APAG Extremadura ASAJA arranca un compromiso para compensar a los agricultores afectados por el PRUG del Embalse de Orellana y Sierra de Pela
APAG EXTREMADURA ASAJA ha arrancado un compromiso formal de la Consejería de Agricultura, Energía y Medio Ambiente del Gobierno de Extremadura para adaptar el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del embalse de Orellana y Sierra de Pela a la realidad de sus cultivos y no perjudicar a los agricultores y ganaderos de la zona. Esta nueva normativa se encuentra en trámites de aprobación.
Manuel
Laparra, presidente de esta organización profesional agraria, ha mantenido
recientemente una reunión con el director general de Medio Ambiente, Enrique
Julián, para analizar los puntos estratégicos de este plan y, sobre todo, para
adaptar las nuevas normas a la realidad de las explotaciones agrarias en esta
zona.
De ese encuentro,
APAG EXTREMADURA ASAJA consiguió el compromiso para que, una vez se apruebe el
documento que gestionará medioambientalmente la zona, los titulares de las
explotaciones agrarias afectadas reciban una compensación en un periodo de
tiempo razonable así como que estos agricultores y ganaderos pasen a tener
prioridad a la hora de acogerse a las ayudas agrarias.
En este
sentido, se introducirán algunas ventajas para los productores como la
simplificación, y en algunos casos la supresión, de algunas autorizaciones
administrativas en determinadas tareas agrícolas, que a día de hoy se tenían
que pedir por obligación para desarrollar esas labores de gestión del
territorio por lo que a partir de ahora será más fácil el trabajo en la zona al
eliminarse estos determinados trámites burocráticos.
Como se
hizo público hace unas semanas, entre los propietarios de las explotaciones
agrarias del ámbito del embalse de Orellana y Sierra de Pela había una enorme
inquietud debido a los perjuicios que les iba a suponer las exigencias de dicho
plan.
Esta
inquietud ha quedado ahora resuelta, declara Manuel Laparra, debido al
compromiso adquirido por el director general de Medio Ambiente con esta
organización agraria, quien en nombre de los afectados de la zona ha realizado
las gestiones oportunas para que se les establezca un plan de compensación y de
estar manera puedan seguir siendo competitivos frente a los agricultores de las
zonas limítrofes a los que no les afectará esta nueva gestión del territorio, “que
debe de tener como prioridad el adaptarse a la realidad de los cultivos de la
zona”.
“Tenemos
claro, y así se lo hemos trasladado al director general de Medio Ambiente,
Enrique Julián, que este plan no puede perjudicar a los agricultores del lugar
ni tener un contenido más restrictivo que la Ley 8/98 que regula en la
actualidad los espacios naturales protegidos”, declara Laparra, quien añade que
los agricultores ya han demostrado en esta zona durante décadas que son los
principales conservadores y guardines de esos espacios protegidos.
En
cualquier caso, APAG EXTREMADURA ASAJA ha programado diversos encuentros con
los agricultores y ganaderos afectados de la zona para explicarles con detalle
todas las características del nuevo reglamento.
Manuel Laparra, presidente de esta organización profesional agraria, ha mantenido recientemente una reunión con el director general de Medio Ambiente, Enrique Julián, para analizar los puntos estratégicos de este plan y, sobre todo, para adaptar las nuevas normas a la realidad de las explotaciones agrarias en esta zona.
De ese encuentro, APAG EXTREMADURA ASAJA consiguió el compromiso para que, una vez se apruebe el documento que gestionará medioambientalmente la zona, los titulares de las explotaciones agrarias afectadas reciban una compensación en un periodo de tiempo razonable así como que estos agricultores y ganaderos pasen a tener prioridad a la hora de acogerse a las ayudas agrarias.
En este sentido, se introducirán algunas ventajas para los productores como la simplificación, y en algunos casos la supresión, de algunas autorizaciones administrativas en determinadas tareas agrícolas, que a día de hoy se tenían que pedir por obligación para desarrollar esas labores de gestión del territorio por lo que a partir de ahora será más fácil el trabajo en la zona al eliminarse estos determinados trámites burocráticos.
Como se hizo público hace unas semanas, entre los propietarios de las explotaciones agrarias del ámbito del embalse de Orellana y Sierra de Pela había una enorme inquietud debido a los perjuicios que les iba a suponer las exigencias de dicho plan.
Esta inquietud ha quedado ahora resuelta, declara Manuel Laparra, debido al compromiso adquirido por el director general de Medio Ambiente con esta organización agraria, quien en nombre de los afectados de la zona ha realizado las gestiones oportunas para que se les establezca un plan de compensación y de estar manera puedan seguir siendo competitivos frente a los agricultores de las zonas limítrofes a los que no les afectará esta nueva gestión del territorio, “que debe de tener como prioridad el adaptarse a la realidad de los cultivos de la zona”.
“Tenemos claro, y así se lo hemos trasladado al director general de Medio Ambiente, Enrique Julián, que este plan no puede perjudicar a los agricultores del lugar ni tener un contenido más restrictivo que la Ley 8/98 que regula en la actualidad los espacios naturales protegidos”, declara Laparra, quien añade que los agricultores ya han demostrado en esta zona durante décadas que son los principales conservadores y guardines de esos espacios protegidos.
En cualquier caso, APAG EXTREMADURA ASAJA ha programado diversos encuentros con los agricultores y ganaderos afectados de la zona para explicarles con detalle todas las características del nuevo reglamento.





















