Lunes, 19 de Enero de 2026

Actualizada Lunes, 19 de Enero de 2026 a las 10:48:55 horas

Manuel García Cienfuegos
Jueves, 22 de Abril de 2010

Teniente Yucalogas

Mira que eres traicionera, jodía y puñetera. Sí, eres canalla y desvergonzada. Te lo digo a la cara como los hombres suelen decir las cosas. Nunca a escondidas. Nada de traición, ni anonimato cobarde. Con firma, nombres y apellidos, sin ocultarme. Te lo digo muy alto, claro y despacio, para que lo entiendas. Me da igual que te cabrees y que vengas a por mí. Aquí estaré esperándote, aguardándote, muerte cabrona.

Al mediodía de hoy, víspera del Día del Libro, has pasado la piedra esmeril sobre la hoja de tu guadaña. Te ha importado muy poco, nada, absolutamente nada, que nos visitará la amargura de la derrota. Porque la muerte, se quiera o no, siempre es derrota, siempre.

Compañero, camarada, amigo, hermano… Un gesto sencillo, una entrega generosa… y siempre la vida. La vida que movió pieza, bajo el noble y bello oficio en la diagonal del alfiz, el salto del caballo, la rápida carrera de la torre, la esbelta reina o el rey poderoso. ¡Jaque mate! ¿Por qué? ¿Por qué se va la buena gente?

Tus nervios, tus pasiones, tus aficiones… La hermosa, artesana y bien cuidada presentación de la revista “Peón”. ¡Cómo olvidar aquel programa en la radio! Desde San Sebastián, pasando por Madrid y Valencia conectados desde Montijo. Qué bien supiste engancharnos y entusiasmarnos con el ajedrez. Antes, siempre y ahora.

No hace mucho te entrevisté para Crónicas de un Pueblo. Disfrutamos y nos reímos durante aquellos días del mes de febrero del año pasado, en la complicidad secreta de preguntas y respuestas. Jugamos varias partidas en el tablero de querer, saber, averiguar y ahondar para dar a conocer. “Ese tío es un fenómeno, un fuera de serie, ¡bravo!”, dijiste.

Me diste una primicia informativa: Calandria quiere actuar de nuevo, vuelve, regresa. Aparece a las sensaciones que produce el escenario, al juego de luces, los camerinos… los nervios, la sensación que transmite y da el público… los aplausos.

Recuerdo que sonreíste ante las buenas sensaciones de un agradecido vino de pitarra guardado en la cuba ¡Coño, camarada, ahora tenemos un Teatro Municipal, antes no! Pero no ha habido tiempo para ello. Seguro que junto a Ana González Zoido, Anita, planificas bajo una legión de nubes, el reestreno de “Olvida los tambores”.

Alto, espigado, rubio, sonriente, puro nervio, extrovertido, excelente conversador, alegre… Todo un portento en el saludable y amigable trato, en el generoso oficio sobre el mostrador, viejo, hermoso y antiguo de “La Valenciana”. La mejor herencia de su padre, Manuel Polo Onteniente, del gremio bueno y honrado de los comerciantes.

Se nos ha ido un hidalgo bueno y noble que supo saborear los duelos y quebrantos de los sábados, bajo el mejor trago de tinto noble y espirituoso que le fue proporcionando poco a poco los quehaceres que nos produce la vida. Se nos ha ido un tío cabal y bueno. Se nos ha ido la “Araña negra”. Un guardameta, un cancerbero alto y espigado, vestido de negro que quiso parar una enfermedad que le penetró por bajo, imparable, junto al poste izquierdo de su portería.

Pluralizo los sentimientos y las ausencias. Desde casa lo sentimos amiga Juani Cabezas. Juana, Manolo y Cayetano, lo sentimos. Se ha marchado una gran persona, una excepcional persona.

Mañana 23 de abril, en la conmemoración del Día del Libro, el rito silencioso en el desahogo que producen las páginas, nos proclamará que allá, en los altos andamios de las estrellas, Juan Cayetano Polo de Vargas hará el primer enroque sobre el tablero que le enhebrará a la otra vida.

Teniente Yucalogas, amigo, hermano, camarada, compañero… qué buena gente. Hasta siempre.

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.