Por el mar corre la liebre
Atrás quedó el
verano. Atrás quedaron, en el paladar de la memoria, aquellos sabores de tres
gustos: nata, fresa y chocolate. Ahora es otoño de versos de plata, de pregón a
castañas asadas y del humo que llega serpenteando en la plazuela para traernos
estos recuerdos.
Los maestros Manuel
Salgado Novoa y Carmen Megías Molina, en el colegio de Barbaño, padres de la
también maestra Carmen Salgado Megías. La primera plantilla de la delegación de
Avidesa en Montijo, formada por Alejandro Santamans, Hipólito Guisado,
Bienvenido Marcos, Joaquín Guzmán, Pedro Casco, Pedro Cabo y José Lavadiño. La orquesta Oasis, tocando
en la feria mambos, chachachá y la famosa “Vaca lechera”. Las palmeras que estaban en el jardín de la “Casa
grande” de la familia Thomas, en la calleja de San Antonio, que fueron
trasplantadas al parque del Valle, hoy parque Juan Méndez. Las comparsas del
Carnaval, Samba montijana, Las Paridas, Legua Encantada, El Abanico, Zíngaros
montijanos, Ellos las prefieren gordas, Bamboleros montijanos, Espadillas y
plumeros, Notas musicales, Cojones, vaya 92, Alegre fantasía, Gente Guay,
Primavera montijana y Los Mataores. El sorbete Pantera Rosa, helado de Avidesa.
La Autoescuela Extremadura. “A tapar la calle, que no pase nadie. Que pase mi abuelo, comiendo
buñuelos. Que pase mi abuela, comiendo ciruelas. Que pase mi tía, comiendo
sandía. Que pase mi hermana, comiendo manzana”. El
mercadillo de los jueves cuando se celebraba en el atrio de la iglesia de San Pedro.
La empresa CESEX, que ha sido, hasta ahora, la única que ha hecho una auditoría
en el Ayuntamiento. “San
Serenín del Monte, San Serenín Cortés; yo, como soy cristiano me arrodillaré”. Gerardo, Mañas, Martínez, Caro, Luis, Tienza, Duque,
Quique, Tamayo, Anselmo, Santos, Vicente, Luján, Acevedo, Bejarano, Carrillo,
Lolo y Chicho, jugadores de la U.D. Montijo. La carrera ciclista que se corría en la feria,
Montijo-Lobón-Montijo. Nemesio Domínguez Cebreiros, que
era de Lalín (Pontevedra), que fue Secretario del Juzgado. La colonia “Gotas de Oro”.
Bonifacio Rodríguez Rodríguez, que era de Navamorcuende
(Toledo), agente judicial y portero del Salón Moderno. “Ahora
que vamos despacio, vamos a contar mentiras, tralará. Por el mar corre la liebre,
por el monte la sardina, tralará. Salí del campamento con hambre de seis
semanas, tralará”. Ángel
Carrillo Casablanca, que trabajó de dependiente en el comercio de Genaro Franco
Galán. Los gallos de pelea a los que les afeitan la cresta y la barba. “Voy mosca, sin reír, sin hablar y sin gatear”. Cervecería- cafetería-bar “El
Club”, en la plaza de España. Cuando los jóvenes tenían como diversión
ver pasar los trenes en la estación durante las tardes de los domingos. El
padre Jony, el cura rockero, en su vista a la Casa de la Iglesia. Los empleados de la finca de
Morante llevando las andas en la procesión de la festividad de la Virgen de
Barbaño. Alfonso García
Gómez, socio de la U.D. Montijo, que se despistó y perdió el autobús durante el
viaje Azpeitia-Montijo.
Antonio Peris, Antoñé,
que hacia llaveros con una bellota de madera, al que le encantaba preparar los
cangrejos de río. La canción “Mi limón, mi limonero, entero me gusta más”, canción que hizo furor en una
fiesta de estudiantes en el entonces Instituto, hoy Vegas Bajas. El show de Thomy Montijo y
Virna Montenegro, cantando el primero “Soy montijano”. Abonos Cava, del que era agente
para Montijo y comarca, el maestro don Fausto Ardila Merchán. El rayo de una tormenta que cayó sobre la espadaña de la
ermita de Jesús. Las
calderetas del siño Pedro Martínez, el carnicero. Vengan mendas que hay lerendas. Los negrales.
Los
portafotos en el interior de los coches con recomendaciones como éstas: “Se
prudente” y “No corras”. Bendito mes de
noviembre que empieza en Todos los Santos y acaba en San Andrés.
