Niña, tengo los jureles frescos
Ha llegado de Tocatarpa. La maestra Juana la Barquita. El maestro Eduardo Núñez, conocido por el chiquito, haciendo con las cartas un solitario en el Casino. La caja de hilos “La Herradura” de Fabra y Coats. Hacerle dos agujeros en la tapa de un bote de La Lechera y chupar; de ahí viene chupar del bote. Cuando la maestra decía en la escuela: no quiero oír una voz más alta que otra. Antonio del Viejo recitando un cantar de la República: “Mi mujer ya tiene voto, yo no tengo un real, llevo los calzones rotos y no le puedo decir ná, porque enseguida le noto que se quiere divorciá”; lo cantó el día que cumplió ciento tres años. Una de las frases de Tomasa Rodríguez, que fue matancera: “se las traía en lata, chacho”. Las películas Duelo de Pasiones, Hondo, Ana Garibaldi y el Hechizo de Melba en el Teatro Calderón. La voz del padre Dimas animando a la clientela de su tómbola: “Zamora no se ganó en una hora, sino le ha tocado antes, puede que le toque ahora”. La Pitusa de naranja, limón, cola y gaseosa. El seis y el cuatro, la cara de tu retrato.
La flor “suegra y nuera”, llamada así porque ambas no se miran, se dan la espalda, como si estuvieran enfadadas. El pregón: Niña, tengo los jureles frescos. Alineación del memorable partido de la Copa del Rey entre la U.D. Montijo y la Real Sociedad, disputado el 22 de octubre de 1986, U.D. Montijo: Portu, Casi, Emilio, Pla, Valentín, Flecha, Barril, Pérez, Doncel, Javi, Chovi (Barragán). Real Sociedad: Arconada, Sagárzazu, Recarte, Larrañaga, Górriz, Gajate, Beguiristain, Baquero (Arrién), Múgica, Zamora, (Dadie) y López Ufarte. La churrería de Paco Gutiérrez Borreguero en la calle del pozo Valle. Los melones de color verde y los de piel de sapo, riquísimos. “Sale marzo y entra abril, nubecitas a llorar y campos a reír”. Las cortinas de terciopelo rojo del cine Emperatriz. El sonido del agua corriendo por el río del belén de las monjas clarisas, que como llegues a misa con el muelle un poco flojo lo pasas francamente mal. Las breas que regalaba a los niños que iban a la tienda de la Droguería Pérez Palomo. Los feriantes que al terminar la feria de Mérida se vienen a la de Montijo. El cantautor Pablo Guerrero que actuó en la Feria de Montijo. El Tiburón Citröen de Payá. Me se pone y se me quita. Corre Blas que te quedas atrás.
Tiene más peligro que un cable pelao en un charco. Tiene menos dinero, que uno que se está bañando. Es más corto que las mangas de un chaleco. Tiene más cara que un puesto de muñecas. Habla más que un sacamuelas. Se mueve más que el hocico de una liebre. Es más feo que una cabra asomada a un pozo. Menúo zurriburri, chacho. Francisco Guerra Proenza, militar y mejor persona, también fue maestro y dio clases en el colegio Virgen de Barbaño. Los versos de Juanito Tejeda: “Unas veces por la vía, otras por la carretera, todos mis pasitos van a ver la Electro Harinera”. El sol de agosto cría aceite y mosto. Del aire solano no me fío, ni con calor ni con frío. Una sartén sin rabo me dio mi suegra, cada vez que reñimos, la sartén suena. Con el caló que hacía me entró una suaera y ahora estoy en telerío. Cuando llueve las gallinas se meten en el gallinero, los sapos y las culebras aparecen en los caminos, salen las lombrices y los burros rebuznan y sacuden las orejas. Frío en invierno y calor en verano, eso es lo sano. La zorrita mamalutera. El Inspector de la Policía Municipal, Eugenio García Guzmán y los municipales: Toribio Álvarez Castillo, Francisco Acevedo Serrano, Fausto Álvarez Hernández, Pedro Gómez del Viejo, Alonso Rodríguez Naranjo, Simón Sanjuan Gil, José Caballero Martín, Juan Rico Moreno, Pedro Marín Anguiano y Augusto Carreto Gómez. Veranillo de San Martín, que dura tres días y fin. Los componentes de los Sirocos: Diego Lechón, Paco Otero, Luis Núñez y José Antonio Rebolledo. Hasta Navidad no es invierno de verdad.
