El director científico de IRPOCOR imparte un taller sensorial para diferenciar el TCA de otros olores en el vino
El director científico de Instituto del Corcho, la Madera y el Carbón Vegetal (IPROCOR), Manuel Martínez Cañas, ha impartido un taller sensorial sobre el ‘TCA (tricoloranisol) y su relación con el corcho y el vino’ en el Salón del Vino y la Aceituna celebrado en Almendralejo.
En esta sesión, los participantes han realizado cata de vinos,
previamente contaminados con TCA y otros compuestos que pueden provocar
desviaciones organolépticas o malos olores en el vino, y que, en
ocasiones, son atribuidos por error al tapón de corcho.
Entre los participantes en el taller, se encontraban catadores del
Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Guadiana,
técnicos de empresas corcheras y cooperativas del sector vitivinícola; y
estudiantes de un curso de la Escuela de Hostelería de Extremadura.
No todo lo que huele a humedad o a moho tiene que ser TCA, pueden
existir otros compuestos contaminantes en el vino que produzcan olores
parecidos. Por otra parte, el corcho no es el único transmisor de TCA al
vino, la presencia de tricloranisol puede deberse a otras causas.
Como explicó el director científico de IPROCOR, Manuel Martínez
Cañas, doctor en Ciencias Químicas y Licenciado en Enología por la
Universidad de Extremadura, los malos olores en el vino pueden ser
ocasionados por contaminación en cualquier momento de la cadena de
producción de vino o en la propia bodega, por la utilización de
insecticidas, empleo de maderas, barnices u otros materiales.
El problema radica en que se ha relacionado al TCA exclusivamente con
el tapón de corcho, incluso algunos han utilizado el nombre de “sabor a
corcho” pare referirse a las alteraciones olfativas que el
tricloroanisol produce en el vino.
En el taller sensorial impartido por Martínez Cañas se realizó una
cata de vinos blancos y tintos, previamente contaminados con compuestos
que pueden provocar desviaciones organolépticas o malos olores en el
vino embotellado, entre ellos el TCA, con el fin de que los
participantes pudieran apreciar las diferencias de las alteraciones
olfativas que provocan unos y otros.
En esta sesión, el director científico de IPROCOR defendió la
idoneidad de usar tapón de corcho por las cualidades que aporta al vino:
entre otras, permite una evolución controlada del vino y añade
sustancias beneficiosas, aromas y antioxidantes.
En esta sesión, los participantes han realizado cata de vinos, previamente contaminados con TCA y otros compuestos que pueden provocar desviaciones organolépticas o malos olores en el vino, y que, en ocasiones, son atribuidos por error al tapón de corcho.
Entre los participantes en el taller, se encontraban catadores del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Guadiana, técnicos de empresas corcheras y cooperativas del sector vitivinícola; y estudiantes de un curso de la Escuela de Hostelería de Extremadura.
No todo lo que huele a humedad o a moho tiene que ser TCA, pueden existir otros compuestos contaminantes en el vino que produzcan olores parecidos. Por otra parte, el corcho no es el único transmisor de TCA al vino, la presencia de tricloranisol puede deberse a otras causas.
Como explicó el director científico de IPROCOR, Manuel Martínez Cañas, doctor en Ciencias Químicas y Licenciado en Enología por la Universidad de Extremadura, los malos olores en el vino pueden ser ocasionados por contaminación en cualquier momento de la cadena de producción de vino o en la propia bodega, por la utilización de insecticidas, empleo de maderas, barnices u otros materiales.
El problema radica en que se ha relacionado al TCA exclusivamente con el tapón de corcho, incluso algunos han utilizado el nombre de “sabor a corcho” pare referirse a las alteraciones olfativas que el tricloroanisol produce en el vino.
En el taller sensorial impartido por Martínez Cañas se realizó una cata de vinos blancos y tintos, previamente contaminados con compuestos que pueden provocar desviaciones organolépticas o malos olores en el vino embotellado, entre ellos el TCA, con el fin de que los participantes pudieran apreciar las diferencias de las alteraciones olfativas que provocan unos y otros.
En esta sesión, el director científico de IPROCOR defendió la idoneidad de usar tapón de corcho por las cualidades que aporta al vino: entre otras, permite una evolución controlada del vino y añade sustancias beneficiosas, aromas y antioxidantes.


















