Conferencia de Paz… ¡¡¡Que no nos mientan!!!
Aunque todas las Columnas de colaboración que he escrito para
este Periódico no dejan de ser opiniones más o menos puntuales, prometo que
todas, se han basado en datos y/o experiencias personales o cercanas. Es muy
fácil o al menos a mi me lo resulta, observar una situación, analizarla
fríamente y, tras sacar las conclusiones, poner por escrito lo que pienso. Pues
bien, juro que jamás ha sido mi intención, ni denigrar ni influir sobre los
pensamientos de nadie. No me considero tan perfecto como para dar lecciones de
nada. Simplemente he puesto los hechos encima de la mesa y, bien de forma
irónica o más seria, me he limitado a contarlos.
Dicho esto, vamos a desarrollar el tema de esta Columna…:
en el País Vasco, ahora llamado Euskadi, algunos círculos de opinión primero, y
unas ciertas líneas de pensamiento expresadas en formaciones políticas de
distinta índole después, han iniciado y concretado una serie de ideas
destinadas a conseguir que la Banda Terrorista ETA abandone las armas
definitivamente y se disuelva. Esto es un hecho. Que hay mucha gente que quiere
acabar con este drama, es otro hecho. Que se busquen soluciones de encuentro
destinadas al fin que se pretende, no puede ser malo y esto es otro hecho. Pues
bien, a la llamada de los instigadores de la idea, han contestado muchos
grupos, llámense partidos políticos y/o gente de pensamiento independiente de
todo el mundo. Lo han llamado Conferencia de Paz, y están colaborando todos, menos
tres, a saber: el Gobierno Central, el Gobierno de Euskadi y el Partido
Popular.
Que los Gobiernos Central y Autonómico no participen, se
explica por cuestión de formas institucionales. Pero apoyan la idea si consigue
lo que persigue. Lo que no entiendo es que el PP no solo no apoye la idea sino
que la torpedee. Es más, lo que me da rabia es que el PP tache esta iniciativa
de un error porque, según ellos, solo consigue dar propaganda a la Banda. Puede
que no les falte razón, por que en este País, hay gente para todo. Pero a
quienes se les llena la boca de hablar de “altura de miras” no les cuadra este
tipo de manifestaciones. No se olvide, y esto es otro hecho, que cuando el
señor Aznar pretendió acabar con ETA a través del diálogo con responsables de la Banda, dejó de
llamarles Banda para definirlos como Movimiento de Liberación Vasco. Y a nadie
que yo recuerde le pareció mal, entendiendo que conseguir el fin que se buscaba,
justificaba ciertos medios. Exactamente igual que en el caso actual. Rasgarse ahora
las vestiduras no me parece ético, pero tiene una explicación: la proximidad de
las Elecciones.
Vamos a ser serios… si por un casual ETA desaparece antes
del 20 de Noviembre, muchos votos inseguros e indignados podrían volver a la
urna de Rubalcaba. Eso no interesa. Que no nos engañen. Pero sobre todo, dejen
ya de utilizar a las víctimas en esa labor de engaño. No hay más víctimas que los
muertos, respetando el justo dolor de las familias. Nadie debería apropiarse de
ese dolor y menos aún el Partido que aspira a gobernar España. ¿Por qué lo digo
así de rotundo…?: por simple sentido común. Yo no me creo que nadie, afectado
por cualquiera de los asesinatos de ETA, prefiera la venganza a la posibilidad
de acabar con ellos. Termínese con ETA por la vía que sea y después hablaremos,
con la condición de que, una historia tan cruenta, no va a quedar impune. Por
lo tanto, un Partido que no solo aspira a gobernar sino que pretende hacerlo
con mayoría absoluta, no debería caer en estas formas un tanto barriobajeras. Señores
del PP, sobran zancadillas. Es mi opinión y en mi opinión, no todo vale en
política.
Estamos hablando de algo tan serio que no parece de buen
gusto frivolizar sobre este tema. Negarse a reconocer que se trata de un
intento honesto con un buen fin, es frivolizar el tema. Utilizar la lucha
antiterrorista y los intentos por acabar con esta pesadilla por razones
puramente electoralistas es, más que frívolo, casi un delito. Luego que no nos
mientan. Lo que prima ahora es la Campaña Electoral, ante lo cual y ya estamos
acostumbrados, hay quien defiende que vale todo. Solo la opinión pública puede
y debe desenmascarar este tipo de juego sucio.
