Ciertamente el uso y disfrute de las tecnologías de la información y la comunicación está dando un cambio a las relaciones sociales que afectan al entorno más próximo. La generalización en el uso de ordenadores por parte de la población ha permitido la creación de redes sociales que conectan a gente de muy distinta condición y que posiblemente de no ser por este medio no tendría relación alguna. No hace muchos años el uso y disfrute de los ordenadores era cosa de unos pocos. Su coste era elevado, su manejo complicado y el transporte imposible ya que en su inmensa mayoría eran de sobremesa. Poco a poco el software para manejarlos se hizo más intuitivo (Microsoft fue determinante), la gran demanda permitió que la oferta se ampliara lo que trajo como fruto tener al menos un ordenador en cada casa y la bajada de precios en los portátiles primero y en las tablet después hace que el uso de los ordenadores como medio, e internet como fin esté tan generalizado como el de la televisión (conozco familias con un ordenador personal por cada miembro). Con el uso de los teléfonos de última generación, el acceso a Internet lo tenemos en nuestro bolsillo. A nivel generacional también ha cambiado mucho el acceso a las nuevas tecnologías. Lo que empezó como uso exclusivo para el trabajo de oficina, derivó con los juegos, a que niños y jóvenes accedieran a su uso. En realidad para ellos ha sido fácil acostumbrados a convivir con electrónica y botones desde la cuna. Los últimos en acceder han sido nuestros mayores, y lo han hecho con fuerza inusitada a través de las redes sociales. Son varias las que utilizan para conectarse entre sí pero la que más adeptos recoge ha sido el facebook ya que el manejo es fácil y posibilita el control a todos los usuarios casi independientemente de la habilidad que se tenga en el uso de los ordenadores. Particularmente comencé a utilizar el Facebook hace bastante tiempo cuando todavía apenas si se conocía. Me permitía poder dar a conocer los paseos que hago por Extremadura de una forma sencilla y que me aportan feedback casi de inmediato (he utilizado otras plataformas como Wikiloc o Picasa pero no resulta accesible a mucha gente). Me ha alegrado mucho el éxito de facebook en personas que de esa manera vuelven a relacionarse con otras a las que las circunstancias de la vida separó y que ahora han vuelto a reencontrarse por este medio. En Puebla existen al menos dos grupos con ese tipo de contenidos. El primero en formarse se llama “Memoria de Puebla de la Calzada”. El segundo “Encuentro entre Poblanchinos”. Muchos de los que están en uno están en el otro. Para los que han tenido relación con Puebla de la Calzada es una manera de recordar cómo fue. Para los que no la conocimos, es una buena manera de ver su evolución. Por medio de los dos grupos, he tenido oportunidad de saber de muchas de las personas que han ido dejando en su perfil retales de su vida. A la mayor parte de ellas no las conozco ni tendré oportunidad de hacerlo a pesar de que en algún momento me cruce con ellas. Estos grupos han conseguido unir la memoria de un pueblo y ponerla a disposición de todos. Solo una pega. Son dos grupos y solo un pueblo, pero somos humanos y como tal con derecho a estar en algo equivocados. Lo importante es que están ahí y que hacen una labor encomiable por el pueblo altruistamente.
Ciertamente el uso y disfrute de las tecnologías de la información y la comunicación está dando un cambio a las relaciones sociales que afectan al entorno más próximo. La generalización en el uso de ordenadores por parte de la población ha permitido la creación de redes sociales que conectan a gente de muy distinta condición y que posiblemente de no ser por este medio no tendría relación alguna. No hace muchos años el uso y disfrute de los ordenadores era cosa de unos pocos. Su coste era elevado, su manejo complicado y el transporte imposible ya que en su inmensa mayoría eran de sobremesa. Poco a poco el software para manejarlos se hizo más intuitivo (Microsoft fue determinante), la gran demanda permitió que la oferta se ampliara lo que trajo como fruto tener al menos un ordenador en cada casa y la bajada de precios en los portátiles primero y en las tablet después hace que el uso de los ordenadores como medio, e internet como fin esté tan generalizado como el de la televisión (conozco familias con un ordenador personal por cada miembro). Con el uso de los teléfonos de última generación, el acceso a Internet lo tenemos en nuestro bolsillo. A nivel generacional también ha cambiado mucho el acceso a las nuevas tecnologías. Lo que empezó como uso exclusivo para el trabajo de oficina, derivó con los juegos, a que niños y jóvenes accedieran a su uso. En realidad para ellos ha sido fácil acostumbrados a convivir con electrónica y botones desde la cuna. Los últimos en acceder han sido nuestros mayores, y lo han hecho con fuerza inusitada a través de las redes sociales. Son varias las que utilizan para conectarse entre sí pero la que más adeptos recoge ha sido el facebook ya que el manejo es fácil y posibilita el control a todos los usuarios casi independientemente de la habilidad que se tenga en el uso de los ordenadores. Particularmente comencé a utilizar el Facebook hace bastante tiempo cuando todavía apenas si se conocía. Me permitía poder dar a conocer los paseos que hago por Extremadura de una forma sencilla y que me aportan feedback casi de inmediato (he utilizado otras plataformas como Wikiloc o Picasa pero no resulta accesible a mucha gente). Me ha alegrado mucho el éxito de facebook en personas que de esa manera vuelven a relacionarse con otras a las que las circunstancias de la vida separó y que ahora han vuelto a reencontrarse por este medio. En Puebla existen al menos dos grupos con ese tipo de contenidos. El primero en formarse se llama “Memoria de Puebla de la Calzada”. El segundo “Encuentro entre Poblanchinos”. Muchos de los que están en uno están en el otro. Para los que han tenido relación con Puebla de la Calzada es una manera de recordar cómo fue. Para los que no la conocimos, es una buena manera de ver su evolución. Por medio de los dos grupos, he tenido oportunidad de saber de muchas de las personas que han ido dejando en su perfil retales de su vida. A la mayor parte de ellas no las conozco ni tendré oportunidad de hacerlo a pesar de que en algún momento me cruce con ellas. Estos grupos han conseguido unir la memoria de un pueblo y ponerla a disposición de todos. Solo una pega. Son dos grupos y solo un pueblo, pero somos humanos y como tal con derecho a estar en algo equivocados. Lo importante es que están ahí y que hacen una labor encomiable por el pueblo altruistamente.




















