El coro emeritense Ad Libitum estrena el domingo la cantata en memoria del Padre Manuel
El Domingo, 25 de Noviembre, el Coro emeritense Ad Libitum estrenará, a las 20:00 horas, , la “Cantata a la Santa Memoria del Padre Manuel”, compuesta por los fontaneses Jesús Lozano (letra) y por el compositor y sacerdote fontanés D. Cesáreo Bermudo. Termina así el Programa de actos organizados con motivo del X Aniversario del fallecimiento de D. Manuel Leal De La Concha. Unos actos que, organizados por la Asociación Cultural Padre Manuel, comenzaron el día 1, con el traslado de sus restos mortales a la capilla del cementerio municipal y que siguieron con una exposición sobre su vida y obra, que aún puede verse en la Casa de la Cultura.
La Cantata, explica Jesús Lozano, “es una
pieza compleja compuesta para 4 voces mixtas”. Por ello, y por la relación
personal y profesional que una a ambos con el coro citado, fue éste el elegido
para la interpretación. “Y por Marta García”, añade J. Lozano, “un monstruo de
la música”: “ Marta es de esas jóvenes vocacionales que día y noche viven para
la música, con pasión. Es directora de este coro, ha creado una escolanía y ha
participado en cursos de dirección con grandes maestros, un lujo”.
Sobre el mensaje que quiere transmitir la
cantata, Lozano explica: “Es un reflejo de su persona, la que conocen todos los
fontaneses. Un hombre volcado en los demás, en los más necesitados de La Fuente
durante unos años difíciles. Él se olvidaba de sus propios males porque le
importaban más los de los demás, independientemente de su condición o
creencias”.
La Cantata, explica Jesús Lozano, “es una pieza compleja compuesta para 4 voces mixtas”. Por ello, y por la relación personal y profesional que una a ambos con el coro citado, fue éste el elegido para la interpretación. “Y por Marta García”, añade J. Lozano, “un monstruo de la música”: “ Marta es de esas jóvenes vocacionales que día y noche viven para la música, con pasión. Es directora de este coro, ha creado una escolanía y ha participado en cursos de dirección con grandes maestros, un lujo”.
Sobre el mensaje que quiere transmitir la cantata, Lozano explica: “Es un reflejo de su persona, la que conocen todos los fontaneses. Un hombre volcado en los demás, en los más necesitados de La Fuente durante unos años difíciles. Él se olvidaba de sus propios males porque le importaban más los de los demás, independientemente de su condición o creencias”.




















