Donan a San Isidro veleta para su ermita
La Municipalidad de San Isidro recibe la donación de una veleta, que copa ya su ermita.
La veleta, conjunto escultórico compuesto por un ángel que conduce una yunta de bueyes, representa la materialización del milagro, es decir, el ángel guiando la yunta de bueyes arando la tierra, ha sido fabricada en la localidad pacense que linda con Portugal y donada por el ribereño afincado en Olivenza Antonio Sousa Caballero, fabricó en sus ratos libres este dispositivo giratorio que consta de una placa plana vertical que gira libremente, un señalador que indica la dirección del viento y una cruz horizontal que indica los puntos cardinales, según sus especificaciones técnicas, -es la unidad más moderna y artesanal- que deja detalle aún por desvelar -a continuación de la punta de la saeta, donde se haya una especie de esfera- para que cuando éste colocada sea objeto a descubrir, nos afirma Sousa.
En cuanto a la ubicación, ha sido instalada a continuación de la ya existente, ocupando lugar en el ábside de la propia ermita.
Esta pieza permitirá una mejor guía de donde soplan los vientos, cuando desde el paraje conocido por el Canchal, de Ribera del Fresno se disfrute en el mes de mayo de la romería y así corona la capilla al santo agricultor madrileño, Isidro ‘El Labrador’.
La veleta, conjunto escultórico compuesto por un ángel que conduce una yunta de bueyes, representa la materialización del milagro, es decir, el ángel guiando la yunta de bueyes arando la tierra, ha sido fabricada en la localidad pacense que linda con Portugal y donada por el ribereño afincado en Olivenza Antonio Sousa Caballero, fabricó en sus ratos libres este dispositivo giratorio que consta de una placa plana vertical que gira libremente, un señalador que indica la dirección del viento y una cruz horizontal que indica los puntos cardinales, según sus especificaciones técnicas, -es la unidad más moderna y artesanal- que deja detalle aún por desvelar -a continuación de la punta de la saeta, donde se haya una especie de esfera- para que cuando éste colocada sea objeto a descubrir, nos afirma Sousa.
En cuanto a la ubicación, ha sido instalada a continuación de la ya existente, ocupando lugar en el ábside de la propia ermita.
Esta pieza permitirá una mejor guía de donde soplan los vientos, cuando desde el paraje conocido por el Canchal, de Ribera del Fresno se disfrute en el mes de mayo de la romería y así corona la capilla al santo agricultor madrileño, Isidro ‘El Labrador’.


















