CCOO se opone a la ampliación de jornada en el Servicio Extremeño de Salud y niega la legitimidad del acuerdo que anuncia la Consejería
La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Extremadura se manifiesta contraria a las nuevas instrucciones para la aplicación de la ampliación de jornada en el Servicio Extremeño de Salud (SES) tratadas ayer en mesa sectorial.
La negociación sobre la cuestión de cómo aplicar la ampliación de la jornada a 37,5 horas concluyó sin acuerdo mayoritario, pese a los anuncios inciertos y mediáticos de la Consejería de Sanidad.
CCOO, UGT y CSIF, que representan legalmente a más del 51 por ciento de los trabajadores y trabajadoras del SES, se opusieron al documento presentado por la Administración regional.
Por este motivo no se puede hablar de acuerdo legítimo, al no contar con mayoría sindical, sino que se trata de una simple imposición de los responsables de la Consejería de Sanidad.
Son unas instrucciones dictadas de manera unilateral por la Administración y que vienen a demostrar una vez más la poca consideración que se le da por parte de la Consejería de Sanidad a la Mesa Sectorial, que es el único órgano con capacidad legal para la negociación de las condiciones de trabajo del conjunto de los profesionales del SES.
CCOO tiene varias razones para estar en desacuerdo con esta decisión de los responsables de la Consejería.
Por un lado, es una aplicación de la ampliación discriminatoria con respecto al resto de empleados públicos, con respecto a los distintos colectivos del SES, e incluso con respecto a los mismos colectivos, dependiendo de lo que decidan las gerencias y jefaturas de servicios.
La excesiva flexibilidad en la aplicación desregula las condiciones de trabajo en cuanto a la jornada laboral de los trabajadores, sin ninguna posibilidad de control, participación y posibilidades de negociación colectiva por su parte.
Para CCOO, se trata además de una norma que va a general conflictividad laboral de manera inmediata entre los distintos servicios, colectivos, y ámbitos de la atención sanitaria; consiguiendo de esta manera dividir a los trabajadores en la defensa de sus legítimos intereses.
La Administración regional renuncia al control y supervisión de la jornada de determinados colectivos, dejándolo en manos de los coordinadores y responsables de los servicios. Esto dará lugar a la discrecionalidad de una cuestión que debe estar sometida a una reglamentación clara y homogénea.
El pretendido incremento de la actividad que contemplan, igualmente carece de seguimiento y control y deja a la libre elección en algunos casos cómo y en qué tiempo se realiza, sin tener en cuenta los intereses de los usuarios en cuanto al horario de atención.
Desde CCOO se considera que el Acuerdo ha sido gestado fundamentalmente con los colegios médicos que representan a los intereses de sus colegiados.
A este respecto hay que saber que en Extremadura sólo tienen la obligación de colegiarse aquellos profesionales que se dediquen a la sanidad privada.
La valoración de CCOO es muy negativa pues la aplicación de la jornada está basada en criterios exclusivamente económicos, que van a reflejarse en la disminución del empleo para la mayoría de los colectivos, y en otros colectivos se pretende conseguir un compromiso voluntarista de no gastar más que lo necesario.
Para CCOO, esta situación es tremendamente injusta con la ciudadanía extremeña. No se puede entender cómo se puede plantear como medida de presión el gasto innecesario, en las actuales circunstancias económicas.
Tampoco es comprensible cómo la Consejería de la Sanidad y el SES acuden a negociar anteponiendo los intereses particulares de los colegios profesionales a los intereses de los usuarios que reclaman la reapertura de los Puntos de Atención Continuada o los del conjunto de los trabajadores que reclaman contra los recortes en los derechos sociales y laborales.
La negociación sobre la cuestión de cómo aplicar la ampliación de la jornada a 37,5 horas concluyó sin acuerdo mayoritario, pese a los anuncios inciertos y mediáticos de la Consejería de Sanidad.
CCOO, UGT y CSIF, que representan legalmente a más del 51 por ciento de los trabajadores y trabajadoras del SES, se opusieron al documento presentado por la Administración regional.
Por este motivo no se puede hablar de acuerdo legítimo, al no contar con mayoría sindical, sino que se trata de una simple imposición de los responsables de la Consejería de Sanidad.
Son unas instrucciones dictadas de manera unilateral por la Administración y que vienen a demostrar una vez más la poca consideración que se le da por parte de la Consejería de Sanidad a la Mesa Sectorial, que es el único órgano con capacidad legal para la negociación de las condiciones de trabajo del conjunto de los profesionales del SES.
CCOO tiene varias razones para estar en desacuerdo con esta decisión de los responsables de la Consejería.
Por un lado, es una aplicación de la ampliación discriminatoria con respecto al resto de empleados públicos, con respecto a los distintos colectivos del SES, e incluso con respecto a los mismos colectivos, dependiendo de lo que decidan las gerencias y jefaturas de servicios.
La excesiva flexibilidad en la aplicación desregula las condiciones de trabajo en cuanto a la jornada laboral de los trabajadores, sin ninguna posibilidad de control, participación y posibilidades de negociación colectiva por su parte.
Para CCOO, se trata además de una norma que va a general conflictividad laboral de manera inmediata entre los distintos servicios, colectivos, y ámbitos de la atención sanitaria; consiguiendo de esta manera dividir a los trabajadores en la defensa de sus legítimos intereses.
La Administración regional renuncia al control y supervisión de la jornada de determinados colectivos, dejándolo en manos de los coordinadores y responsables de los servicios. Esto dará lugar a la discrecionalidad de una cuestión que debe estar sometida a una reglamentación clara y homogénea.
El pretendido incremento de la actividad que contemplan, igualmente carece de seguimiento y control y deja a la libre elección en algunos casos cómo y en qué tiempo se realiza, sin tener en cuenta los intereses de los usuarios en cuanto al horario de atención.
Desde CCOO se considera que el Acuerdo ha sido gestado fundamentalmente con los colegios médicos que representan a los intereses de sus colegiados.
A este respecto hay que saber que en Extremadura sólo tienen la obligación de colegiarse aquellos profesionales que se dediquen a la sanidad privada.
La valoración de CCOO es muy negativa pues la aplicación de la jornada está basada en criterios exclusivamente económicos, que van a reflejarse en la disminución del empleo para la mayoría de los colectivos, y en otros colectivos se pretende conseguir un compromiso voluntarista de no gastar más que lo necesario.
Para CCOO, esta situación es tremendamente injusta con la ciudadanía extremeña. No se puede entender cómo se puede plantear como medida de presión el gasto innecesario, en las actuales circunstancias económicas.
Tampoco es comprensible cómo la Consejería de la Sanidad y el SES acuden a negociar anteponiendo los intereses particulares de los colegios profesionales a los intereses de los usuarios que reclaman la reapertura de los Puntos de Atención Continuada o los del conjunto de los trabajadores que reclaman contra los recortes en los derechos sociales y laborales.

















