Un 40% de paro en Alburquerque ha llevado a su alcalde, Ángel Vadillo, a cumplir un mes en huelga de hambre
La situación de paro en nuestro país es insostenible, según el último informe de la OCDE en 2013 uno de cada cuatro españoles estará en paro. El informe de dicho organismo afirma que en 2012 la tasa subirá al 24,5% y al 25,3% en 2013. Un nivel de desempleo que bate la marca histórica alcanzada en 1994. Quizás al ver estos informes publicados en varios periódicos, entre ellos El País, se entendía mejor la situación que ha llevado al Alcalde de Alburquerque a esta huelga de hambre. Datos que se agravan su nos centramos en la región Extremeña con cerca de un 32%, ya que su tasa de paro es una de las más altas de todo el país y su nivel de desarrollo es menor que el de otras Comunidades Autónoma. Cerca de un 40% de desempleo en Alburquerque ha llevado a Ángel Vadillo ha cumplir hoy un mes sin comer a las puertas del Ministerio de Industria de Madrid. Con su lucha quiere impedir que su pueblo, Alburquerque, y la región Extremeña tengan que pasar por esto, quedando avocados a la desaparición. Y es que uno de los derechos básicos de los ciudadanos es el derecho a un empleo digno. Y precisamente ahora tenemos delante un sector que lo generaría, el de las renovables, sin embargo, el Gobierno sigue mirando hacia otro lado. Con este sector Extremadura y España ganaría el futuro y Ángel Vadillo podría seguir ayudando a sus vecinos con políticas sociales para que los ciudadanos no pierdan sus derechos fundamentales.
Mientras, por su parte las grandes eléctricas españolas están presionando
a Bruselas ante la reforma energética. Así se hacían eco varios diarios
digitales, entre ellos “energíadiario.com” o “econoticias”: El pasado viernes los directores de
regulación de las tres grandes compañías (Endesa, Iberdrola y Gas Natural
Fenosa), acompañados por el presidente de UNESA, visitaron a la Comisión
Europea en un desesperado intento de que Bruselas secunde la reducción de los
apoyos a las renovables en España y se mantengan los privilegios de que gozan
las eléctricas desde hace tantos años en nuestro país.
“Seguramente a las eléctricas no les preocupa que del coste de cada kWh que
generamos en los ciclos combinados, el 80% se vaya fuera del país, o que
perpetuemos la dependencia energética del exterior, que es la base de su
negocio actual tras la gran burbuja de instalaciones innecesarias de ciclos
combinados que con enormes subvenciones, llamadas ‘incentivos a la inversión’,
han realizado en los últimos años. Estamos seguros de que a la Comisión
Europea, que ha marcado una hoja de ruta hacia un cambio de modelo energético,
si las eléctricas presionan en Bruselas ante la posible subida de impuestos en
la próxima reforma energética y las renovables se ponen en alerta. La crisis
dispara el número de pobres ‘energéticos’. Un 63% del capital de Repsol cobra
el dividendo en acciones”. Sin embargo, le habrá contando a Bruselas que “los
beneficios obtenidos en su negocio regulado en el período del déficit de tarifa
superan las primas a las renovables , que es el que más crece cada año y que
está pendiente la liquidación de los CTCs, que podría implicar una devolución
de más de 3.000 millones de euros por parte de las eléctricas”. También está
pendiente la regularización 4.000 millones de euros por derechos de emisión.
Llevar a “rentabilidad razonable”, con una auditoria de costes, a nucleares e
hidráulicas solucionaría gran parte del déficit acumulado y futuro. Además del
‘pago por disponibilidad’ los ciclos combinados gozan de una subvención que
puede suponer hasta el 25% de su inversión. Del coste de cada kWh generado por
las eléctricas en sus ciclos combinados, el 80% acaba en el extranjero.
Mientras, por su parte las grandes eléctricas españolas están presionando
a Bruselas ante la reforma energética. Así se hacían eco varios diarios
digitales, entre ellos “energíadiario.com” o “econoticias”: El pasado viernes los directores de
regulación de las tres grandes compañías (Endesa, Iberdrola y Gas Natural
Fenosa), acompañados por el presidente de UNESA, visitaron a la Comisión
Europea en un desesperado intento de que Bruselas secunde la reducción de los
apoyos a las renovables en España y se mantengan los privilegios de que gozan
las eléctricas desde hace tantos años en nuestro país.
“Seguramente a las eléctricas no les preocupa que del coste de cada kWh que
generamos en los ciclos combinados, el 80% se vaya fuera del país, o que
perpetuemos la dependencia energética del exterior, que es la base de su
negocio actual tras la gran burbuja de instalaciones innecesarias de ciclos
combinados que con enormes subvenciones, llamadas ‘incentivos a la inversión’,
han realizado en los últimos años. Estamos seguros de que a la Comisión
Europea, que ha marcado una hoja de ruta hacia un cambio de modelo energético,
si las eléctricas presionan en Bruselas ante la posible subida de impuestos en
la próxima reforma energética y las renovables se ponen en alerta. La crisis
dispara el número de pobres ‘energéticos’. Un 63% del capital de Repsol cobra
el dividendo en acciones”. Sin embargo, le habrá contando a Bruselas que “los
beneficios obtenidos en su negocio regulado en el período del déficit de tarifa
superan las primas a las renovables , que es el que más crece cada año y que
está pendiente la liquidación de los CTCs, que podría implicar una devolución
de más de 3.000 millones de euros por parte de las eléctricas”. También está
pendiente la regularización 4.000 millones de euros por derechos de emisión.
Llevar a “rentabilidad razonable”, con una auditoria de costes, a nucleares e
hidráulicas solucionaría gran parte del déficit acumulado y futuro. Además del
‘pago por disponibilidad’ los ciclos combinados gozan de una subvención que
puede suponer hasta el 25% de su inversión. Del coste de cada kWh generado por
las eléctricas en sus ciclos combinados, el 80% acaba en el extranjero.


















