San Lorenzo no llora, lagrimea
Los termómetros están que echan
humo. 43 grados a la sombra. ¡Madre de Dios! Estamos bajo elevadas sensaciones
térmicas. Así que con tanta adversidad de climatología, se explica que los
brotes verdes sigan sin florecer, no se asomen ni por una apuesta.
Los medidores de temperatura reflejaban,
a finales de julio, “el memento, homo” de la EPA (Encuesta de Población Activa). El nombre se
las trae, quien se lo puso sabía lo que se traía entre manos, porque cuando uno
conoce las cifras aterradoras del paro, lo primero que exclama es ¡Epa! Pues
bien, el mercurio de la EPA
ascendió a 4.645.500 parados, con una tasa de paro del 20,09%.
En la primera semana de agosto
hemos conocido los datos del DIRCE ¿Y qué dirce? El DIRCE (Directorio Central
de Empresas) dirce que el número de empresas activas en España es de 3,29
millones. Dirce también el DIRCE que el 53,9% de las empresas no emplea ningún
asalariado. Y el DIRCE, dirce, que desde enero de 2008 hasta el primer día de
2010, España destruyó 130.976 sociedades, o lo que es lo mismo, 180 empresas cerraron
sus puertas cada día. Caída que coincide con la sangría de parados según la EPA del 2º trimestre del año.
Termómetros, climatología,
sensaciones térmicas, la sangría… ¿La sangría también? Marchando una de tinto
de verano y un barómetro. El barómetro del CIS que es un barómetro sociológico
que limpia, fija y da esplendor, ha dicho en la última encuesta, que los
españoles están hasta la coronilla de los políticos y que hay seis puntos de diferencia
entre el partido de la oposición y el partido que gobierna.
Don Manuel Chaves, presidente que
fue de Andalucía durante muchos años, ahora ministro de Política Territorial y
vicepresidente tercero, ha señalado que la encuesta del CIS “no es buena para
el PSOE ni para el Gobierno”, aunque ha expresado su convicción de que el
Ejecutivo recobrará el apoyo de la ciudadanía cuando las reformas adoptadas
comiencen a dar resultados y haya “indicios” de recuperación económica.
El tercer vicepresidente del Gobierno
de España cuenta que recobrará el apoyo cuando aparezcan los “indicios”. Don Manuel vive sin
vivir en él, y de tal manera espera, sobrevivir como antes vivimos. Vendrá el
otoño y habrá más EPA. El verano del membrillo volverá loco a los termómetros
con la climatología adversa, y el DIRCE nos discernirá, con sus cifras, como
siguen echando cerrojos las empresas.
Pero antes, el martes diez de
agosto, festividad de San Lorenzo, al que como reliquia y tesoro llevo en el
alma mía, será llevado a la parrilla y allí su carne, será agujereada y
traspasada por los tenedores de sus verdugos en el oficio del vuelta y vuelta.
San Lorenzo no llorará, no hace
falta. Lo dijo el año pasado “no lloro, sólo lagrimeo”. Cuando llegue la noche,
el martes, las Perseidas arrojarán miles de lágrimas, para decirnos que hay que
llorar y poner todo como un mar de lágrimas, porque ésta es la madre de todas
las crisis.
¿Quién ha dicho que hay crisis?
¿Qué crisis?
Los termómetros están que echan humo. 43 grados a la sombra. ¡Madre de Dios! Estamos bajo elevadas sensaciones térmicas. Así que con tanta adversidad de climatología, se explica que los brotes verdes sigan sin florecer, no se asomen ni por una apuesta.
Los medidores de temperatura reflejaban, a finales de julio, “el memento, homo” de la EPA (Encuesta de Población Activa). El nombre se las trae, quien se lo puso sabía lo que se traía entre manos, porque cuando uno conoce las cifras aterradoras del paro, lo primero que exclama es ¡Epa! Pues bien, el mercurio de la EPA ascendió a 4.645.500 parados, con una tasa de paro del 20,09%.
En la primera semana de agosto hemos conocido los datos del DIRCE ¿Y qué dirce? El DIRCE (Directorio Central de Empresas) dirce que el número de empresas activas en España es de 3,29 millones. Dirce también el DIRCE que el 53,9% de las empresas no emplea ningún asalariado. Y el DIRCE, dirce, que desde enero de 2008 hasta el primer día de 2010, España destruyó 130.976 sociedades, o lo que es lo mismo, 180 empresas cerraron sus puertas cada día. Caída que coincide con la sangría de parados según la EPA del 2º trimestre del año.
Termómetros, climatología, sensaciones térmicas, la sangría… ¿La sangría también? Marchando una de tinto de verano y un barómetro. El barómetro del CIS que es un barómetro sociológico que limpia, fija y da esplendor, ha dicho en la última encuesta, que los españoles están hasta la coronilla de los políticos y que hay seis puntos de diferencia entre el partido de la oposición y el partido que gobierna.
Don Manuel Chaves, presidente que fue de Andalucía durante muchos años, ahora ministro de Política Territorial y vicepresidente tercero, ha señalado que la encuesta del CIS “no es buena para el PSOE ni para el Gobierno”, aunque ha expresado su convicción de que el Ejecutivo recobrará el apoyo de la ciudadanía cuando las reformas adoptadas comiencen a dar resultados y haya “indicios” de recuperación económica.
El tercer vicepresidente del Gobierno de España cuenta que recobrará el apoyo cuando aparezcan los “indicios”. Don Manuel vive sin vivir en él, y de tal manera espera, sobrevivir como antes vivimos. Vendrá el otoño y habrá más EPA. El verano del membrillo volverá loco a los termómetros con la climatología adversa, y el DIRCE nos discernirá, con sus cifras, como siguen echando cerrojos las empresas.
Pero antes, el martes diez de agosto, festividad de San Lorenzo, al que como reliquia y tesoro llevo en el alma mía, será llevado a la parrilla y allí su carne, será agujereada y traspasada por los tenedores de sus verdugos en el oficio del vuelta y vuelta.
San Lorenzo no llorará, no hace falta. Lo dijo el año pasado “no lloro, sólo lagrimeo”. Cuando llegue la noche, el martes, las Perseidas arrojarán miles de lágrimas, para decirnos que hay que llorar y poner todo como un mar de lágrimas, porque ésta es la madre de todas las crisis.
¿Quién ha dicho que hay crisis? ¿Qué crisis?






















