Los polimedicados extremeños sufren de media 1’72 situaciones que pueden causar un resultado negativo asociado a la medicación
Los pacientes incluidos en el Programa de Apoyo al Paciente Polimedicado sufren una media de 1’72 PRM (Problemas Relacionados con los Medicamentos), situaciones que causan o pueden causar la aparición de un resultado negativo asociado a la medicación, según un estudio publicado en el último número del Boletín de Apoyo al Paciente Polimedicado.
Estos datos, extrapolados a los casi 89.000 pacientes polimedicados
de Extremadura (población diana del Programa), supondrían más de 153.000
PRM potenciales detectados, que permitirían evitar en ocasiones visitas
a consultas, urgencias, hospitalizaciones o incluso situaciones más
graves.
Hay estudios especializados que señalan que uno de cada cuatro
ingresos hospitalarios en ancianos se debe a un problema de falta de
adherencia –incumplimiento-- al tratamiento prescrito. Según el
coordinador del Programa de Apoyo al Paciente Polimedicado (PAPP) en
Extremadura, Carlos Barragán, un 39 % de los usuarios incluidos en el
programa no cumple bien su tratamiento, y el porcentaje puede elevarse
hasta el 50 % de forma general en la población anciana polimedicada.
Además, según los mismos estudios el riesgo de aparición de Problemas
Relacionados con los Medicamentos aumenta a medida que se incrementa el
número de medicinas prescritas, y lo hace de manera exponencial cuando
se toman más de 5 productos distintos.
Este cuarto número del Boletín incluye también otros contenidos como
el anuncio de un curso online sobre “Polimedicación y Salud: Estrategias
para el abordaje integral de los pacientes polimedicados”, una
entrevista con miembros del Equipo de Atención Primaria de Los Santos de
Maimona, así como la exposición del caso clínico de un matrimonio de
ancianos polimedicados con diversos problemas de salud.
El boletín, con una tirada aproximada de 5.000 ejemplares y
periodicidad trimestral, tiene como principal objetivo divulgar las
actividades desarrolladas dentro del Programa de Apoyo al Paciente
Polimedicado del Servicio Extremeño de Salud.
Este programa se puso en marcha en octubre del 2010 con el objetivo
de ayudar a cumplir adecuadamente el tratamiento prescrito a todas las
personas que no pueden hacerlo, especialmente aquellas con problemas
cognitivos, sensoriales --vista, oído…-- o de manipulación, y al mismo
tiempo supervisar la idoneidad del tratamiento para las características
específicas del paciente.
Unos 89.000 extremeños forman la población diana de este programa,
que considera polimedicados a todos los pacientes con más de 75 años que
toman simultáneamente cinco fármacos o más de manera habitual. No
obstante, la edad no es un criterio de exclusión, y cualquier persona
polimedicada con independencia de su edad que tenga dificultades para
seguir su tratamiento puede incluirse en el programa.
Se trata de una actuación interdisciplinar en la que participan
profesionales de Atención Primaria --médicos, enfermeras, farmacéuticos y
trabajadores sociales--, junto a otros ajenos a la sanidad pública que
forman parte de los servicios sociales de base, voluntariado de ayuda a
domicilio y oficinas de farmacia voluntarias.
El procedimiento previsto en el programa se pone en marcha, a
iniciativa del propio paciente o de los profesionales sanitarios de su
centro de salud, con la realización de una entrevista personal para
valorar la adherencia al tratamiento –si el enfermo lo está
cumpliendo--, y en caso de que no lo cumpla con regularidad y tenga
problemas cognitivos o sensoriales que le impidan hacerlo, se le
proporciona un pastillero que debe ser utilizado con la ayuda de otra
persona que se responsabilice de ello. Posteriormente, los profesionales
sanitarios valoran la idoneidad del tratamiento que sigue el paciente, y
en caso necesario lo modifican para ajustarlo a sus necesidades reales.
Estos datos, extrapolados a los casi 89.000 pacientes polimedicados de Extremadura (población diana del Programa), supondrían más de 153.000 PRM potenciales detectados, que permitirían evitar en ocasiones visitas a consultas, urgencias, hospitalizaciones o incluso situaciones más graves.
Hay estudios especializados que señalan que uno de cada cuatro ingresos hospitalarios en ancianos se debe a un problema de falta de adherencia –incumplimiento-- al tratamiento prescrito. Según el coordinador del Programa de Apoyo al Paciente Polimedicado (PAPP) en Extremadura, Carlos Barragán, un 39 % de los usuarios incluidos en el programa no cumple bien su tratamiento, y el porcentaje puede elevarse hasta el 50 % de forma general en la población anciana polimedicada.
Además, según los mismos estudios el riesgo de aparición de Problemas Relacionados con los Medicamentos aumenta a medida que se incrementa el número de medicinas prescritas, y lo hace de manera exponencial cuando se toman más de 5 productos distintos.
Este cuarto número del Boletín incluye también otros contenidos como el anuncio de un curso online sobre “Polimedicación y Salud: Estrategias para el abordaje integral de los pacientes polimedicados”, una entrevista con miembros del Equipo de Atención Primaria de Los Santos de Maimona, así como la exposición del caso clínico de un matrimonio de ancianos polimedicados con diversos problemas de salud.
El boletín, con una tirada aproximada de 5.000 ejemplares y periodicidad trimestral, tiene como principal objetivo divulgar las actividades desarrolladas dentro del Programa de Apoyo al Paciente Polimedicado del Servicio Extremeño de Salud.
Este programa se puso en marcha en octubre del 2010 con el objetivo de ayudar a cumplir adecuadamente el tratamiento prescrito a todas las personas que no pueden hacerlo, especialmente aquellas con problemas cognitivos, sensoriales --vista, oído…-- o de manipulación, y al mismo tiempo supervisar la idoneidad del tratamiento para las características específicas del paciente.
Unos 89.000 extremeños forman la población diana de este programa, que considera polimedicados a todos los pacientes con más de 75 años que toman simultáneamente cinco fármacos o más de manera habitual. No obstante, la edad no es un criterio de exclusión, y cualquier persona polimedicada con independencia de su edad que tenga dificultades para seguir su tratamiento puede incluirse en el programa.
Se trata de una actuación interdisciplinar en la que participan profesionales de Atención Primaria --médicos, enfermeras, farmacéuticos y trabajadores sociales--, junto a otros ajenos a la sanidad pública que forman parte de los servicios sociales de base, voluntariado de ayuda a domicilio y oficinas de farmacia voluntarias.
El procedimiento previsto en el programa se pone en marcha, a iniciativa del propio paciente o de los profesionales sanitarios de su centro de salud, con la realización de una entrevista personal para valorar la adherencia al tratamiento –si el enfermo lo está cumpliendo--, y en caso de que no lo cumpla con regularidad y tenga problemas cognitivos o sensoriales que le impidan hacerlo, se le proporciona un pastillero que debe ser utilizado con la ayuda de otra persona que se responsabilice de ello. Posteriormente, los profesionales sanitarios valoran la idoneidad del tratamiento que sigue el paciente, y en caso necesario lo modifican para ajustarlo a sus necesidades reales.

















