Ángel Vadillo, tras un mes y un día en huelga de hambre, afirma que no abandonará su lucha
31 días en huelga de hambre pacífica e indefinida cumple hoy Ángel Vadillo, un Alcalde de un pueblo, Alburquerque, situado en la Extremadura profunda, que comenzó el 19 de marzo una caminata reivindicativa a pie con la esperanza de que el Gobierno diera marcha atrás en un decreto que supuso la pérdida para su localidad de cinco proyectos de energía termosolar, capaces de producir 250 megavatios. Un decreto que suponía una sentencia de muerte para su pueblo y la región extremeña. Una situación que podría cambiar si el Ministro Soria tuviera “capacidad negociadora y de diálogo”.
Pasando el mes, Vadillo se encuentra
visiblemente más agotado y con una pérdida de peso notable, lo que hace que
cada día le cueste más responder a todos los frentes que se le abren (entre
ellos las declaraciones de Monago en el primer aniversario de su toma de
posesión al frente de la Junta de Extremadura), atender a los medios y escribir
en las redes sociales “siento decir que ayer y hoy me encuentro un poco
cansado. Sé que debo escribir varias respuestas, y digo varias porque se me
están acumulando, a la pendiente que tengo de Valentín García, ahora se suma la
de Monago, después de lo dicho refiriéndose a mí y a las termosolares en TV
Extremadura. ¡Qué barbaridad! vaya presidente que se ha buscado mi tierra. Pero
lo peor de todo esto es que seguro que se le cree más a él que a mí. La mentira
y la barbaridad la cree todo el mundo mientras que la verdad y el sentido común
difícilmente. A veces resulta difícil aguantar tanta manipulación, y yo llevo
aguantada demasiada. Intentar ser coherente en este país es tener un problema”.
El primer edil se defiende de los ataques
asegurando que sabe perfectamente cual es su lucha y que por mucho que
manipulen no abandonará hasta que las circunstancias sean propicias a su
reivindicación “vuelvo a repetir que por mucho que me ataquen, por mucho que
los culpables de que este aquí manipulen todo y digan que lo deje, sé lo que
estoy haciendo y no voy abandonar mi lucha, sea mi situación la que sea. Yo soy quien decidiré cuando se dan las
circunstancias que favorezcan mi reivindicación para que pare mi huelga de
Hambre, y si no se dan no se dan”.
Hoy el primer edil continúa quemando su
“último cartucho”, pero esta vez su furgoneta no se encuentra ante la puerta
del Ministerio, ya que con motivo de la llegada de los mineros al Paseo de la
Castellana, la zona se ha acordonado y la furgoneta de Ángel Vadillo ha sido
retirada como medida de prevención. El Alcalde ha tenido también que cambiar
provisionalmente su lugar de reivindicación. Ahora se encuentra sentando en un
banco al otro lado del parque en el mismo Paseo de la Castellana, a la altura
del Ministerio de Industria.
Pasando el mes, Vadillo se encuentra visiblemente más agotado y con una pérdida de peso notable, lo que hace que cada día le cueste más responder a todos los frentes que se le abren (entre ellos las declaraciones de Monago en el primer aniversario de su toma de posesión al frente de la Junta de Extremadura), atender a los medios y escribir en las redes sociales “siento decir que ayer y hoy me encuentro un poco cansado. Sé que debo escribir varias respuestas, y digo varias porque se me están acumulando, a la pendiente que tengo de Valentín García, ahora se suma la de Monago, después de lo dicho refiriéndose a mí y a las termosolares en TV Extremadura. ¡Qué barbaridad! vaya presidente que se ha buscado mi tierra. Pero lo peor de todo esto es que seguro que se le cree más a él que a mí. La mentira y la barbaridad la cree todo el mundo mientras que la verdad y el sentido común difícilmente. A veces resulta difícil aguantar tanta manipulación, y yo llevo aguantada demasiada. Intentar ser coherente en este país es tener un problema”.
El primer edil se defiende de los ataques asegurando que sabe perfectamente cual es su lucha y que por mucho que manipulen no abandonará hasta que las circunstancias sean propicias a su reivindicación “vuelvo a repetir que por mucho que me ataquen, por mucho que los culpables de que este aquí manipulen todo y digan que lo deje, sé lo que estoy haciendo y no voy abandonar mi lucha, sea mi situación la que sea. Yo soy quien decidiré cuando se dan las circunstancias que favorezcan mi reivindicación para que pare mi huelga de Hambre, y si no se dan no se dan”.
Hoy el primer edil continúa quemando su “último cartucho”, pero esta vez su furgoneta no se encuentra ante la puerta del Ministerio, ya que con motivo de la llegada de los mineros al Paseo de la Castellana, la zona se ha acordonado y la furgoneta de Ángel Vadillo ha sido retirada como medida de prevención. El Alcalde ha tenido también que cambiar provisionalmente su lugar de reivindicación. Ahora se encuentra sentando en un banco al otro lado del parque en el mismo Paseo de la Castellana, a la altura del Ministerio de Industria.



















