¿Presunción de Inocencia o Indecencia?
Como simple peatón, hombre confiado (pobre de
mi) en las decisiones políticas, firme creyente en la Justicia (más tonto que
Abundio), siempre pensé que a cualquier acusado se le presume INOCENTE,
mientras los Poderes Públicos (Fiscales) no demuestren su culpabilidad. El caso
Garzón, el escándalo que está asombrando a cualquier ciudadano del mundo, es la
expresión de perplejidad más profunda que cualquier humano pueda sentir.
Ateniéndonos a los hechos, supongamos que el Juez Garzón haya prevaricado. Aún
no se ha demostrado pero a los poderes de cierto Partido Político, dado que no
les gusta que le toquen el mondongo en forma de investigación por lo que
pudiera pasar, se ponen en guardia y, asesorados por Fiscales de mas que dudosa
actuación libre y de Derecho, se quitan de en medio a este Juez por la vía de
sentenciarlo claramente en los Medios de Comunicación afines, hasta que toda la
actuación en la dilatada vida profesional de Garzón queda puesta en solfa y se
le obliga desde el Supremo a quedar fuera de la carrera judicial, dicen que de
manera preventiva. NO HA HABIDO JUICIO AÚN PERO A GARZÓN YA SE LE HA JUZGADO.
Mientras, ese mismo Partido Político presenta
Listas Electorales llenas de presuntos corruptos y chorizos bajo la explicación
de que, la Constitución establece el derecho a la Presunción de Inocencia. Y es
verdad que la Constitución dice que nadie es culpable hasta que se demuestre lo
contrario. Seguramente, el lapsus de los Padres de la Patria que la redactaron
consistió en que se les olvidó añadir la frase... "siempre que las
sospechas no recaigan sobre el Juez Baltasar Garzón, en cuyo caso, será
culpable, SIEMPRE." Y en la Norma fundamental del Estado, lo que no está
escrito, simplemente no existe.
La perplejidad, la indignación, el absurdo
judicial de este caso por el que estamos siendo los españoles el centro de
miradas desconfiadas de cualquier ciudadano del mundo mundial se concreta
cuando, el socialista señor Luna, que se negó a revelar quien le había
facilitado los papeles de la trama Gürtel, se ha tenido que sentar en el
banquillo antes que los acusados a los que salpica la corrupción. Luna ha sido
absuelto pero los corruptos siguen en la calle y sin bozal. Ahora le toca al Juez
que inició la causa. Y los chorizos salpicados siguen en la calle, sin collar
ni cadena. ¿Es este el País que nos hemos querido dar...?. ¿Es esta la forma de
Justicia Universal que pretendemos para vivir más seguros...?. ¿Porque un Juez
es suspendido cautelarmente y los Políticos corruptos pueden presentarse a las
Elecciones bajo la tesis de “Presunción de Inocencia”...?. ¿Porque el Juez
Garzón no tiene derecho a la misma Presunción...?. Indecente, vomitivo,
indignante, son los únicos epítetos que se me ocurren para explicarme yo mismo
lo que está pasando. Hasta que los mismos componentes del Poder Judicial no limpien
bien la casa por dentro en este País, cualquier ciudadano puede ser acusado
impunemente de cualquier barbaridad y quedarse en el Paro. LA INDECENCIA POR
BANDERA. ¿Esta es la gente que quiere conseguir como sea el Gobierno de
España...?, pues vamos apañados.
Como lo he vivido en mi propia persona, pobre
de aquel que se arriesgue a criticar, dudar o investigar los entresijos de
cualquier Partido Político de este País. Le caerá encima todo el poder del
Partido investigado. Poco servirá intentar que se aireen las miserias
políticas. Está condenado. Cuando un Partido Político es capaz de llegar a
casos como el del Juez Baltasar Garzón, juzgándolo públicamente y metiéndole
tanta mierda encima, es capaz de todo. Puede que este Partido llegue al
Gobierno. Puede que adelgace la Administración en 250 mil empleos, Jueces
discrepantes, incluidos. Pero si bien la mujer del Cesar no solo ha de ser
honesta sino parecerlo, en el caso de Garzón, alguien ha decidido que este es
puta, pero puta, puta. No interesa demostrar con quien se ha acostado… es
definitivamente puta.
Ya está bien. Esto se tiene que acabar como
sea, aunque lo sea para dar cierta sensación de higiene. En el colmo de los
despropósitos, si ya no importa nada la cantidad de mierda que somos capaces de
verter, menos nos importan los millones de moscas que acuden al olor. Así es
este País. Exigimos que, si quien la hace, la tiene que pagar, no importa el
hecho fundamental de basar el delito en las pruebas necesarias…¿se ha hablado
de algo sucio...?, que sea el imputado el que demuestre su inocencia y,
mientras tanto, que pase por el Calvario de verse a diario en la Picota pública
y quedarse sin trabajo. Mientras un Partido Político se empeñe en denostar a
alguien, vestiros de plástico que, lo que es mierda, os va a caer.
No me imagino como la
memoria colectiva puede funcionar de esta manera. No acierto a entender como la
figura y actuaciones de un Juez, al que estamos harto de ver en Televisión, a
las tantas de la madrugada, dirigiendo operaciones antiterroristas, se pueden
olvidar con esta rapidez y naturalidad. El gran delito del Juez Garzón es saber
ser capaz de llevar varias causas a la vez sin acojonarse. No dejarse
instrumentalizar, cantarle las verdades del barquero a quien sea, aunque se
llame Felipe González. Ahora ha tropezado con los restos más fanáticos del
Franquismo más recalcitrante y ese ha sido su tremendo error. Esta causa supone
una infamia sobre todo el País. El problema es que no parece importarnos un
pito.