Por razones puramente profesionales, he sido responsable
de coordinar más de 30 procesos electorales y de Publicidad Institucional para
TVE. Ni se imaginan las cosas que hay que oír en ese intento de los políticos
para llegar al elector y que les voten. Lo que hay que oír, lo que hay que ver
y la paciencia que hay que tener. O, como diría mi buen amigo Cienfuegos…: “a
Noé le vas a hablar de la lluvia”. No hay un solo Partido Político que no
disponga de mecanismos mediáticos. No hay una sola Cadena de Televisión o Radio
que no se sienta atraída hacia esta o aquella opción política. Pues bien, en
función de eso, no hay un solo Informativo de Radio o Televisión que no
“manipule” a favor de la opción defendida. Y esto es otro hecho.
Hace unas semanas, cuando se emitía el Informativo 24
horas, en una pequeña pantalla del fondo del decorado y que casi no se veía, aparecía
Rubalcaba durante la presentación de una noticia sobre Rajoy. Hay Cadenas en la
actual TDT que llegaron a hacer casi dos horas de Programa hablando de
“manipulación en TVE”. En lo personal, me guardo mi opinión. En lo profesional
me parece de cretinos ir aumentando digitalmente la inoportuna imagen hasta el
punto de que no se sepa quien es el personaje de la pantalla, por mucho que se
intente rodearlo de un círculo digital que lo resalte. Esas son las sucias
armas que, tanto políticos como aparatos mediáticos emplean para hundir al
adversario. Lo se de buena tinta.
Tras muchos, demasiados años de Dictadura, cuando murió
Franco, hubo tanta gente que se quedó tan a gusto que acabó “comulgando” con
aquella expresión tan desafortunada como mayoritaria de que Franco no era el
malo sino su entorno. Digo yo que alguna responsabilidad tendría el Dictador.
Pues ahora está sucediendo lo mismo. Los políticos no son los malos, sino sus
aparatos mediáticos. Pero eso ya lo descubrió Goebbels: “una mentira adecuadamente
repetida se acaba convirtiendo en una verdad absoluta”. Me pregunto porque al
PP no le gusta la idea de poder acabar con ETA. Como me pregunto con que
intención se zancadillea esta historia en un momento en que mucha gente
necesita ilusionarse con algo. Pues estoy convencido que esto lo hacen por
razones electoralistas.
Decirle al Pueblo que el intento de acabar con ETA
por la vía de sentarse a hablar y exigirles que se disuelvan es malo, es una
mentira que nadie cree. Es una de las hipocresías más palmarias que se pueden
escuchar hoy en día. Quizás el fallo es que, a la cabecera de la mesa, no está
sentado un Presidente con bigote y que, cuando habla, no mueve el labio de
arriba. La sombra del señor Aznar es alargada.
Aunque todas las Columnas de colaboración que he escrito para este Periódico no dejan de ser opiniones más o menos puntuales, prometo que todas, se han basado en datos y/o experiencias personales o cercanas. Es muy fácil o al menos a mi me lo resulta, observar una situación, analizarla fríamente y, tras sacar las conclusiones, poner por escrito lo que pienso. Pues bien, juro que jamás ha sido mi intención, ni denigrar ni influir sobre los pensamientos de nadie. No me considero tan perfecto como para dar lecciones de nada. Simplemente he puesto los hechos encima de la mesa y, bien de forma irónica o más seria, me he limitado a contarlos.
Dicho esto, vamos a desarrollar el tema de esta Columna…: en el País Vasco, ahora llamado Euskadi, algunos círculos de opinión primero, y unas ciertas líneas de pensamiento expresadas en formaciones políticas de distinta índole después, han iniciado y concretado una serie de ideas destinadas a conseguir que la Banda Terrorista ETA abandone las armas definitivamente y se disuelva. Esto es un hecho. Que hay mucha gente que quiere acabar con este drama, es otro hecho. Que se busquen soluciones de encuentro destinadas al fin que se pretende, no puede ser malo y esto es otro hecho. Pues bien, a la llamada de los instigadores de la idea, han contestado muchos grupos, llámense partidos políticos y/o gente de pensamiento independiente de todo el mundo. Lo han llamado Conferencia de Paz, y están colaborando todos, menos tres, a saber: el Gobierno Central, el Gobierno de Euskadi y el Partido Popular.
Que los Gobiernos Central y Autonómico no participen, se explica por cuestión de formas institucionales. Pero apoyan la idea si consigue lo que persigue. Lo que no entiendo es que el PP no solo no apoye la idea sino que la torpedee. Es más, lo que me da rabia es que el PP tache esta iniciativa de un error porque, según ellos, solo consigue dar propaganda a la Banda. Puede que no les falte razón, por que en este País, hay gente para todo. Pero a quienes se les llena la boca de hablar de “altura de miras” no les cuadra este tipo de manifestaciones. No se olvide, y esto es otro hecho, que cuando el señor Aznar pretendió acabar con ETA a través del diálogo con responsables de la Banda, dejó de llamarles Banda para definirlos como Movimiento de Liberación Vasco. Y a nadie que yo recuerde le pareció mal, entendiendo que conseguir el fin que se buscaba, justificaba ciertos medios. Exactamente igual que en el caso actual. Rasgarse ahora las vestiduras no me parece ético, pero tiene una explicación: la proximidad de las Elecciones.
