Vecinos · Mimi Carrasco Carrasco · Badajoz
Camino polvoriento
Sorteando espacios
De la vida vecinos
Marcando el paso
Huellas que dejan
Fragmentos de recuerdos
Aurelio con su historia
Juana con su huerto
Gertrudis a todas horas
Alimentando a besos
A ese perro que adora
Su amigo más sincero.
María por frente
Juega con Ada
Mientras su pastor alemán
Le lame la cara
Su marido electricista
El gran patriarca
De casa al trabajo
Líder de la manada.
Al extremo izquierda:
Casi y Antonio
Matrimonio que se esfuerza
Para que sus hijos de nada carezcan
José colecciona tractores
Lo hace con gran esmero
Llegará a lo más alto
Atrapará la estrella de los sueños
Llevándola en bandolera
Por agrestes cerros
Hasta la cumbre
Del eminente éxito.
Cerca de la carretera:
Cien ventanas
Se abren al universo
Al frio sol del mediodía
Del sufrido mes de enero
Entre paredes de historia
Joaquina en el tendedero
Pone a secar
Su gran deseo:
Que Paco se ponga bien
Su marido y compañero
Que a golpe de martillo
Da forma a un tiempo añejo.
Siguiendo el mismo itinerario
Un poquito más lejos
Teresa con sus tres hijos
Antonio, Cándido y Álvaro (el pequeño)
Trabajadores incansables
Sacando rendimiento
A la roja tierra
Convertida en barbecho
Remuneración merecida
A lo bien hecho.
Y a pocos metros
en la vieja ermita
entre escombros revuelto
Joaquín habita
Con su pequeño perro
Mientras las ratas
Al corro juegan
Robándole el maíz
De la rebuscada cosecha.
Todos vecinos
En moradas de vida
Con etapas ilustradas
De tristezas y alegrías.
Sorteando espacios
De la vida vecinos
Marcando el paso
Huellas que dejan
Fragmentos de recuerdos
Aurelio con su historia
Juana con su huerto
Gertrudis a todas horas
Alimentando a besos
A ese perro que adora
Su amigo más sincero.
María por frente
Juega con Ada
Mientras su pastor alemán
Le lame la cara
Su marido electricista
El gran patriarca
De casa al trabajo
Líder de la manada.
Al extremo izquierda:
Casi y Antonio
Matrimonio que se esfuerza
Para que sus hijos de nada carezcan
José colecciona tractores
Lo hace con gran esmero
Llegará a lo más alto
Atrapará la estrella de los sueños
Llevándola en bandolera
Por agrestes cerros
Hasta la cumbre
Del eminente éxito.
Cerca de la carretera:
Cien ventanas
Se abren al universo
Al frio sol del mediodía
Del sufrido mes de enero
Entre paredes de historia
Joaquina en el tendedero
Pone a secar
Su gran deseo:
Que Paco se ponga bien
Su marido y compañero
Que a golpe de martillo
Da forma a un tiempo añejo.
Siguiendo el mismo itinerario
Un poquito más lejos
Teresa con sus tres hijos
Antonio, Cándido y Álvaro (el pequeño)
Trabajadores incansables
Sacando rendimiento
A la roja tierra
Convertida en barbecho
Remuneración merecida
A lo bien hecho.
Y a pocos metros
en la vieja ermita
entre escombros revuelto
Joaquín habita
Con su pequeño perro
Mientras las ratas
Al corro juegan
Robándole el maíz
De la rebuscada cosecha.
Todos vecinos
En moradas de vida
Con etapas ilustradas
De tristezas y alegrías.

















