El tiempo, el fútbol y la política · Juan Aunión Sierra · Montijo
Al juntarnos diariamente los amigos, parece ser, que estos
son los únicos temas a tratar, ¿es que no hay nada más importante?.
EL TIEMPO: Es inevitable hablar de él. Nos quejamos cuando
hace frío y lo mismo hacemos si el calor es el protagonista; no obstante,
cuando muchacho, tuve un profesor (catedrático de la lengua) que solía decir:
“hablar del tiempo no es perderlo”. No por esta frase, sino por su sabiduría,
fue el mejor enseñante que tuve y como homenaje a él diré que se llamó Don
Francisco Pitarque Pardo.
EL FUTBOL: La comidilla del día. Todos somos seleccionadores
en su momento y todos sabemos mucho más que el entrenador de turno de a qué
jugadores hay que poner. Yo particularmente critico a un conocido presidente de
un importante club de la 1ª División Española que, teniendo dos porteros
sensacionales, ahora va y ficha a un tercero que en la pasada temporada militó
en la Liga de Inglaterra y es que, cuando el dinero sobra, hacemos con él
verdaderas filigranas. Tanto es así, que como a mí me sucede los mismo, me he
comprado otro coche para que mi “empleada de hogar” lleve a los niños al
colegio.
LA POLÍTICA: Este tema lo desconozco porque soy totalmente
agnóstico, no tengo colores políticos, mis únicos colores son los del Athletic
Club de Bilbao (a pesar de no estar de acuerdo en la pitada que sus seguidores
brindaron al himno nacional en la final de la Copa del Rey). Pues por mi
“torpeza” en esta vertiente, no llego a comprender que en unas elecciones se
vote en mayoría a una determinada persona y luego uniéndose otros grupos
desbanquen al elegido. Es como si en fútbol quedara campeón de Liga el Real
Madrid y luego sumando los puntos de Barcelona y Valencia (por ejemplo) el club
blanco perdiera el título… ¡Inadmisible!
El día que un dirigente político gobierne por sentimientos y
no por dinero, seré el primero en creer en la política.
Para terminar, decir que nada de lo que ustedes han leído es
verdad, todo es producto de la imaginación.
Al juntarnos diariamente los amigos, parece ser, que estos son los únicos temas a tratar, ¿es que no hay nada más importante?.
EL TIEMPO: Es inevitable hablar de él. Nos quejamos cuando hace frío y lo mismo hacemos si el calor es el protagonista; no obstante, cuando muchacho, tuve un profesor (catedrático de la lengua) que solía decir: “hablar del tiempo no es perderlo”. No por esta frase, sino por su sabiduría, fue el mejor enseñante que tuve y como homenaje a él diré que se llamó Don Francisco Pitarque Pardo.
EL FUTBOL: La comidilla del día. Todos somos seleccionadores en su momento y todos sabemos mucho más que el entrenador de turno de a qué jugadores hay que poner. Yo particularmente critico a un conocido presidente de un importante club de la 1ª División Española que, teniendo dos porteros sensacionales, ahora va y ficha a un tercero que en la pasada temporada militó en la Liga de Inglaterra y es que, cuando el dinero sobra, hacemos con él verdaderas filigranas. Tanto es así, que como a mí me sucede los mismo, me he comprado otro coche para que mi “empleada de hogar” lleve a los niños al colegio.
LA POLÍTICA: Este tema lo desconozco porque soy totalmente agnóstico, no tengo colores políticos, mis únicos colores son los del Athletic Club de Bilbao (a pesar de no estar de acuerdo en la pitada que sus seguidores brindaron al himno nacional en la final de la Copa del Rey). Pues por mi “torpeza” en esta vertiente, no llego a comprender que en unas elecciones se vote en mayoría a una determinada persona y luego uniéndose otros grupos desbanquen al elegido. Es como si en fútbol quedara campeón de Liga el Real Madrid y luego sumando los puntos de Barcelona y Valencia (por ejemplo) el club blanco perdiera el título… ¡Inadmisible!
El día que un dirigente político gobierne por sentimientos y no por dinero, seré el primero en creer en la política.
Para terminar, decir que nada de lo que ustedes han leído es verdad, todo es producto de la imaginación.




















