Testimonio de una Misionera · Mª José Aguilar García · Alumna de 1º de la ESO del colegio Nª Sª del Carmen de Puebla de la Calzada
Caty Piedehierro es una religiosa de Puebla de la Calzada y perteneciente a nuestra congregación, que hace dieciséis años sintió la llamada de los pobres y decidió irse a la misión que su congregación tiene en Perú y más concretamente en el poblado de Chachapoyas.
Es enfermera en el hospital de Chachapoyas y así ayuda a los más necesitados. La sanidad en Perú no está pagada por el Estado y tienen que costearse los enfermos todos los gastos de una operación. Los pobres no tienen cómo pagar y son nuestras religiosas las que aportan el dinero para pagar al hospital.
Disponen de un comedor en el que, por turnos, dan de comer a más de 300 niños. Estos niños es la única vez que comen al día. Los habitantes de Chachapoyas viven en casas fabricadas de adobe por ellos mismos, sin habitaciones y durmiendo todos juntos, sin luz y resguardándose del frío con el fuego que hacen con leña. Su alimentación se basa en los cereales, el cacao, el café y la caña de azúcar. No tomando leche, principal fuente de calcio y que hace que desde una edad temprana pierdan los dientes. Gracias, Caty, por tu labor desde aquí te seguiremos ayudando.
Es enfermera en el hospital de Chachapoyas y así ayuda a los más necesitados. La sanidad en Perú no está pagada por el Estado y tienen que costearse los enfermos todos los gastos de una operación. Los pobres no tienen cómo pagar y son nuestras religiosas las que aportan el dinero para pagar al hospital.
Disponen de un comedor en el que, por turnos, dan de comer a más de 300 niños. Estos niños es la única vez que comen al día. Los habitantes de Chachapoyas viven en casas fabricadas de adobe por ellos mismos, sin habitaciones y durmiendo todos juntos, sin luz y resguardándose del frío con el fuego que hacen con leña. Su alimentación se basa en los cereales, el cacao, el café y la caña de azúcar. No tomando leche, principal fuente de calcio y que hace que desde una edad temprana pierdan los dientes. Gracias, Caty, por tu labor desde aquí te seguiremos ayudando.




















