El director general de Energía cree que la nueva fiscalidad energética prevista por el Gobierno debe ser “un primer paso en la reforma integral” del sistema
El director general de Incentivos Agroindustriales y Energía, Juan José Cardesa, ha asegurado hoy que el anteproyecto de ley que establece un nuevo marco fiscal para el sector energético debe ser “un primer paso en la reforma integral que el sistema energético español precisa”. Así lo ha dicho durante su comparecencia en la Comisión de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía del Parlamento extremeño.
Durante su comparecencia ha recordado que el anteproyecto de ley que
regula esta nueva fiscalidad persigue un doble objetivo: “favorecer la
sostenibilidad ambiental del modelo energético nacional y garantizar la
viabilidad económica del sistema eléctrico español”.
En este sentido ha destacado la necesidad de atajar el llamado
‘déficit tarifario’, que actualmente supera los 24.000 millones de
euros. Un problema, ha dicho Juan José Cardesa, que requiere “una
actuación urgente e integral que incida sobre el conjunto del sistema” y
a la que es necesario que contribuyan “todos los actores del sistema”.
El
director general de Incentivos Agroindustriales y Energía ha insistido
en que es, por lo tanto, “un primer paso”. Por eso ha pedido al Gobierno
que siga adelante con la reforma del sistema energético, fijando como
prioridad “un suministro seguro de energía limpia al menor coste
posible”.
Entre las medidas que a su juicio se deben adoptar de forma
prioritaria ha destacado la regulación urgente del “balance neto de
electricidad” y el establecimiento de un nuevo marco retributivo para la
biomasa. También se ha mostrado partidario de que se garantice una
mayor transparencia y nivel de detalle en la factura de la luz “para
salvaguardar los derechos del consumidor”.
CARGA FISCAL INFERIOR A LA PREVISTA
Sobre el
impuesto del 6% sobre la producción, establecido para todos los sectores
energéticos, ha admitido que él es partidario de que se hubiese
aplicado sobre los beneficios y no sobre las ventas, pero ha recordado
que esa tasa es muy inferior a las cargas impositivas que se estaban
barajando y que alcanzaban hasta el 19% para el sector fotovoltaico. En
cualquier caso, ha apuntado que su afección sobre la viabilidad de las
inversiones renovables ejecutadas en la región “va a estar muy ligada a
la tecnología de generación y al esquema de financiación” de cada
proyecto.
Asimismo, ha avanzado que pedirá al Gobierno que este impuesto no
se aplique a los nuevos proyectos de generación fotovoltaica en régimen
ordinario, al tratarse de “energías limpias que no precisan subvención
alguna y que no han contribuido a generar el ‘déficit de tarifa’”.
En cuanto a las actuaciones del Gobierno regional para evitar que
la llamada ‘ecotasa’ pueda ser repercutida en la factura de los
consumidores extremeños, Juan José Cardesa ha explicado que se están
llevando a cabo los trámites previos a la eventual formalización de un
recurso de inconstitucionalidad contra el Real Decreto Ley, de 13 de
julio, que permitía esta posibilidad, y ha anunciado que se va a
solicitar la convocatoria de la Comisión Bilateral de Cooperación
Estado-Extremadura para “entablar conversaciones para buscar una
solución extrajudicial”.
Durante su comparecencia ha recordado que el anteproyecto de ley que
regula esta nueva fiscalidad persigue un doble objetivo: “favorecer la
sostenibilidad ambiental del modelo energético nacional y garantizar la
viabilidad económica del sistema eléctrico español”.
En este sentido ha destacado la necesidad de atajar el llamado
‘déficit tarifario’, que actualmente supera los 24.000 millones de
euros. Un problema, ha dicho Juan José Cardesa, que requiere “una
actuación urgente e integral que incida sobre el conjunto del sistema” y
a la que es necesario que contribuyan “todos los actores del sistema”.
El
director general de Incentivos Agroindustriales y Energía ha insistido
en que es, por lo tanto, “un primer paso”. Por eso ha pedido al Gobierno
que siga adelante con la reforma del sistema energético, fijando como
prioridad “un suministro seguro de energía limpia al menor coste
posible”.
Entre las medidas que a su juicio se deben adoptar de forma
prioritaria ha destacado la regulación urgente del “balance neto de
electricidad” y el establecimiento de un nuevo marco retributivo para la
biomasa. También se ha mostrado partidario de que se garantice una
mayor transparencia y nivel de detalle en la factura de la luz “para
salvaguardar los derechos del consumidor”.
CARGA FISCAL INFERIOR A LA PREVISTA
Sobre el
impuesto del 6% sobre la producción, establecido para todos los sectores
energéticos, ha admitido que él es partidario de que se hubiese
aplicado sobre los beneficios y no sobre las ventas, pero ha recordado
que esa tasa es muy inferior a las cargas impositivas que se estaban
barajando y que alcanzaban hasta el 19% para el sector fotovoltaico. En
cualquier caso, ha apuntado que su afección sobre la viabilidad de las
inversiones renovables ejecutadas en la región “va a estar muy ligada a
la tecnología de generación y al esquema de financiación” de cada
proyecto.
Asimismo, ha avanzado que pedirá al Gobierno que este impuesto no
se aplique a los nuevos proyectos de generación fotovoltaica en régimen
ordinario, al tratarse de “energías limpias que no precisan subvención
alguna y que no han contribuido a generar el ‘déficit de tarifa’”.
En cuanto a las actuaciones del Gobierno regional para evitar que
la llamada ‘ecotasa’ pueda ser repercutida en la factura de los
consumidores extremeños, Juan José Cardesa ha explicado que se están
llevando a cabo los trámites previos a la eventual formalización de un
recurso de inconstitucionalidad contra el Real Decreto Ley, de 13 de
julio, que permitía esta posibilidad, y ha anunciado que se va a
solicitar la convocatoria de la Comisión Bilateral de Cooperación
Estado-Extremadura para “entablar conversaciones para buscar una
solución extrajudicial”.

















