La directora general de Patrimonio aboga por un concepto amplio de bien cultural para reconocer el valor de los paisajes silvopastorales
La directora general de Patrimonio Cultural, Pilar Merino, ha afirmado esta tarde en Plasencia que se está revisando el concepto de bien cultural, lo que está propiciando el surgimiento de otros patrimonios, como el inmaterial, los caminos históricos, el legado industrial o los paisajes culturales.
Merino ha hecho estas declaraciones durante la inauguración del
Seminario “Paisajes Culturales Silvopastorales”, que se celebrará hasta
el próximo sábado 21 de abril con la participación de una veintena de
ponentes y que forma parte de las actividades realizadas para impulsar
la candidatura "Plasencia-Monfragüe-Trujillo: paisaje mediterráneo" a
Patrimonio Mundial, dentro de la categoría de Paisaje Cultural.
El Consorcio Plasencia, Trujillo, Parque Nacional de Monfragüe se
suma con la celebración de este seminario a la conmemoración del Día
Internacional de los Monumentos y los Sitios, que se celebra el 18 de
abril de cada año en todo el mundo. Promovido por la UNESCO desde 1983,
tiene como objetivo promover la toma de conciencia acerca de la
diversidad del patrimonio cultural de la humanidad, de su vulnerabilidad
y de los esfuerzos que se requieren para su protección y conservación.
Cada año se elige un tema para la reflexión. En este 2012, el tema
propuesto es el patrimonio mundial con motivo del 40º aniversario de su
institucionalización por la UNESCO, de ahí la oportunidad de desarrollar
un seminario sobre unos temas y en unos lugares que aspiran a tal
reconocimiento.
En su intervención, la directora general ha añadido que el patrimonio
agrario "está aún por descubrir" y que encuentros interdisciplinares
como el inaugurado hoy tienen mucho que aportar para definir los nuevos
instrumentos de protección de nuevas realidades patrimoniales.
CANDIDATURA A PATRIMONIO MUNDIAL
En palabras de Pilar Merino, hay que revalorizar los paisajes
culturales extremeños, con el objetivo de servir a "una convivencia
justa, un bienestar palpable y un desarrollo sostenible: el territorio
como factor de identidad, de calidad ambiental, de ordenación local (uso
del suelo, planeamiento urbano…) y como recurso económico o de empleo".
Dentro de los paisajes culturales silvopastorales, la responsable del
patrimonio cultural extremeño ha querido hacer hincapié en la dehesa,
"un ejemplo a tener presente ya que Extremadura posee una extensión del
35 por ciento del total nacional. Un paisaje humanizado y racionalmente
explotado que ha despertado gran interés en la comunidad internacional
por su aprovechamiento y su protección a lo largo de los siglos".
De ahí, según Pilar Merino, la apuesta decidida del Gobierno de
Extremadura por la candidatura a Patrimonio Mundial del paisaje
mediterráneo de Plasencia-Monfragüe-Trujillo, "un paisaje cultural único
y excepcional del oeste peninsular español, que integra contenidos
patrimoniales culturales y naturales, en el que coexisten las ciudades
históricas de Plasencia y Trujillo, espacios naturales protegidos con
ecosistemas de enorme diversidad de especies amenazadas, y numerosos
municipios rurales con usos, costumbres y saberes populares de elevado
interés. Un territorio representativo del bosque mediterráneo donde se
puede ver la coexistencia de todos los patrimonios".
Merino ha hecho estas declaraciones durante la inauguración del Seminario “Paisajes Culturales Silvopastorales”, que se celebrará hasta el próximo sábado 21 de abril con la participación de una veintena de ponentes y que forma parte de las actividades realizadas para impulsar la candidatura "Plasencia-Monfragüe-Trujillo: paisaje mediterráneo" a Patrimonio Mundial, dentro de la categoría de Paisaje Cultural.
El Consorcio Plasencia, Trujillo, Parque Nacional de Monfragüe se suma con la celebración de este seminario a la conmemoración del Día Internacional de los Monumentos y los Sitios, que se celebra el 18 de abril de cada año en todo el mundo. Promovido por la UNESCO desde 1983, tiene como objetivo promover la toma de conciencia acerca de la diversidad del patrimonio cultural de la humanidad, de su vulnerabilidad y de los esfuerzos que se requieren para su protección y conservación.
Cada año se elige un tema para la reflexión. En este 2012, el tema propuesto es el patrimonio mundial con motivo del 40º aniversario de su institucionalización por la UNESCO, de ahí la oportunidad de desarrollar un seminario sobre unos temas y en unos lugares que aspiran a tal reconocimiento.
En su intervención, la directora general ha añadido que el patrimonio agrario "está aún por descubrir" y que encuentros interdisciplinares como el inaugurado hoy tienen mucho que aportar para definir los nuevos instrumentos de protección de nuevas realidades patrimoniales.
CANDIDATURA A PATRIMONIO MUNDIAL
En palabras de Pilar Merino, hay que revalorizar los paisajes culturales extremeños, con el objetivo de servir a "una convivencia justa, un bienestar palpable y un desarrollo sostenible: el territorio como factor de identidad, de calidad ambiental, de ordenación local (uso del suelo, planeamiento urbano…) y como recurso económico o de empleo".
Dentro de los paisajes culturales silvopastorales, la responsable del patrimonio cultural extremeño ha querido hacer hincapié en la dehesa, "un ejemplo a tener presente ya que Extremadura posee una extensión del 35 por ciento del total nacional. Un paisaje humanizado y racionalmente explotado que ha despertado gran interés en la comunidad internacional por su aprovechamiento y su protección a lo largo de los siglos".
De ahí, según Pilar Merino, la apuesta decidida del Gobierno de Extremadura por la candidatura a Patrimonio Mundial del paisaje mediterráneo de Plasencia-Monfragüe-Trujillo, "un paisaje cultural único y excepcional del oeste peninsular español, que integra contenidos patrimoniales culturales y naturales, en el que coexisten las ciudades históricas de Plasencia y Trujillo, espacios naturales protegidos con ecosistemas de enorme diversidad de especies amenazadas, y numerosos municipios rurales con usos, costumbres y saberes populares de elevado interés. Un territorio representativo del bosque mediterráneo donde se puede ver la coexistencia de todos los patrimonios".

















