La técnica de la esponja: Mouriño y Zapatero
Esponja: dícese del elemento propio y válido para el aseo personal cuya mejor cualidad consiste en absorber el agua y la humedad de cualquier cuerpo.
Esta definición del propio autor de esta Columna viene a cuento para intentar encontrar una explicación lógica a las cosas que venimos viendo en los últimos tiempos. Tengo para mí que cada uno elige la cuerda con la que quiere suicidarse y, en el caso del entrenador portugués del Madrid, consiste en atraer hacia si mismo todas las iras que Prensa y público manifiestan contra las “chulerías” de alguno de los jugadores de su plantilla. ¿Cómo lo hace…?, muy fácil, emplea la técnica de manifestarse de forma chulesca y desagradable ante cualquier pregunta que le dedican. Hace gestos al público mientras se acomoda ciertas partes de su cuerpo. Habla de forma despectiva a quienes le preguntan y, mientras despierta recelos y manías de la gente en general contra su persona, sus jugadores salen al campo encantados con el protagonismo de su entrenador porque nadie se mete con ellos.
Zapatero, que es del Barça, utiliza el mismo método cuando las cosas no van bien, que es casi siempre. Dice una cosa y hace la contraria. Tiene a todo el PP pendiente de las salidas de “pata de banco” que se le ocurren. Todos los medios de la derechona española se pasan el día analizando frases y palabras para desautorizarle. Al final, cualquier miembro o “miembra” del Gobierno puede hacer la barbaridad que se le ocurra, que la culpa siempre será de Zapatero. Pero, rizando el rizo, ha conseguido incluso ser el culpable de todo lo negativo que se hace en el mundo…: la caída de la Bolsa, la subida del Petróleo, la subida de impuestos, la bajada de las pensiones, la crecida del paro, las huelgas en Francia, Italia, Grecia y la Conchinchina. A Felipe González, a los 3 años de presidencia, ya le pintaba el pelo de blanco. A éste no. Éste es del Bierzo, donde el frío, curte. Y habrá que empezar a pensar que, en su vida anterior, fue galápago. No me sorprendería incluso que le diera la razón a Díaz Ferrán, presidente de la CEOE, cuando dijo aquello de que “la crisis se acaba en cuanto la gente trabaje más y cobre menos” (textual). Zapatero seguro que tendría otra frase por encima…: “trabajar más y no cobrar nada”.
Me hace gracia ver al pobre Rajoy repetir y repetir argumentos y no ser capaz de convertirse en protagonista. Lo tiene fácil, solo necesita volver al pasado y mantener aquello de que España va bien.
Esponja: dícese del elemento propio y válido para el aseo personal cuya mejor cualidad consiste en absorber el agua y la humedad de cualquier cuerpo.
Esta definición del propio autor de esta Columna viene a cuento para intentar encontrar una explicación lógica a las cosas que venimos viendo en los últimos tiempos. Tengo para mí que cada uno elige la cuerda con la que quiere suicidarse y, en el caso del entrenador portugués del Madrid, consiste en atraer hacia si mismo todas las iras que Prensa y público manifiestan contra las “chulerías” de alguno de los jugadores de su plantilla. ¿Cómo lo hace…?, muy fácil, emplea la técnica de manifestarse de forma chulesca y desagradable ante cualquier pregunta que le dedican. Hace gestos al público mientras se acomoda ciertas partes de su cuerpo. Habla de forma despectiva a quienes le preguntan y, mientras despierta recelos y manías de la gente en general contra su persona, sus jugadores salen al campo encantados con el protagonismo de su entrenador porque nadie se mete con ellos.
Zapatero, que es del Barça, utiliza el mismo método cuando las cosas no van bien, que es casi siempre. Dice una cosa y hace la contraria. Tiene a todo el PP pendiente de las salidas de “pata de banco” que se le ocurren. Todos los medios de la derechona española se pasan el día analizando frases y palabras para desautorizarle. Al final, cualquier miembro o “miembra” del Gobierno puede hacer la barbaridad que se le ocurra, que la culpa siempre será de Zapatero. Pero, rizando el rizo, ha conseguido incluso ser el culpable de todo lo negativo que se hace en el mundo…: la caída de la Bolsa, la subida del Petróleo, la subida de impuestos, la bajada de las pensiones, la crecida del paro, las huelgas en Francia, Italia, Grecia y la Conchinchina. A Felipe González, a los 3 años de presidencia, ya le pintaba el pelo de blanco. A éste no. Éste es del Bierzo, donde el frío, curte. Y habrá que empezar a pensar que, en su vida anterior, fue galápago. No me sorprendería incluso que le diera la razón a Díaz Ferrán, presidente de la CEOE, cuando dijo aquello de que “la crisis se acaba en cuanto la gente trabaje más y cobre menos” (textual). Zapatero seguro que tendría otra frase por encima…: “trabajar más y no cobrar nada”.
Me hace gracia ver al pobre Rajoy repetir y repetir argumentos y no ser capaz de convertirse en protagonista. Lo tiene fácil, solo necesita volver al pasado y mantener aquello de que España va bien.



















