Lágrimas del cielo
A ver…confieso que tengo un lío importante en la cabeza. Si los humanos, en el aniversario de nuestros familiares muertos, gustamos de honrarlos, recordarlos y respetarlos…¿tiene Dios algún problema en que se recuerde a su Hijo como es debido y tenemos por costumbre…?. Y supuesto que no sea así…¿por qué el Supremo Hacedor ha querido putearnos con estas lluvias inclementes…?
Vivo en un pequeño pueblo muy cerca de Cáceres. Las principales formas de economía de este Pueblo son la ganadería y la agricultura, mayormente, la hortícola. Llevaba ya algún tiempo oyendo a los agricultores que hacía falta agua para el campo. Porque tampoco es normal que, 10 días antes de Semana Santa, las temperaturas hayan rondado los 30 grados.
Cierto que uno ya va teniendo una edad, sin embargo, ni he sido coetáneo de Cristo ni lo conocí personalmente, pero debió de ser un tipo profundamente democrático. Y ya se sabe que la Democracia consiste en facilitarles las cosas a la mayoría. Pues bien, ¿la mayoría pedía agua?…pues toma agua. Mayor ejemplo de confabulación entre Padre e Hijo no puede existir. Siempre en el bien de la mayoría y por un deseo necesario y demostrable.
Incluso cuando los judíos y romanos decidieron acabar con la vida de Jesús, lo hicieron en Primavera y también llovía, porque era lo que tocaba. A partir de ahí, lo que nos está cayendo es directamente consustancial con la época del año. Ni Dios ni su hijo Jesucristo tienen nada que ver en esta circunstancia y si tuvieran que ver en ello, lo harían buscando los intereses de la mayoría y un mejor futuro inmediato para todos los humanos. Eso mismo, lo hace Zapatero y también lo ponemos a parir.
A partir de esta irónica reflexión, me viene el lío. En la madrugá de Sevilla, donde no salió una sola Procesión, uno de los Capataces de una Cofradía comentaba…:”¿Usted dejaría a su Padre bajo la lluvia en plena calle…?, Pues eso mismo es lo que no queremos nosotros, que nuestro Padre se moje”. Mientras, tanto en Sevilla como en Madrid, miles de fieles, costaleros incluidos a tenor de lo que pude ver en la tele, lloraban desconsolados por no poder sacar a sus imágenes en Procesión. ¡¡¡Hombre!!!...digo yo que tampoco es eso, ¿no?... lo de llorar porque no puedes sacar una Procesión mientras te sonríes cuando se muere tu padre porque vas a cobrar una herencia… al menos a mí, me parece tan ridículo como que a una actriz porno le dé vergüenza que la vea el Ginecólogo.
Somos de lo que no hay. Es cierto que, mucha de la gente que había reservado hotel y mesa en restaurantes, se ha retraído. Que se quejen los hosteleros, me parece normal. Que se quejen los del campo porque hay que quedarse en casa la Semana Santa, ya no es tan normal. O seguía el tiempo con “la calor” fuera de todo sentido común y se nos agostan los sembraos, o llueve cuando toca y nos asegura un próximo futuro un poco más próspero, pero las dos cosas a la vez, simplemente, no son posibles. Dios no tiene tan mala leche como para eso.
A ver…confieso que tengo un lío importante en la cabeza. Si los humanos, en el aniversario de nuestros familiares muertos, gustamos de honrarlos, recordarlos y respetarlos…¿tiene Dios algún problema en que se recuerde a su Hijo como es debido y tenemos por costumbre…?. Y supuesto que no sea así…¿por qué el Supremo Hacedor ha querido putearnos con estas lluvias inclementes…?
Vivo en un pequeño pueblo muy cerca de Cáceres. Las principales formas de economía de este Pueblo son la ganadería y la agricultura, mayormente, la hortícola. Llevaba ya algún tiempo oyendo a los agricultores que hacía falta agua para el campo. Porque tampoco es normal que, 10 días antes de Semana Santa, las temperaturas hayan rondado los 30 grados.
Cierto que uno ya va teniendo una edad, sin embargo, ni he sido coetáneo de Cristo ni lo conocí personalmente, pero debió de ser un tipo profundamente democrático. Y ya se sabe que la Democracia consiste en facilitarles las cosas a la mayoría. Pues bien, ¿la mayoría pedía agua?…pues toma agua. Mayor ejemplo de confabulación entre Padre e Hijo no puede existir. Siempre en el bien de la mayoría y por un deseo necesario y demostrable.
Incluso cuando los judíos y romanos decidieron acabar con la vida de Jesús, lo hicieron en Primavera y también llovía, porque era lo que tocaba. A partir de ahí, lo que nos está cayendo es directamente consustancial con la época del año. Ni Dios ni su hijo Jesucristo tienen nada que ver en esta circunstancia y si tuvieran que ver en ello, lo harían buscando los intereses de la mayoría y un mejor futuro inmediato para todos los humanos. Eso mismo, lo hace Zapatero y también lo ponemos a parir.
A partir de esta irónica reflexión, me viene el lío. En la madrugá de Sevilla, donde no salió una sola Procesión, uno de los Capataces de una Cofradía comentaba…:”¿Usted dejaría a su Padre bajo la lluvia en plena calle…?, Pues eso mismo es lo que no queremos nosotros, que nuestro Padre se moje”. Mientras, tanto en Sevilla como en Madrid, miles de fieles, costaleros incluidos a tenor de lo que pude ver en la tele, lloraban desconsolados por no poder sacar a sus imágenes en Procesión. ¡¡¡Hombre!!!...digo yo que tampoco es eso, ¿no?... lo de llorar porque no puedes sacar una Procesión mientras te sonríes cuando se muere tu padre porque vas a cobrar una herencia… al menos a mí, me parece tan ridículo como que a una actriz porno le dé vergüenza que la vea el Ginecólogo.
Somos de lo que no hay. Es cierto que, mucha de la gente que había reservado hotel y mesa en restaurantes, se ha retraído. Que se quejen los hosteleros, me parece normal. Que se quejen los del campo porque hay que quedarse en casa la Semana Santa, ya no es tan normal. O seguía el tiempo con “la calor” fuera de todo sentido común y se nos agostan los sembraos, o llueve cuando toca y nos asegura un próximo futuro un poco más próspero, pero las dos cosas a la vez, simplemente, no son posibles. Dios no tiene tan mala leche como para eso.



















