Port-O-San
Año 0 después de Obama
Todavía no
había hablado sobre Barak Obama. La razón es que como todavía no era
presidente no tenía elementos de juicio suficientes para tratar el
tema. Bien, el día 20 de enero hizo su juramento y no puedo menos que
sentir cierta envidia hacia un pueblo como el de los americanotes que
ante una situación bastante más grave que la nuestra (por ahora) son
capaces de unirse y trabajar juntos o por lo menos intentarlo.
Sí, van a trabajar juntos por sacar adelante un país y son los propios
gobernantes los que con su ejemplo han arengado a arrimar todos los
hombros. Obama tuvo la deferencia, integridad y elegancia de saludar a
su rival electoral y de agradecer al infame Bush los servicios
prestados (lo mismo hizo algo bien..). Luego ha firmado la suspensión
de los juicios de Guantánamo, ha congelado el sueldo a los altos cargos
y ya ha llamado a los cabrones que se tirotean mutuamente en Oriente
Medio. Todo eso inmediatamente después de diez fiestas de gala. La
prensa de ese país se ha unido y ha otorgado el beneficio de la duda a
una persona que ha ganado unas elecciones que a priori tenía muy cuesta
arriba y por el que hace año y medio no daban un dólar -¿Verdad Ms.
Clinton?-.
¿Se imaginan eso en España tras unas elecciones generales? Eso no lo
cataremos compadres. El caso es que aquí se ganaron unas elecciones
criticando las mentiras de “Ansar” al respecto del 11 M y luego, esos
mismos denunciantes, mintiendo como bellacos al respecto de la
situación económica que ellos mismos azuzaron se volvieron a alzar con
el triunfo electoral y la prensa afín calló a sabiendas como meretriz.
El Sr. Obama denunció en su discurso de toma de posesión que la culpa
de la crisis la tuvieron todos, todos responsables y que había que
echar un ojo a los mercados para que la cosa no se repita. La
diferencia con zapatitos no es otra que él mismo sabia que la cosa
estaba “muy malita” y lo negó como un bellaco; vamos que el tipo sabía
que las llaves no estaban donde él decía que estaban.
Para muestra busquen en “youtube” el debate Solbes-Pizarro y a ver si
encuentran algún paralelismo entre el acto de contrición de los yankees
y el de los socialistas españoles –vamos, que aquí “contrición” no
existe en el diccionario político-. Todo esto viene por los
paralelismos que nuestro presidente, y gran parte de su gabinete el día
21 han hecho entre el 20 de enero yankee y su propio triunfo electoral.
Alucino. Menos mal que tenemos los videos guardados en “la internete” –
por aquello de la pereza que da leer y el hecho de que ver es más
cómodo ¿no?– y podemos afirmar con toda la propiedad del mundo que
nuestros gobernantes tienen más cara que “una mula asomá a una tapia”.
Lo que me da cierta esperanza es que lo que sucede en EEUU acaba
sucediendo aquí al poco tiempo por las ventajas de la aldea global. Si
las hipotecas basuras nos llegaron inmediatamente –y no miro a nadie- a
ver si la cordura que ese, para algunos, maldito pueblo ha demostrado
nos llega en breve.
¿La canción? “Working On A Dream” del reencontrado con el talento Bruce Springsteen. ¡Ale! ¡A soñar!
Todavía no había hablado sobre Barak Obama. La razón es que como todavía no era presidente no tenía elementos de juicio suficientes para tratar el tema. Bien, el día 20 de enero hizo su juramento y no puedo menos que sentir cierta envidia hacia un pueblo como el de los americanotes que ante una situación bastante más grave que la nuestra (por ahora) son capaces de unirse y trabajar juntos o por lo menos intentarlo.
Sí, van a trabajar juntos por sacar adelante un país y son los propios
gobernantes los que con su ejemplo han arengado a arrimar todos los
hombros. Obama tuvo la deferencia, integridad y elegancia de saludar a
su rival electoral y de agradecer al infame Bush los servicios
prestados (lo mismo hizo algo bien..). Luego ha firmado la suspensión
de los juicios de Guantánamo, ha congelado el sueldo a los altos cargos
y ya ha llamado a los cabrones que se tirotean mutuamente en Oriente
Medio. Todo eso inmediatamente después de diez fiestas de gala. La
prensa de ese país se ha unido y ha otorgado el beneficio de la duda a
una persona que ha ganado unas elecciones que a priori tenía muy cuesta
arriba y por el que hace año y medio no daban un dólar -¿Verdad Ms.
Clinton?-.
¿Se imaginan eso en España tras unas elecciones generales? Eso no lo
cataremos compadres. El caso es que aquí se ganaron unas elecciones
criticando las mentiras de “Ansar” al respecto del 11 M y luego, esos
mismos denunciantes, mintiendo como bellacos al respecto de la
situación económica que ellos mismos azuzaron se volvieron a alzar con
el triunfo electoral y la prensa afín calló a sabiendas como meretriz.
El Sr. Obama denunció en su discurso de toma de posesión que la culpa
de la crisis la tuvieron todos, todos responsables y que había que
echar un ojo a los mercados para que la cosa no se repita. La
diferencia con zapatitos no es otra que él mismo sabia que la cosa
estaba “muy malita” y lo negó como un bellaco; vamos que el tipo sabía
que las llaves no estaban donde él decía que estaban.
Para muestra busquen en “youtube” el debate Solbes-Pizarro y a ver si
encuentran algún paralelismo entre el acto de contrición de los yankees
y el de los socialistas españoles –vamos, que aquí “contrición” no
existe en el diccionario político-. Todo esto viene por los
paralelismos que nuestro presidente, y gran parte de su gabinete el día
21 han hecho entre el 20 de enero yankee y su propio triunfo electoral.
Alucino. Menos mal que tenemos los videos guardados en “la internete” –
por aquello de la pereza que da leer y el hecho de que ver es más
cómodo ¿no?– y podemos afirmar con toda la propiedad del mundo que
nuestros gobernantes tienen más cara que “una mula asomá a una tapia”.
Lo que me da cierta esperanza es que lo que sucede en EEUU acaba
sucediendo aquí al poco tiempo por las ventajas de la aldea global. Si
las hipotecas basuras nos llegaron inmediatamente –y no miro a nadie- a
ver si la cordura que ese, para algunos, maldito pueblo ha demostrado
nos llega en breve.
¿La canción? “Working On A Dream” del reencontrado con el talento Bruce Springsteen. ¡Ale! ¡A soñar!



