Atrás quedó el verano. Atrás quedaron, en el paladar de la memoria, aquellos sabores de tres gustos: nata, fresa y chocolate. Ahora es otoño de versos de plata, de pregón a castañas asadas y del humo que llega serpenteando en la plazuela para traernos estos recuerdos.
Los maestros Manuel Salgado Novoa y Carmen Megías Molina, en el colegio de Barbaño, padres de la también maestra Carmen Salgado Megías. La primera plantilla de la delegación de Avidesa en Montijo, formada por Alejandro Santamans, Hipólito Guisado, Bienvenido Marcos, Joaquín Guzmán, Pedro Casco, Pedro Cabo y José Lavadiño. La orquesta Oasis, tocando en la feria mambos, chachachá y la famosa “Vaca lechera”. Las palmeras que estaban en el jardín de la “Casa grande” de la familia Thomas, en la calleja de San Antonio, que fueron trasplantadas al parque del Valle, hoy parque Juan Méndez. Las comparsas del Carnaval, Samba montijana, Las Paridas, Legua Encantada, El Abanico, Zíngaros montijanos, Ellos las prefieren gordas, Bamboleros montijanos, Espadillas y plumeros, Notas musicales, Cojones, vaya 92, Alegre fantasía, Gente Guay, Primavera montijana y Los Mataores. El sorbete Pantera Rosa, helado de Avidesa.
La Autoescuela Extremadura. “A tapar la calle, que no pase nadie. Que pase mi abuelo, comiendo buñuelos. Que pase mi abuela, comiendo ciruelas. Que pase mi tía, comiendo sandía. Que pase mi hermana, comiendo manzana”. El mercadillo de los jueves cuando se celebraba en el atrio de la iglesia de San Pedro. La empresa CESEX, que ha sido, hasta ahora, la única que ha hecho una auditoría en el Ayuntamiento. “San Serenín del Monte, San Serenín Cortés; yo, como soy cristiano me arrodillaré”. Gerardo, Mañas, Martínez, Caro, Luis, Tienza, Duque, Quique, Tamayo, Anselmo, Santos, Vicente, Luján, Acevedo, Bejarano, Carrillo, Lolo y Chicho, jugadores de la U.D. Montijo. La carrera ciclista que se corría en la feria, Montijo-Lobón-Montijo. Nemesio Domínguez Cebreiros, que era de Lalín (Pontevedra), que fue Secretario del Juzgado. La colonia “Gotas de Oro”.
Bonifacio Rodríguez Rodríguez, que era de Navamorcuende (Toledo), agente judicial y portero del Salón Moderno. “Ahora que vamos despacio, vamos a contar mentiras, tralará. Por el mar corre la liebre, por el monte la sardina, tralará. Salí del campamento con hambre de seis semanas, tralará”. Ángel Carrillo Casablanca, que trabajó de dependiente en el comercio de Genaro Franco Galán. Los gallos de pelea a los que les afeitan la cresta y la barba. “Voy mosca, sin reír, sin hablar y sin gatear”. Cervecería- cafetería-bar “El Club”, en la plaza de España. Cuando los jóvenes tenían como diversión ver pasar los trenes en la estación durante las tardes de los domingos. El padre Jony, el cura rockero, en su vista a la Casa de la Iglesia. Los empleados de la finca de Morante llevando las andas en la procesión de la festividad de la Virgen de Barbaño. Alfonso García Gómez, socio de la U.D. Montijo, que se despistó y perdió el autobús durante el viaje Azpeitia-Montijo.
Antonio Peris, Antoñé, que hacia llaveros con una bellota de madera, al que le encantaba preparar los cangrejos de río. La canción “Mi limón, mi limonero, entero me gusta más”, canción que hizo furor en una fiesta de estudiantes en el entonces Instituto, hoy Vegas Bajas. El show de Thomy Montijo y Virna Montenegro, cantando el primero “Soy montijano”. Abonos Cava, del que era agente para Montijo y comarca, el maestro don Fausto Ardila Merchán. El rayo de una tormenta que cayó sobre la espadaña de la ermita de Jesús. Las calderetas del siño Pedro Martínez, el carnicero. Vengan mendas que hay lerendas. Los negrales. Los portafotos en el interior de los coches con recomendaciones como éstas: “Se prudente” y “No corras”. Bendito mes de noviembre que empieza en Todos los Santos y acaba en San Andrés.





















