El PSOE se opone a la decisión de la Junta de Extremadura de entregar a la Guardia Civil los perros especializados en la detección de cebos envenenados
El Grupo Parlamentario Socialista ha mostrado hoy su rechazo a la decisión de la Junta de Extremadura de entregar a la Guardia Civil los perros de la unidad canina especializada en detección de cebos envenenados.
Para el PSOE, “la entrega de dicho animales
supone una irresponsabilidad por parte del Gobierno del PP de la Junta de
Extremadura, no sólo por el regalo del coste asumido por la administración,
sino por la dejación de funciones que hace este gobierno con el servicio al que
estaba destinado el equipo canino de búsqueda de veneno”.
Un equipo canino de búsqueda de veneno que
está incluido en el marco de la Estrategia Extremeña de lucha contra
el uso ilegal de cebos envenenados, aprobada el 28 de diciembre de
2010 por la Comisión Mixta de Ecotoxicología de Extremadura, formado por
fiscales de Cáceres y Badajoz, Seprona de Cáceres y Badajoz, Unex, y distintos
departamentos de medio ambiente y agricultura, además de representante de los
agentes de medio ambiente.
“Era por tanto”, dice el PSOE, “un compromiso
adquirido en la lucha a favor de las especies protegidas de Extremadura que
mueren envenenadas, y que son las más perjudicadas por los cebos y venenos que
algunos propietarios de fincas usan para salvaguardar otro tipo de intereses.
Recordar asimismo, que estos tres perros raza
pastor belga Malinois se adquirieron a través de un convenio con GPEX con un
coste es de 12.900 € que incluía la adquisición de los perros, su
adiestramiento, mantenimiento durante estos seis meses y el coste del experto,
así como su desplazamiento a Extremadura y la formación posterior de un técnico
de la Junta de Extremadura. Y se hizo a pesar de la utilización política
de un PP entonces, que demuestra hoy, que antepone los intereses de los
infractores que utilizan veneno en sus fincas, frente a la defensa de nuestra
fauna y los espacio naturales de Extremadura. El único gasto habría sido el mantenimiento de los perros,
conservando sus importantes ventajas para la conservación de especies y una de
las herramientas más efectivas en la lucha contra el veneno en el campo.
Un servicio profesional que tienen en
numerosas CCAA y que fueron entrenados en una de las únicas escuelas caninas
que puedan entrenar perros para detección de veneno en el medio natural, y que
tienen el mismo nivel de aprendizaje que los perros de la policía o de la
guardia civil. Un coste bastante inferior al servicio que desarrollan en otras
autonomías, y que el Gobierno de la Junta de Extremadura regala como si fuera
de su propiedad particular”.
En opinión del PSOE, “hoy este Gobierno ha preferido regalarlos, después
de haberlos tenido 7 meses desde que fueron entrenados, sin darles uso y
manteniéndolos encerrados en Sierra de Fuentes. Hoy este Gobierno del PP se
pone del lado de los infractores y dueños de fincas, que desde el inicio se
opusieron a la idea de que los perros pudieran entrar en las mismas y detectar
posibles incumplimientos”.
Para el PSOE, “la entrega de dicho animales supone una irresponsabilidad por parte del Gobierno del PP de la Junta de Extremadura, no sólo por el regalo del coste asumido por la administración, sino por la dejación de funciones que hace este gobierno con el servicio al que estaba destinado el equipo canino de búsqueda de veneno”.
Un equipo canino de búsqueda de veneno que está incluido en el marco de la Estrategia Extremeña de lucha contra el uso ilegal de cebos envenenados, aprobada el 28 de diciembre de 2010 por la Comisión Mixta de Ecotoxicología de Extremadura, formado por fiscales de Cáceres y Badajoz, Seprona de Cáceres y Badajoz, Unex, y distintos departamentos de medio ambiente y agricultura, además de representante de los agentes de medio ambiente.
“Era por tanto”, dice el PSOE, “un compromiso adquirido en la lucha a favor de las especies protegidas de Extremadura que mueren envenenadas, y que son las más perjudicadas por los cebos y venenos que algunos propietarios de fincas usan para salvaguardar otro tipo de intereses.
Recordar asimismo, que estos tres perros raza pastor belga Malinois se adquirieron a través de un convenio con GPEX con un coste es de 12.900 € que incluía la adquisición de los perros, su adiestramiento, mantenimiento durante estos seis meses y el coste del experto, así como su desplazamiento a Extremadura y la formación posterior de un técnico de la Junta de Extremadura. Y se hizo a pesar de la utilización política de un PP entonces, que demuestra hoy, que antepone los intereses de los infractores que utilizan veneno en sus fincas, frente a la defensa de nuestra fauna y los espacio naturales de Extremadura. El único gasto habría sido el mantenimiento de los perros, conservando sus importantes ventajas para la conservación de especies y una de las herramientas más efectivas en la lucha contra el veneno en el campo.
Un servicio profesional que tienen en numerosas CCAA y que fueron entrenados en una de las únicas escuelas caninas que puedan entrenar perros para detección de veneno en el medio natural, y que tienen el mismo nivel de aprendizaje que los perros de la policía o de la guardia civil. Un coste bastante inferior al servicio que desarrollan en otras autonomías, y que el Gobierno de la Junta de Extremadura regala como si fuera de su propiedad particular”.
En opinión del PSOE, “hoy este Gobierno ha preferido regalarlos, después de haberlos tenido 7 meses desde que fueron entrenados, sin darles uso y manteniéndolos encerrados en Sierra de Fuentes. Hoy este Gobierno del PP se pone del lado de los infractores y dueños de fincas, que desde el inicio se opusieron a la idea de que los perros pudieran entrar en las mismas y detectar posibles incumplimientos”.

