Como simple peatón, hombre confiado (pobre de mi) en las decisiones políticas, firme creyente en la Justicia (más tonto que Abundio), siempre pensé que a cualquier acusado se le presume INOCENTE, mientras los Poderes Públicos (Fiscales) no demuestren su culpabilidad. El caso Garzón, el escándalo que está asombrando a cualquier ciudadano del mundo, es la expresión de perplejidad más profunda que cualquier humano pueda sentir. Ateniéndonos a los hechos, supongamos que el Juez Garzón haya prevaricado. Aún no se ha demostrado pero a los poderes de cierto Partido Político, dado que no les gusta que le toquen el mondongo en forma de investigación por lo que pudiera pasar, se ponen en guardia y, asesorados por Fiscales de mas que dudosa actuación libre y de Derecho, se quitan de en medio a este Juez por la vía de sentenciarlo claramente en los Medios de Comunicación afines, hasta que toda la actuación en la dilatada vida profesional de Garzón queda puesta en solfa y se le obliga desde el Supremo a quedar fuera de la carrera judicial, dicen que de manera preventiva. NO HA HABIDO JUICIO AÚN PERO A GARZÓN YA SE LE HA JUZGADO.
Mientras, ese mismo Partido Político presenta Listas Electorales llenas de presuntos corruptos y chorizos bajo la explicación de que, la Constitución establece el derecho a la Presunción de Inocencia. Y es verdad que la Constitución dice que nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario. Seguramente, el lapsus de los Padres de la Patria que la redactaron consistió en que se les olvidó añadir la frase... "siempre que las sospechas no recaigan sobre el Juez Baltasar Garzón, en cuyo caso, será culpable, SIEMPRE." Y en la Norma fundamental del Estado, lo que no está escrito, simplemente no existe.
La perplejidad, la indignación, el absurdo judicial de este caso por el que estamos siendo los españoles el centro de miradas desconfiadas de cualquier ciudadano del mundo mundial se concreta cuando, el socialista señor Luna, que se negó a revelar quien le había facilitado los papeles de la trama Gürtel, se ha tenido que sentar en el banquillo antes que los acusados a los que salpica la corrupción. Luna ha sido absuelto pero los corruptos siguen en la calle y sin bozal. Ahora le toca al Juez que inició la causa. Y los chorizos salpicados siguen en la calle, sin collar ni cadena. ¿Es este el País que nos hemos querido dar...?. ¿Es esta la forma de Justicia Universal que pretendemos para vivir más seguros...?. ¿Porque un Juez es suspendido cautelarmente y los Políticos corruptos pueden presentarse a las Elecciones bajo la tesis de “Presunción de Inocencia”...?. ¿Porque el Juez Garzón no tiene derecho a la misma Presunción...?. Indecente, vomitivo, indignante, son los únicos epítetos que se me ocurren para explicarme yo mismo lo que está pasando. Hasta que los mismos componentes del Poder Judicial no limpien bien la casa por dentro en este País, cualquier ciudadano puede ser acusado impunemente de cualquier barbaridad y quedarse en el Paro. LA INDECENCIA POR BANDERA. ¿Esta es la gente que quiere conseguir como sea el Gobierno de España...?, pues vamos apañados.
Como lo he vivido en mi propia persona, pobre de aquel que se arriesgue a criticar, dudar o investigar los entresijos de cualquier Partido Político de este País. Le caerá encima todo el poder del Partido investigado. Poco servirá intentar que se aireen las miserias políticas. Está condenado. Cuando un Partido Político es capaz de llegar a casos como el del Juez Baltasar Garzón, juzgándolo públicamente y metiéndole tanta mierda encima, es capaz de todo. Puede que este Partido llegue al Gobierno. Puede que adelgace la Administración en 250 mil empleos, Jueces discrepantes, incluidos. Pero si bien la mujer del Cesar no solo ha de ser honesta sino parecerlo, en el caso de Garzón, alguien ha decidido que este es puta, pero puta, puta. No interesa demostrar con quien se ha acostado… es definitivamente puta.
Ya está bien. Esto se tiene que acabar como sea, aunque lo sea para dar cierta sensación de higiene. En el colmo de los despropósitos, si ya no importa nada la cantidad de mierda que somos capaces de verter, menos nos importan los millones de moscas que acuden al olor. Así es este País. Exigimos que, si quien la hace, la tiene que pagar, no importa el hecho fundamental de basar el delito en las pruebas necesarias…¿se ha hablado de algo sucio...?, que sea el imputado el que demuestre su inocencia y, mientras tanto, que pase por el Calvario de verse a diario en la Picota pública y quedarse sin trabajo. Mientras un Partido Político se empeñe en denostar a alguien, vestiros de plástico que, lo que es mierda, os va a caer.
No me imagino como la memoria colectiva puede funcionar de esta manera. No acierto a entender como la figura y actuaciones de un Juez, al que estamos harto de ver en Televisión, a las tantas de la madrugada, dirigiendo operaciones antiterroristas, se pueden olvidar con esta rapidez y naturalidad. El gran delito del Juez Garzón es saber ser capaz de llevar varias causas a la vez sin acojonarse. No dejarse instrumentalizar, cantarle las verdades del barquero a quien sea, aunque se llame Felipe González. Ahora ha tropezado con los restos más fanáticos del Franquismo más recalcitrante y ese ha sido su tremendo error. Esta causa supone una infamia sobre todo el País. El problema es que no parece importarnos un pito.




















