A mi querido tío Antonio Díaz Merino · Ana López Díaz · Lobón
Cuando el sol encandilaba la tarde diste tu último suspiro y
se rompió un trocito de mi corazón. Era una tristeza y un mar de lágrimas en
todos nosotros que no se podía explicar. No teníamos palabras, no esperábamos
una muerte tan rápida de ti, tú que fuiste el galán de nuestra familia. Era tanto
el dolor de verte a ti y a tu mujer, a tus hijos rotos en el dolor y el llanto,
tantos recuerdos se me venían a mi memoria a cada cual más bonitos, como cuando
siendo yo una niña me cogías de la mano tú y tita me llevabais de paseo, el día
que te casaste, el día que tuvisteis vuestra primera hija, el día que me
llevaste al altar de padrino de mi boda y, como no, el día que fuiste padrino
de mi única hija. Por eso y por muchas cosas más, no te olvidare jamás en mi
vida, te llevaré siempre en mi corazón. Gracias por haberme dado tanto cariño y
amor. Te querré siempre. Y también agradecerá a toda esa multitud de personas
que fueron a darte su último adiós. Era escalofriante y al mismo tiempo
enternecedor.
Gracias a todos. Un abrazo.
Cuando el sol encandilaba la tarde diste tu último suspiro y se rompió un trocito de mi corazón. Era una tristeza y un mar de lágrimas en todos nosotros que no se podía explicar. No teníamos palabras, no esperábamos una muerte tan rápida de ti, tú que fuiste el galán de nuestra familia. Era tanto el dolor de verte a ti y a tu mujer, a tus hijos rotos en el dolor y el llanto, tantos recuerdos se me venían a mi memoria a cada cual más bonitos, como cuando siendo yo una niña me cogías de la mano tú y tita me llevabais de paseo, el día que te casaste, el día que tuvisteis vuestra primera hija, el día que me llevaste al altar de padrino de mi boda y, como no, el día que fuiste padrino de mi única hija. Por eso y por muchas cosas más, no te olvidare jamás en mi vida, te llevaré siempre en mi corazón. Gracias por haberme dado tanto cariño y amor. Te querré siempre. Y también agradecerá a toda esa multitud de personas que fueron a darte su último adiós. Era escalofriante y al mismo tiempo enternecedor.
Gracias a todos. Un abrazo.

















