1.000 grullas del IES Extremadura con Japón
1.000 grullas de papiroflexia se expusieron en la Sala Centinela del Teatro Municipal de Montijo del 3 al 7 de mayo.
Con este proyecto, el IES Extremadura de Montijo,
quiso hacer partícipe a toda la Comunidad Educativa y más aún, a los ciudadanos
de Montijo, de una tradición muy lejana geográficamente pero muy cercana en
nuestros sentimientos. Se trata de una tradición japonesa que consiste en la
realización de 1.000 grullas de papiroflexia “para que se cumpla un deseo”.
Esta tradición que, en principio, puede parecer pueril, se nos hace
imprescindible dentro de los objetivos de una educación global. Una educación
que atiende a un deseo de solidaridad con el pueblo japonés.
Por ello, el Departamento de Plástica del IES Extremadura, instó a sus alumnos
y a toda la comunidad educativa a la realización de estas 1000 grullas. Toda la
exposición se ha realizado con material reciclado. El fin es crear un espacio
de reflexión, donde todos pensemos conscientemente en el mundo que nos rodea y
sobre todo hacer nacer la solidaridad en nuestros alumnos, ahora con el pueblo
japonés, después en el devenir de su vida futura.
La inauguración contó con la participación de alumnos del centro y hubo danza,
poesía, e interpretación de música con voces e instrumentos en
directo. Como colofón, alumnos y profesores interpretaron una canción con la
proyección de imágenes del país nipón.
Con este proyecto, el IES Extremadura de Montijo, quiso hacer partícipe a toda la Comunidad Educativa y más aún, a los ciudadanos de Montijo, de una tradición muy lejana geográficamente pero muy cercana en nuestros sentimientos. Se trata de una tradición japonesa que consiste en la realización de 1.000 grullas de papiroflexia “para que se cumpla un deseo”. Esta tradición que, en principio, puede parecer pueril, se nos hace imprescindible dentro de los objetivos de una educación global. Una educación que atiende a un deseo de solidaridad con el pueblo japonés.
Por ello, el Departamento de Plástica del IES Extremadura, instó a sus alumnos
y a toda la comunidad educativa a la realización de estas 1000 grullas. Toda la
exposición se ha realizado con material reciclado. El fin es crear un espacio
de reflexión, donde todos pensemos conscientemente en el mundo que nos rodea y
sobre todo hacer nacer la solidaridad en nuestros alumnos, ahora con el pueblo
japonés, después en el devenir de su vida futura.
La inauguración contó con la participación de alumnos del centro y hubo danza,
poesía, e interpretación de música con voces e instrumentos en
directo. Como colofón, alumnos y profesores interpretaron una canción con la
proyección de imágenes del país nipón.



























