El Debate sobre el Estado de la Región se celebra entre mañana martes y el miércoles
CCOO espera que el Debate sobre el Estado de la Región aborde con rigor los problemas reales de los extremeños y no con discursos vacíos y mediáticos
CCOO espera que el Debate sobre el Estado de la Región que se iniciará mañana martes en la Asamblea de Extremadura se centre en buscar soluciones para los problemas reales de los extremeños y las extremeñas, sobre todo el paro y el desmantelamiento de los servicios públicos, y no se convierta en una confrontación mediática y estéril entre los grupos políticos.
Para CCOO, la gravísima
situación por la que atravesamos exige un compromiso mucho mayor por parte de
los dirigentes políticos, especialmente del presidente del Gobierno regional,
José Antonio Monago, que debe asumir de una vez su responsabilidad al frente de
Extremadura.
Si se hace un llamamiento
al esfuerzo común para afrontar la salida de la crisis es necesario que también
se tenga en cuenta la opinión y la participación de aquellos a los que se les
pide el esfuerzo y, hasta ahora, el presidente extremeño ha actuado por la vía
de la imposición y echando mano del Diálogo Social sólo como un ejercicio
cosmético.
Igualmente, se debe encarar
el debate con plena consciencia de la situación en la que nos encontramos y sin
utilizar cortinas de humo ni plantear cuestiones que generan mucho ruido en los
medios de comunicación, pero que a la hora de la verdad no aportan nada
tangible para dar respuesta a los problemas de la ciudadanía.
Extremadura cuenta con casi
160.000 personas desempleadas; se está produciendo una desaparición galopante
del tejido industrial y empresarial; la caída de los ingresos públicos es
alarmante y los servicios públicos están sufriendo un deterioro evidente como
consecuencia de la política de ajuste. A esto se suma la caída del consumo, de
las inversiones de la administración regional y central y de los ingresos de
las familias
Tal y como preveía CCOO,
una política basada únicamente en la austeridad y en los recortes, obsesionada
con la reducción del déficit a toda costa, nos ha conducido a más paro, más
precariedad, menos consumo, menos empresas, menores ingresos para las familias
y a debilitar la protección social.
Este escenario debería
servir como elemento básico de reflexión para el Debate sobre el Estado de la
Región y para que el presidente hiciera un examen riguroso de la situación y se
ofrezcan alternativas, por parte de todos los grupos parlamentarios, que
permitan generar actividad económica y creación de empleo.
Se perderá otra oportunidad más y aún más tiempo si
la sesión parlamentaria se convierte en otra escenificación de la confrontación
política que busca el aplauso fácil de los correligionarios, el poner en evidencia
al contrario y donde el discurso constructivo brille por su ausencia.
Para CCOO, la gravísima situación por la que atravesamos exige un compromiso mucho mayor por parte de los dirigentes políticos, especialmente del presidente del Gobierno regional, José Antonio Monago, que debe asumir de una vez su responsabilidad al frente de Extremadura.
Si se hace un llamamiento al esfuerzo común para afrontar la salida de la crisis es necesario que también se tenga en cuenta la opinión y la participación de aquellos a los que se les pide el esfuerzo y, hasta ahora, el presidente extremeño ha actuado por la vía de la imposición y echando mano del Diálogo Social sólo como un ejercicio cosmético.
Igualmente, se debe encarar el debate con plena consciencia de la situación en la que nos encontramos y sin utilizar cortinas de humo ni plantear cuestiones que generan mucho ruido en los medios de comunicación, pero que a la hora de la verdad no aportan nada tangible para dar respuesta a los problemas de la ciudadanía.
Extremadura cuenta con casi 160.000 personas desempleadas; se está produciendo una desaparición galopante del tejido industrial y empresarial; la caída de los ingresos públicos es alarmante y los servicios públicos están sufriendo un deterioro evidente como consecuencia de la política de ajuste. A esto se suma la caída del consumo, de las inversiones de la administración regional y central y de los ingresos de las familias
Tal y como preveía CCOO, una política basada únicamente en la austeridad y en los recortes, obsesionada con la reducción del déficit a toda costa, nos ha conducido a más paro, más precariedad, menos consumo, menos empresas, menores ingresos para las familias y a debilitar la protección social.
Este escenario debería servir como elemento básico de reflexión para el Debate sobre el Estado de la Región y para que el presidente hiciera un examen riguroso de la situación y se ofrezcan alternativas, por parte de todos los grupos parlamentarios, que permitan generar actividad económica y creación de empleo.
Se perderá otra oportunidad más y aún más tiempo si
la sesión parlamentaria se convierte en otra escenificación de la confrontación
política que busca el aplauso fácil de los correligionarios, el poner en evidencia
al contrario y donde el discurso constructivo brille por su ausencia.

