Ha llegado de Tocatarpa. La maestra Juana la Barquita. El maestro Eduardo Núñez, conocido por el chiquito, haciendo con las cartas un solitario en el Casino. La caja de hilos “La Herradura” de Fabra y Coats. Hacerle dos agujeros en la tapa de un bote de La Lechera y chupar; de ahí viene chupar del bote. Cuando la maestra decía en la escuela: no quiero oír una voz más alta que otra. Antonio del Viejo recitando un cantar de la República: “Mi mujer ya tiene voto, yo no tengo un real, llevo los calzones rotos y no le puedo decir ná, porque enseguida le noto que se quiere divorciá”; lo cantó el día que cumplió ciento tres años. Una de las frases de Tomasa Rodríguez, que fue matancera: “se las traía en lata, chacho”. Las películas Duelo de Pasiones, Hondo, Ana Garibaldi y el Hechizo de Melba en el Teatro Calderón. La voz del padre Dimas animando a la clientela de su tómbola: “Zamora no se ganó en una hora, sino le ha tocado antes, puede que le toque ahora”. La Pitusa de naranja, limón, cola y gaseosa. El seis y el cuatro, la cara de tu retrato.
La flor “suegra y nuera”, llamada así porque ambas no se miran, se dan la espalda, como si estuvieran enfadadas. El pregón: Niña, tengo los jureles frescos. Alineación del memorable partido de la Copa del Rey entre la U.D. Montijo y la Real Sociedad, disputado el 22 de octubre de 1986, U.D. Montijo: Portu, Casi, Emilio, Pla, Valentín, Flecha, Barril, Pérez, Doncel, Javi, Chovi (Barragán). Real Sociedad: Arconada, Sagárzazu, Recarte, Larrañaga, Górriz, Gajate, Beguiristain, Baquero (Arrién), Múgica, Zamora, (Dadie) y López Ufarte. La churrería de Paco Gutiérrez Borreguero en la calle del pozo Valle. Los melones de color verde y los de piel de sapo, riquísimos. “Sale marzo y entra abril, nubecitas a llorar y campos a reír”. Las cortinas de terciopelo rojo del cine Emperatriz. El sonido del agua corriendo por el río del belén de las monjas clarisas, que como llegues a misa con el muelle un poco flojo lo pasas francamente mal. Las breas que regalaba a los niños que iban a la tienda de la Droguería Pérez Palomo. Los feriantes que al terminar la feria de Mérida se vienen a la de Montijo. El cantautor Pablo Guerrero que actuó en la Feria de Montijo. El Tiburón Citröen de Payá. Me se pone y se me quita. Corre Blas que te quedas atrás.
Tiene más peligro que un cable pelao en un charco. Tiene menos dinero, que uno que se está bañando. Es más corto que las mangas de un chaleco. Tiene más cara que un puesto de muñecas. Habla más que un sacamuelas. Se mueve más que el hocico de una liebre. Es más feo que una cabra asomada a un pozo. Menúo zurriburri, chacho. Francisco Guerra Proenza, militar y mejor persona, también fue maestro y dio clases en el colegio Virgen de Barbaño. Los versos de Juanito Tejeda: “Unas veces por la vía, otras por la carretera, todos mis pasitos van a ver la Electro Harinera”. El sol de agosto cría aceite y mosto. Del aire solano no me fío, ni con calor ni con frío. Una sartén sin rabo me dio mi suegra, cada vez que reñimos, la sartén suena. Con el caló que hacía me entró una suaera y ahora estoy en telerío. Cuando llueve las gallinas se meten en el gallinero, los sapos y las culebras aparecen en los caminos, salen las lombrices y los burros rebuznan y sacuden las orejas. Frío en invierno y calor en verano, eso es lo sano. La zorrita mamalutera. El Inspector de la Policía Municipal, Eugenio García Guzmán y los municipales: Toribio Álvarez Castillo, Francisco Acevedo Serrano, Fausto Álvarez Hernández, Pedro Gómez del Viejo, Alonso Rodríguez Naranjo, Simón Sanjuan Gil, José Caballero Martín, Juan Rico Moreno, Pedro Marín Anguiano y Augusto Carreto Gómez. Veranillo de San Martín, que dura tres días y fin. Los componentes de los Sirocos: Diego Lechón, Paco Otero, Luis Núñez y José Antonio Rebolledo. Hasta Navidad no es invierno de verdad.





















