José Antonio Echávarri apuesta por una gestión forestal más sostenible que sostenida y con un concepto productivo
El consejero de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía, José Antonio Echávarri, ha insistido hoy, durante la celebración del Día Mundial Forestal, en la necesidad de que se modifique el actual enfoque de la gestión forestal en Extremadura.
“En momentos tan complicados como los actuales estamos obligados a
apostar por un modelo que, sin perjudicar al medio ambiente, nos permita
dinamizar la actividad productiva en las zonas rurales, porque no nos
podemos permitir que un solo proyecto viable se quede sin ejecutar si no
hay razones de peso para echarlo para atrás”, ha asegurado.
El consejero lo ha dicho en el discurso de inauguración de la jornada
celebrada en el Centro Universitario de Plasencia con motivo de la
celebración del Día Mundial Forestal. José Antonio Echávarri ha
recalcado que a veces las Administraciones “se han llenado la boca al
hablar de desarrollo sostenible olvidando que si no es sostenible, no es
posible el desarrollo”.
De concepto productor a productivo
En este sentido, el consejero de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio
Ambiente y Energía ha explicado que durante años se ha aplicado en la
región “un concepto excesivamente protector y sostenido de nuestros
bosques y nuestras dehesas, y ahora ha llegado el momento de dar un paso
más y de creer en nuestros recursos naturales como fuente de riqueza,
de pasar de un medio natural sostenido a sostenible, de un concepto
protector a productivo”.
A su juicio, es necesario entender la gestión forestal “como motor
económico” para tener un concepto de nuestros bosques y recursos
forestales “que nos permita convertirlos en auténticos yacimientos de
empleo, en productores de recursos que, como la biomasa, no gozaban de
utilidad ni aprovechamiento alguno hasta la fecha”.
José Antonio Echávarri ha dejado claro que la gestión forestal “es
fundamental en Extremadura y por eso será una de las apuestas de este
Gobierno”, puesto que estos trabajos son fuente de empleo directo e
indirecto, ayudan a disminuir los incendios forestales, aumentan la
higiene sanitaria de nuestros montes, contribuyen al desarrollo del
turismo de las zonas rurales, y proporcionan beneficios económicos
directos como la biomasa y la madera.
El futuro de los montes
De cara al futuro, ha señalado que el futuro de nuestros montes “pasa
por una ordenación global de los mismos” a través de instrumentos de
planificación y gestión. En estos momentos hay en Extremadura 180.000
hectáreas de monte público, “y apenas se ha ordenado el uso del 47 % de
esta superficie”. Por eso, dos de las prioridades de la Consejería para
esta legislatura pasan por “aumentar la superficie ordenada de monte
público e incentivar, en la medida de lo posible, con ayudas para la
redacción de instrumentos de planificación y gestión forestal de montes y
fincas privadas”.
También se ha referido a los trabajos que se están llevando a cabo
para redactar la nueva Ley de la Dehesa, en la que se pretende defender
“una dehesa capaz de generar riqueza y que pueda atraer inversiones sin
perder un ápice de su riqueza natural”.
El consejero también ha afirmado que “nuestros bosques y nuestras
dehesas son nuestro futuro, el legado que debemos dejar a las
generaciones venideras, y para que todo esto tenga algún sentido debemos
diseñar hoy un patrimonio forestal que sea realmente sostenible en el
día de mañana”.
“En momentos tan complicados como los actuales estamos obligados a apostar por un modelo que, sin perjudicar al medio ambiente, nos permita dinamizar la actividad productiva en las zonas rurales, porque no nos podemos permitir que un solo proyecto viable se quede sin ejecutar si no hay razones de peso para echarlo para atrás”, ha asegurado.
El consejero lo ha dicho en el discurso de inauguración de la jornada celebrada en el Centro Universitario de Plasencia con motivo de la celebración del Día Mundial Forestal. José Antonio Echávarri ha recalcado que a veces las Administraciones “se han llenado la boca al hablar de desarrollo sostenible olvidando que si no es sostenible, no es posible el desarrollo”.
De concepto productor a productivo
En este sentido, el consejero de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía ha explicado que durante años se ha aplicado en la región “un concepto excesivamente protector y sostenido de nuestros bosques y nuestras dehesas, y ahora ha llegado el momento de dar un paso más y de creer en nuestros recursos naturales como fuente de riqueza, de pasar de un medio natural sostenido a sostenible, de un concepto protector a productivo”.
A su juicio, es necesario entender la gestión forestal “como motor económico” para tener un concepto de nuestros bosques y recursos forestales “que nos permita convertirlos en auténticos yacimientos de empleo, en productores de recursos que, como la biomasa, no gozaban de utilidad ni aprovechamiento alguno hasta la fecha”.
José Antonio Echávarri ha dejado claro que la gestión forestal “es fundamental en Extremadura y por eso será una de las apuestas de este Gobierno”, puesto que estos trabajos son fuente de empleo directo e indirecto, ayudan a disminuir los incendios forestales, aumentan la higiene sanitaria de nuestros montes, contribuyen al desarrollo del turismo de las zonas rurales, y proporcionan beneficios económicos directos como la biomasa y la madera.
El futuro de los montes
De cara al futuro, ha señalado que el futuro de nuestros montes “pasa por una ordenación global de los mismos” a través de instrumentos de planificación y gestión. En estos momentos hay en Extremadura 180.000 hectáreas de monte público, “y apenas se ha ordenado el uso del 47 % de esta superficie”. Por eso, dos de las prioridades de la Consejería para esta legislatura pasan por “aumentar la superficie ordenada de monte público e incentivar, en la medida de lo posible, con ayudas para la redacción de instrumentos de planificación y gestión forestal de montes y fincas privadas”.
También se ha referido a los trabajos que se están llevando a cabo para redactar la nueva Ley de la Dehesa, en la que se pretende defender “una dehesa capaz de generar riqueza y que pueda atraer inversiones sin perder un ápice de su riqueza natural”.
El consejero también ha afirmado que “nuestros bosques y nuestras dehesas son nuestro futuro, el legado que debemos dejar a las generaciones venideras, y para que todo esto tenga algún sentido debemos diseñar hoy un patrimonio forestal que sea realmente sostenible en el día de mañana”.


















