CRÓNICAS DE LA RADIO
Inmigrantes en Montijo
Hace unos días he tenido ocasión de escuchar en el teatro municipal de
Montijo una conferencia sobre explotación sexual y redes de trata de
mujeres inmigrantes. Rosario Rabazo, de la Asociación Malvaluna, nos
puso al corriente de una situación que parece mentira que esté
sucediendo a nuestro alrededor. Sin duda nos escandalizamos con etapas
de la historia que son realmente espeluznantes, como la esclavitud en
América o los campos de concentración nazis. Pero no sabemos, o no
queremos saber, el calvario que están viviendo algunas mujeres en esos
clubes de alterne que están delante de nuestras narices. No se refería
a las que voluntariamente ejercen la prostitución, sino de aquellas
que vienen engañadas, amenazadas y viven en condiciones penosas. Se
están dando pasos para ayudarlas, pero ese mundo es tan oscuro y espeso
que todo resulta muy complicado. Y hay mucho miedo.
La charla, que resultó muy interesante, fue organizada por los
programas de inmigrantes de Montijo y Puebla de la Calzada, donde un
mediador y tres trabajadores sociales, tratan de acercarse a los
inmigrantes que han venido a las Vegas Bajas buscando una vida mejor.
Por ellos nos enteramos de algunos datos. Solo en Montijo hay alrededor
de 500 personas empadronadas que provienen de los cinco continentes y
que se encuentran en situaciones variadas. Por ejemplo, me llama la
atención el absurdo de que algunas de ellas figuren con “permiso de
residencia sin posibilidad de trabajar”. Es decir, en el padrón, con
tarjeta sanitaria, escolarización de los niños, pero sin poder ingresar
dinero en su casa ni cotizar. ¿Qué inteligente habrá ideado esto?.
No estamos hablando de una cifra sin más. Tienen nombre y toda una
historia detrás. Entre nosotros viven Amed Shalem, Cristina, Nayare,
Tais, Hichan, Luis Estela y los pequeños Adrian, Valentín, Salaheldim y
muchos mas. Nos cruzamos con ellos por la calle todos los días, sin
pararnos a pensar que si nosotros tenemos problemas, a ellos se les
multiplican por cien. En Punto Radio Montijo entrevistamos a Francisco
del Viejo, el mediador del programa de inmigrantes. Nos cuenta el
trabajo que hacen a diario, visitando a estas personas en sus casas
para tratar de ponerlas en contacto con servicios de empleo, de
formación, de salud, de igualdad, de servicios sociales…Es una tarea
difícil, con multitud de trabas, porque viniendo de otras culturas,
están desorientados y muchos se sienten rechazados. Para integrarlos,
se organizó recientemente toda una fiesta en el atrio de Montijo, con
talleres y cocina de distintos países en la que participaron más de
cien montijanos que quisieron conocer de cerca a estos nuevos vecinos.
Sin duda cada persona tiene derecho a la vida, a la felicidad y a la
libertad. Amed y Valentín han venido a buscarlo a nuestro lado y no
nos hemos dado ni cuenta. Curiosa sociedad.
La charla, que resultó muy interesante, fue organizada por los programas de inmigrantes de Montijo y Puebla de la Calzada, donde un mediador y tres trabajadores sociales, tratan de acercarse a los inmigrantes que han venido a las Vegas Bajas buscando una vida mejor. Por ellos nos enteramos de algunos datos. Solo en Montijo hay alrededor de 500 personas empadronadas que provienen de los cinco continentes y que se encuentran en situaciones variadas. Por ejemplo, me llama la atención el absurdo de que algunas de ellas figuren con “permiso de residencia sin posibilidad de trabajar”. Es decir, en el padrón, con tarjeta sanitaria, escolarización de los niños, pero sin poder ingresar dinero en su casa ni cotizar. ¿Qué inteligente habrá ideado esto?.
No estamos hablando de una cifra sin más. Tienen nombre y toda una historia detrás. Entre nosotros viven Amed Shalem, Cristina, Nayare, Tais, Hichan, Luis Estela y los pequeños Adrian, Valentín, Salaheldim y muchos mas. Nos cruzamos con ellos por la calle todos los días, sin pararnos a pensar que si nosotros tenemos problemas, a ellos se les multiplican por cien. En Punto Radio Montijo entrevistamos a Francisco del Viejo, el mediador del programa de inmigrantes. Nos cuenta el trabajo que hacen a diario, visitando a estas personas en sus casas para tratar de ponerlas en contacto con servicios de empleo, de formación, de salud, de igualdad, de servicios sociales…Es una tarea difícil, con multitud de trabas, porque viniendo de otras culturas, están desorientados y muchos se sienten rechazados. Para integrarlos, se organizó recientemente toda una fiesta en el atrio de Montijo, con talleres y cocina de distintos países en la que participaron más de cien montijanos que quisieron conocer de cerca a estos nuevos vecinos.
Sin duda cada persona tiene derecho a la vida, a la felicidad y a la libertad. Amed y Valentín han venido a buscarlo a nuestro lado y no nos hemos dado ni cuenta. Curiosa sociedad.



