Vamos a ser serios… si por un casual ETA desaparece antes del 20 de Noviembre, muchos votos inseguros e indignados podrían volver a la urna de Rubalcaba. Eso no interesa. Que no nos engañen. Pero sobre todo, dejen ya de utilizar a las víctimas en esa labor de engaño. No hay más víctimas que los muertos, respetando el justo dolor de las familias. Nadie debería apropiarse de ese dolor y menos aún el Partido que aspira a gobernar España. ¿Por qué lo digo así de rotundo…?: por simple sentido común. Yo no me creo que nadie, afectado por cualquiera de los asesinatos de ETA, prefiera la venganza a la posibilidad de acabar con ellos. Termínese con ETA por la vía que sea y después hablaremos, con la condición de que, una historia tan cruenta, no va a quedar impune. Por lo tanto, un Partido que no solo aspira a gobernar sino que pretende hacerlo con mayoría absoluta, no debería caer en estas formas un tanto barriobajeras. Señores del PP, sobran zancadillas. Es mi opinión y en mi opinión, no todo vale en política.
Estamos hablando de algo tan serio que no parece de buen gusto frivolizar sobre este tema. Negarse a reconocer que se trata de un intento honesto con un buen fin, es frivolizar el tema. Utilizar la lucha antiterrorista y los intentos por acabar con esta pesadilla por razones puramente electoralistas es, más que frívolo, casi un delito. Luego que no nos mientan. Lo que prima ahora es la Campaña Electoral, ante lo cual y ya estamos acostumbrados, hay quien defiende que vale todo. Solo la opinión pública puede y debe desenmascarar este tipo de juego sucio.
Por razones puramente profesionales, he sido responsable de coordinar más de 30 procesos electorales y de Publicidad Institucional para TVE. Ni se imaginan las cosas que hay que oír en ese intento de los políticos para llegar al elector y que les voten. Lo que hay que oír, lo que hay que ver y la paciencia que hay que tener. O, como diría mi buen amigo Cienfuegos…: “a Noé le vas a hablar de la lluvia”. No hay un solo Partido Político que no disponga de mecanismos mediáticos. No hay una sola Cadena de Televisión o Radio que no se sienta atraída hacia esta o aquella opción política. Pues bien, en función de eso, no hay un solo Informativo de Radio o Televisión que no “manipule” a favor de la opción defendida. Y esto es otro hecho.
Hace unas semanas, cuando se emitía el Informativo 24 horas, en una pequeña pantalla del fondo del decorado y que casi no se veía, aparecía Rubalcaba durante la presentación de una noticia sobre Rajoy. Hay Cadenas en la actual TDT que llegaron a hacer casi dos horas de Programa hablando de “manipulación en TVE”. En lo personal, me guardo mi opinión. En lo profesional me parece de cretinos ir aumentando digitalmente la inoportuna imagen hasta el punto de que no se sepa quien es el personaje de la pantalla, por mucho que se intente rodearlo de un círculo digital que lo resalte. Esas son las sucias armas que, tanto políticos como aparatos mediáticos emplean para hundir al adversario. Lo se de buena tinta.
Tras muchos, demasiados años de Dictadura, cuando murió Franco, hubo tanta gente que se quedó tan a gusto que acabó “comulgando” con aquella expresión tan desafortunada como mayoritaria de que Franco no era el malo sino su entorno. Digo yo que alguna responsabilidad tendría el Dictador. Pues ahora está sucediendo lo mismo. Los políticos no son los malos, sino sus aparatos mediáticos. Pero eso ya lo descubrió Goebbels: “una mentira adecuadamente repetida se acaba convirtiendo en una verdad absoluta”. Me pregunto porque al PP no le gusta la idea de poder acabar con ETA. Como me pregunto con que intención se zancadillea esta historia en un momento en que mucha gente necesita ilusionarse con algo. Pues estoy convencido que esto lo hacen por razones electoralistas.
Decirle al Pueblo que el intento de acabar con ETA por la vía de sentarse a hablar y exigirles que se disuelvan es malo, es una mentira que nadie cree. Es una de las hipocresías más palmarias que se pueden escuchar hoy en día. Quizás el fallo es que, a la cabecera de la mesa, no está sentado un Presidente con bigote y que, cuando habla, no mueve el labio de arriba. La sombra del señor Aznar es alargada.




















