Hijo pródigo · Mimi Carrasco Carrasco · Badajoz
Verdes valles
Por donde corren alegres azules riachuelos
Reflejos de un cielo callado
El hombre meditabundo en su desconcierto
Mirada baja perdiendo detalle
De la hermosa creación obra de Dios Padre.
El paraíso bello para nosotros construido
Ingrato el ser humano
Todo lo hemos perdido
Por el afán de poder
En el abismo sucumbió
Sigues caminando
De espaldas a Dios
Manos vacías
Por la rebelión
¿Qué estás buscando hombre perdido?
Te has desviado
Ese no es el camino
Crisis lo llamas
¡Qué desatino!
Depresión
Cuando estás hundido
Tocas fondo
¿No ves a Dios Hijo?
Te tiende la mano
Quiere que seas ungido
Con el poder del espíritu santo
Viviendo lo que no has vivido
Una existencia con propósito
Donde el valor
Sea tú mismo.
Verdes valles
Por donde corren alegres azules riachuelos
Reflejos de un cielo callado
El hombre meditabundo en su desconcierto
Mirada baja perdiendo detalle
De la hermosa creación obra de Dios Padre.
El paraíso bello para nosotros construido
Ingrato el ser humano
Todo lo hemos perdido
Por el afán de poder
En el abismo sucumbió
Sigues caminando
De espaldas a Dios
Manos vacías
Por la rebelión
¿Qué estás buscando hombre perdido?
Te has desviado
Ese no es el camino
Crisis lo llamas
¡Qué desatino!
Depresión
Cuando estás hundido
Tocas fondo
¿No ves a Dios Hijo?
Te tiende la mano
Quiere que seas ungido
Con el poder del espíritu santo
Viviendo lo que no has vivido
Una existencia con propósito
Donde el valor
Sea tú mismo.

















