
De este modo, entra a formar parte de aquellas iniciativas
consideradas ejemplares y que mejor han contribuido a la consecución de
los objetivos propuestos en la Estrategia NAOS.
CENTROS EDUCATIVOS
Este proyecto, que desarrolla la Dirección General de Salud Pública
en colaboración con la Consejería de Educación y Cultura, está dirigido a
alumnos de los centros de Educación Especial, de segundo y quinto curso
de Educación Primaria y tercero de Educación Secundaria Obligatoria.
Un coordinador se encarga del desarrollo de las actividades en los
centros en colaboración con miembros de la comunidad educativa y también
de las familias.
Charlas sobre ejercicio físico y alimentación saludable; la
realización de la compra por parte de los alumnos; el diseño de un
trayecto seguro para recorrerlo andando, en bicicleta o corriendo, o la
preparación y degustación de los alimentos adquiridos son algunas de las
actividades que desarrollan los alumnos que participan en esta
iniciativa.
Esta metodología participativa se ha demostrado muy efectiva, dado
que en todo momento se vela por el interés e implicación del alumno para
así incrementar su adherencia a la práctica de ejercicio físico y a
llevar una alimentación saludable.
El programa se puso en marcha en 2005 y desde entonces ha actuado
sobre un total de 45.829 niños y jóvenes de la región.
RIESGOS DE LA OBESIDAD
La obesidad es el resultado de un cúmulo de grasa y en el 95 por
ciento de los casos se debe a unos malos hábitos alimentarios y de falta
de ejercicio físico. Puede provocar problemas de salud por sí sola
–como osteomusculares, de movilidad y psicológicos-y también favorece la
aparición de graves problemas de salud como las enfermedades
cardiovasculares y la diabetes mellitus tipo 2.
Sus efectos negativos son notables para los adultos, aunque lo son
aún más para los niños, puesto que si no se corrige el sobrepeso en edad
infantil, serán obesos de mayores, con graves consecuencias para su
salud y su calidad de vida.
Por este motivo, resulta clave favorecer el ejercicio físico y la
alimentación saludable en la escuela, donde el profesorado, en
colaboración con los profesionales sanitarios, la familia y el personal
no docente, juegan un papel fundamental.
El director general de Salud Pública del
SES, Juan Luis Cordero, ha sido el encargado de recoger esta distinción
de manos de la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana
Mato.
La concesión de estos premios se incluye en el marco de la Estrategia NAOS, puesta en marcha por el Ministerio con el fin de sensibilizar a la población sobre el problema que la obesidad representa para la salud y de impulsar programas dirigidos a promover una alimentación saludable y la práctica del ejercicio físico.
En concreto, Extremadura ha sido galardonada por el Proyecto Participativo de Educación para la Salud frente a la Obesidad Infantil y Juvenil en una de las ocho modalidades en que se estructura convocatoria, la dedicada a la promoción de una alimentación saludable en el ámbito escolar.
De este modo, entra a formar parte de aquellas iniciativas consideradas ejemplares y que mejor han contribuido a la consecución de los objetivos propuestos en la Estrategia NAOS.
CENTROS EDUCATIVOS
Este proyecto, que desarrolla la Dirección General de Salud Pública en colaboración con la Consejería de Educación y Cultura, está dirigido a alumnos de los centros de Educación Especial, de segundo y quinto curso de Educación Primaria y tercero de Educación Secundaria Obligatoria.
Un coordinador se encarga del desarrollo de las actividades en los centros en colaboración con miembros de la comunidad educativa y también de las familias.
Charlas sobre ejercicio físico y alimentación saludable; la realización de la compra por parte de los alumnos; el diseño de un trayecto seguro para recorrerlo andando, en bicicleta o corriendo, o la preparación y degustación de los alimentos adquiridos son algunas de las actividades que desarrollan los alumnos que participan en esta iniciativa.
Esta metodología participativa se ha demostrado muy efectiva, dado que en todo momento se vela por el interés e implicación del alumno para así incrementar su adherencia a la práctica de ejercicio físico y a llevar una alimentación saludable.
El programa se puso en marcha en 2005 y desde entonces ha actuado sobre un total de 45.829 niños y jóvenes de la región.
RIESGOS DE LA OBESIDAD
La obesidad es el resultado de un cúmulo de grasa y en el 95 por ciento de los casos se debe a unos malos hábitos alimentarios y de falta de ejercicio físico. Puede provocar problemas de salud por sí sola –como osteomusculares, de movilidad y psicológicos-y también favorece la aparición de graves problemas de salud como las enfermedades cardiovasculares y la diabetes mellitus tipo 2.
Sus efectos negativos son notables para los adultos, aunque lo son aún más para los niños, puesto que si no se corrige el sobrepeso en edad infantil, serán obesos de mayores, con graves consecuencias para su salud y su calidad de vida.
Por este motivo, resulta clave favorecer el ejercicio físico y la alimentación saludable en la escuela, donde el profesorado, en colaboración con los profesionales sanitarios, la familia y el personal no docente, juegan un papel fundamental.




















