Por Amor al Libro, Día Internacional de la Biblioteca
El 24 de octubre se celebra el Día Internacional de la Biblioteca. Con este motivo, la Biblioteca Municipal de Montijo ha venido realizando una serie de actividades, entre las cuales destacan dos Encuentros con Autor consecuencia de las lecturas realizadas. Por los Clubes de Lectura, el primero y por los alumnos de los distintos centros educativos, el último, para lo que se ha contado con la colaboración de todos los Colegios de Montijo, con los que la Biblioteca suele trabajar habitualmente durante el año "y cuya participación agradecemos siempre".
Pero hay otra labor silenciosa, mucho más importante que esta
Biblioteca viene realizando a diario durante todo el año: el fomento de la
lectura, “estamos empeñados en contagiar ese gusto por leer, conocer y saber
que debe ser virus inextinguible durante toda la vida”.
“Hay muchas sentencias que definen el amor por los libros y el ansia de
conocimiento. Para los cuales no existe límite ni concepto de avaricia. Aunque
nunca pueda ser satisfecho totalmente. Pero ni siquiera ninguna de esas
sentencias serían conocidas si, primero: no hubieran salido de lo que enseñan
los libros. Y, segundo: si no fueran eternamente divulgadas por éstos. Los
escépticos se defienden esgrimiendo que no todo está en los libros. Todo sale
de ellos. Del conocimiento en germen que ellos siembran a poco que encuentren
algo de tierra fértil. Sin ellos, bien usados, asimilados y vividos no seríamos
nada. Meros animales guiados por el instinto y sin racionalidad. También sin sentimientos,
que nos hacen más humanos.
A través de las Instituciones públicas se insiste en fomentar entre los
jóvenes el gusto por la lectura. Pero esta labor es vana si no va acompañada de
una estrecha colaboración de la familia. El contagio solo es posible si
aquellos con los que más estrecho contacto tenemos no padecen la enfermedad. Y
exige que sea incurable. Los libros deben habitar el hogar, por derecho propio,
como uno más de la familia; aunque, a veces, sean objeto de “desorden”. Los Pau
Gasols del mundo no serían tales si no hubieran hecho de un balón la
prolongación de su propio cuerpo. Si ellos llegaron a dominarlo conociendo
todos sus secretos. Cualquier lector que dedique ese mismo interés al libro,
que además es compatible con cualquier otro centro de interés, sabrá sacar de
él cuanto necesite para su vida.
Muchos hacen distinción entre lectura formativa y cualquiera otra que
se realiza por diversión. Lo que comienza como juego, con la atracción y
motivación que supone, resulta a la larga la mejor forma de aprendizaje. Porque
se hace con gusto, por decisión propia, educa en el esfuerzo, la voluntad y la
constancia. Por eso cuanto antes se empiece, mejor. Crea el hábito de leer,
enseña a escribir, a corregirse hablando, a expresarse en cualquier circunstancia
de la vida, a defenderse que decían los antiguos… la lista sería interminable.
Para concluir, hace que la posterior lectura específicamente formativa sea
querida y amena. Sin que suponga rechazo ni pese su obligación. Se afronta como
necesaria y permanente durante toda la vida; porque nunca acabamos de formarnos
por mucho que se aprenda.
En
la Biblioteca Municipal de Montijo les esperamos todos los días laborables, en
horario de mañana y tarde, también en su página web: http://www.bibliotecaspublicas.es/montijo/
y estamos a disposición de ustedes para asesorarles, en la medida de nuestras
posibilidades. Pero con la mejor disposición. Y, sobre todo, para favorecer que
puedan tener en su casa, siempre a mano, en la intimidad del hogar para
compartir con amor… un libro. No hay más fiel compañero”.
Pero hay otra labor silenciosa, mucho más importante que esta Biblioteca viene realizando a diario durante todo el año: el fomento de la lectura, “estamos empeñados en contagiar ese gusto por leer, conocer y saber que debe ser virus inextinguible durante toda la vida”.
“Hay muchas sentencias que definen el amor por los libros y el ansia de conocimiento. Para los cuales no existe límite ni concepto de avaricia. Aunque nunca pueda ser satisfecho totalmente. Pero ni siquiera ninguna de esas sentencias serían conocidas si, primero: no hubieran salido de lo que enseñan los libros. Y, segundo: si no fueran eternamente divulgadas por éstos. Los escépticos se defienden esgrimiendo que no todo está en los libros. Todo sale de ellos. Del conocimiento en germen que ellos siembran a poco que encuentren algo de tierra fértil. Sin ellos, bien usados, asimilados y vividos no seríamos nada. Meros animales guiados por el instinto y sin racionalidad. También sin sentimientos, que nos hacen más humanos.
A través de las Instituciones públicas se insiste en fomentar entre los jóvenes el gusto por la lectura. Pero esta labor es vana si no va acompañada de una estrecha colaboración de la familia. El contagio solo es posible si aquellos con los que más estrecho contacto tenemos no padecen la enfermedad. Y exige que sea incurable. Los libros deben habitar el hogar, por derecho propio, como uno más de la familia; aunque, a veces, sean objeto de “desorden”. Los Pau Gasols del mundo no serían tales si no hubieran hecho de un balón la prolongación de su propio cuerpo. Si ellos llegaron a dominarlo conociendo todos sus secretos. Cualquier lector que dedique ese mismo interés al libro, que además es compatible con cualquier otro centro de interés, sabrá sacar de él cuanto necesite para su vida.
Muchos hacen distinción entre lectura formativa y cualquiera otra que se realiza por diversión. Lo que comienza como juego, con la atracción y motivación que supone, resulta a la larga la mejor forma de aprendizaje. Porque se hace con gusto, por decisión propia, educa en el esfuerzo, la voluntad y la constancia. Por eso cuanto antes se empiece, mejor. Crea el hábito de leer, enseña a escribir, a corregirse hablando, a expresarse en cualquier circunstancia de la vida, a defenderse que decían los antiguos… la lista sería interminable. Para concluir, hace que la posterior lectura específicamente formativa sea querida y amena. Sin que suponga rechazo ni pese su obligación. Se afronta como necesaria y permanente durante toda la vida; porque nunca acabamos de formarnos por mucho que se aprenda.
En
la Biblioteca Municipal de Montijo les esperamos todos los días laborables, en
horario de mañana y tarde, también en su página web: http://www.bibliotecaspublicas.es/montijo/
y estamos a disposición de ustedes para asesorarles, en la medida de nuestras
posibilidades. Pero con la mejor disposición. Y, sobre todo, para favorecer que
puedan tener en su casa, siempre a mano, en la intimidad del hogar para
compartir con amor… un libro. No hay más fiel compañero”.





















