El Gobierno vuelve a congelar el sueldo de los empleados públicos en 2013 y mantiene a cero la tasa de reposición
CSI-F como sindicato mayoritario en la Administración Pública en Extremadura muestra su rechazo al proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2013, porque supondrá una nueva pérdida de poder adquisitivo para el colectivo de empleados públicos y el empeoramiento de la calidad de los servicios que reciben los ciudadanos extremeños.
Desde esta central sindical consideramos un error la decisión del Ejecutivo central de que el próximo año volverán a congelarse las retribuciones de los empleados públicos y se mantendrá a cero la tasa de reposición del personal que se jubile, salvo en los servicios esenciales (Sanidad, Educación y Sanidad), que podrán tener una tasa de hasta el 10 por ciento.
De esta manera, tampoco están garantizados los servicios básicos, puesto que da margen a las administraciones a establecer una tasa de reposición menor. “Esto se traducirá en menos médicos, menos maestros, menos bomberos, menos policías y en definitiva una peor calidad de los servicios públicos”, aseveró Benito Román, presidente de CSI-F Extremadura.
Román, considera que las cuentas para el próximo año vuelven a colocar a los empleados públicos en la posición de “paganos de la crisis”, que ya llevan arrastrada una pérdida del poder adquisitivo de más del 30 por ciento, junto a los recortes en su paga extra, la cobertura por incapacidad temporal, los días de libre disposición y de manera generalizada, un deterioro de sus condiciones laborales. A esta pérdida de poder adquisitivo habrá que sumar ahora la inflación de este año.
En este sentido, el presidente de CSIF advierte de que “ha llegado hora de pasar página a los recortes y afrontar la reforma que necesita la Administración. Pasan los meses y seguimos viendo los mismos fallos: alcaldes corruptos de uno y otro color, multiplicidad de estructuras administrativas, embajadas en el extranjero de comunidades autónomas, economía sumergida, fraude fiscal…”, añade Román.
Así, reclamó al Gobierno como principal responsable de la gestión del país y al resto de las fuerzas políticas, que negocien junto a los representantes sindicales un pacto de Estado y un Plan de Recursos humanos realista y acorde a los servicios que merecen nuestros ciudadanos.
Desde esta central sindical consideramos un error la decisión del Ejecutivo central de que el próximo año volverán a congelarse las retribuciones de los empleados públicos y se mantendrá a cero la tasa de reposición del personal que se jubile, salvo en los servicios esenciales (Sanidad, Educación y Sanidad), que podrán tener una tasa de hasta el 10 por ciento.
De esta manera, tampoco están garantizados los servicios básicos, puesto que da margen a las administraciones a establecer una tasa de reposición menor. “Esto se traducirá en menos médicos, menos maestros, menos bomberos, menos policías y en definitiva una peor calidad de los servicios públicos”, aseveró Benito Román, presidente de CSI-F Extremadura.
Román, considera que las cuentas para el próximo año vuelven a colocar a los empleados públicos en la posición de “paganos de la crisis”, que ya llevan arrastrada una pérdida del poder adquisitivo de más del 30 por ciento, junto a los recortes en su paga extra, la cobertura por incapacidad temporal, los días de libre disposición y de manera generalizada, un deterioro de sus condiciones laborales. A esta pérdida de poder adquisitivo habrá que sumar ahora la inflación de este año.
En este sentido, el presidente de CSIF advierte de que “ha llegado hora de pasar página a los recortes y afrontar la reforma que necesita la Administración. Pasan los meses y seguimos viendo los mismos fallos: alcaldes corruptos de uno y otro color, multiplicidad de estructuras administrativas, embajadas en el extranjero de comunidades autónomas, economía sumergida, fraude fiscal…”, añade Román.
Así, reclamó al Gobierno como principal responsable de la gestión del país y al resto de las fuerzas políticas, que negocien junto a los representantes sindicales un pacto de Estado y un Plan de Recursos humanos realista y acorde a los servicios que merecen nuestros ciudadanos.

















