La peligrosa “normalidad” de los menores y el alcohol
En Extremadura, el consumo
de drogas y de alcohol va en aumento y la edad de inicio es cada vez más baja.
Esto no es una sensación, sino una advertencia seria que nos ha lanzado José
Santiago Garrido, director de Proyecto Vida en Badajoz, en unas jornadas
celebradas recientemente en la Universidad Extremeña. En las conclusiones se
fija esta edad en 12 ó 13 años, dato esencialmente
preocupante, pues los daños que puede hacer el consumo en personas físicamente
tan inmaduras pueden ser irreversibles. Quintín Montero (secretario
técnico de drogodependencias de la Junta) ha dicho que estamos criando
“enanos mentales”, así de tajante. Y dio explicaciones concretas de las
consecuencias físicas que va a tener en esos chicos las grandes cantidades de
alcohol que consumen los fines de semana. Y no estamos hablando de jóvenes
marginales, que no encuentren estímulo en su vida.. Los protagonistas de estas
historia son nuestros hijos y nuestros vecinos, niños productos de una
generación extremadamente generosa con sus menores, a los que intentamos que no
les falte de nada: consolas, ordenadores, bicicletas, juguetes…... Y en cuanto
llegan a la preadolescencia, el siguiente paso de su vida regalada es el juego
del alcohol.
En la reunión se ha tratado de
implicar a toda la sociedad para frenar este desatino. Por tanto, vamos a
analizar nuestro entorno más cercano: En las Vegas Bajas, las niñas y sobre
todo los niños, empiezan a beber alcohol alrededor de los 13 años. CÓMO
lo consiguen y DÓNDE lo toman es uno de las investigaciones más rigurosas que
tenemos pendiente, porque en España tenemos toda una Ley que prohíbe la venta
de alcohol a menores de 18 años con la amenaza de fuertes multas: ¿porqué los
niños de nuestra comarca consiguen esta droga con total impunidad? ¿De donde la
sacan? ¿Dónde la compran? En nuestro país tenemos toda una ley que
prohíbe expresamente el consumo de alcohol a los niños ¿Porqué nuestros chicos
beben impunemente alcohol en Montijo y Puebla de la Calzada incluso en locales
de ocio, a la vista de todo el mundo?.. ¿Por qué estas Leyes, que
nuestros políticos han elaborado en el Congreso y el Senado, cobrando un pastón
por este trabajo, nadie las tiene en cuenta? Ni el Gobierno, ni la Junta, ni la
Guardia Civil, ni la Policía Local, ni los dueños de tiendas y discotecas, ni
los padres…. En otros países se le cae el pelo a quien consienta esta
situación. Pero aquí ¿Quien le pone el cascabel al gato?
Parece ser que nadie quiere mirar este
problema de frente y nos amparamos en que esta situación es la misma de
siempre.. No es verdad. Las cantidades ahora son muy superiores. Pregunten en
el Centro de salud los cuadros que se encuentran los fines de semana, con comas
etílicos incluidos y es para echarse a llorar. Pregunten en ALREX,
donde les contarán que la edad de las personas diagnosticadas de alcohólicas ha
bajado de forma alarmante. Esto, digamos lo que digamos, no es normal o es una
peligrosa “normalidad” que va a condenar a toda una generación por
la irresponsabilidad de sus mayores, que no estamos sabiendo protegerlos como
se merecen.
En Extremadura, el consumo de drogas y de alcohol va en aumento y la edad de inicio es cada vez más baja. Esto no es una sensación, sino una advertencia seria que nos ha lanzado José Santiago Garrido, director de Proyecto Vida en Badajoz, en unas jornadas celebradas recientemente en la Universidad Extremeña. En las conclusiones se fija esta edad en 12 ó 13 años, dato esencialmente preocupante, pues los daños que puede hacer el consumo en personas físicamente tan inmaduras pueden ser irreversibles. Quintín Montero (secretario técnico de drogodependencias de la Junta) ha dicho que estamos criando “enanos mentales”, así de tajante. Y dio explicaciones concretas de las consecuencias físicas que va a tener en esos chicos las grandes cantidades de alcohol que consumen los fines de semana. Y no estamos hablando de jóvenes marginales, que no encuentren estímulo en su vida.. Los protagonistas de estas historia son nuestros hijos y nuestros vecinos, niños productos de una generación extremadamente generosa con sus menores, a los que intentamos que no les falte de nada: consolas, ordenadores, bicicletas, juguetes…... Y en cuanto llegan a la preadolescencia, el siguiente paso de su vida regalada es el juego del alcohol.
En la reunión se ha tratado de implicar a toda la sociedad para frenar este desatino. Por tanto, vamos a analizar nuestro entorno más cercano: En las Vegas Bajas, las niñas y sobre todo los niños, empiezan a beber alcohol alrededor de los 13 años. CÓMO lo consiguen y DÓNDE lo toman es uno de las investigaciones más rigurosas que tenemos pendiente, porque en España tenemos toda una Ley que prohíbe la venta de alcohol a menores de 18 años con la amenaza de fuertes multas: ¿porqué los niños de nuestra comarca consiguen esta droga con total impunidad? ¿De donde la sacan? ¿Dónde la compran? En nuestro país tenemos toda una ley que prohíbe expresamente el consumo de alcohol a los niños ¿Porqué nuestros chicos beben impunemente alcohol en Montijo y Puebla de la Calzada incluso en locales de ocio, a la vista de todo el mundo?.. ¿Por qué estas Leyes, que nuestros políticos han elaborado en el Congreso y el Senado, cobrando un pastón por este trabajo, nadie las tiene en cuenta? Ni el Gobierno, ni la Junta, ni la Guardia Civil, ni la Policía Local, ni los dueños de tiendas y discotecas, ni los padres…. En otros países se le cae el pelo a quien consienta esta situación. Pero aquí ¿Quien le pone el cascabel al gato?
Parece ser que nadie quiere mirar este problema de frente y nos amparamos en que esta situación es la misma de siempre.. No es verdad. Las cantidades ahora son muy superiores. Pregunten en el Centro de salud los cuadros que se encuentran los fines de semana, con comas etílicos incluidos y es para echarse a llorar. Pregunten en ALREX, donde les contarán que la edad de las personas diagnosticadas de alcohólicas ha bajado de forma alarmante. Esto, digamos lo que digamos, no es normal o es una peligrosa “normalidad” que va a condenar a toda una generación por la irresponsabilidad de sus mayores, que no estamos sabiendo protegerlos como se merecen.




















