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Meri Martínez Pajuelo · Montijo | 63
Jueves, 13 de Noviembre de 2014

3 de diciembre: Día Internacional de la Discapacidad · Meri Martínez Pajuelo ·Montijo





Cuando creíamos que casi se había desterrado la palabra “subnormal” empleada en muchos casos como insulto, ya hace un tiempo que hay otra palabra empleada con la misma intención, siempre de forma peyorativa: autista.

Emprendí esta guerra allá por los años noventa,  aunque como diría D. Quijote “en desigual batalla”, pues tengo como “enemigos” nada menos que a los medios de comunicación, lo que no me impresiona en absoluto, reprendo a todo el que haga falta, pues estoy muy segura que me asiste la razón.

Un día del mes de febrero abro el periódico que suelo leer habitualmente y me viene rápidamente a la vista este titular: “IVÁN, EL AUTISTA”, se refería al futbolista Iván de la Peña, porque era algo callado y retraído. ¡Ay ignorantes,  ojalá eso fuera el autismo…! Me subió un calor por todo el cuerpo y como en la copla “toda mi sangre se puso de pie” y  aquí empezó mi particular batalla que sigue hasta el día de hoy, porque no deja de utilizarse a la ligera,  creo que por “snobismo” pues me niego a pensar que tan importantes periodistas muy “leídos y escribidos ellos” no sepan lo que es el autismo, y si lo saben, entonces como decimos en nuestra tierra: “p´a matarlos”. Les podría dar un buen repasito en cuanto a su forma de expresarse y las incorrecciones a las que someten a nuestro lenguaje, pero desde que me he jubilado no doy clases de lengua y mucho menos gratis.

Dicen estas mentes preclaras que los deportistas, los políticos, las personas tímidas  y hasta los presidentes del gobierno  son  autistas (llevo buena cuenta de ello).

El último “incidente” ha sido hace tan sólo unas semanas. Una famosísima periodista  titula en su columna de un importante periódico: “EL AUTISMO DE LA IZQUIERDA”, como no podía ser de otro modo escribo mi correspondiente carta al director del periódico, pero ha sido la única que no me han publicado, seguramente porque iba en términos un poco duros. ¿Por qué pasa esto con las enfermedades psíquicas y no con las de otro tipo? El autismo no se considera una enfermedad, es un síndrome, algo mucho más complejo y problemático, y por eso en nombre de las personas con autismo, exijo el mismo respeto que para los demás.

Pero si creía que ya lo había oído y leído todo, estaba equivocada. En una cadena importante de televisión sale una monja “marisabídica y sabelotodo” siempre en posesión de la verdad y que dispara contra todo lo que se mueve, y hablando del actual presidente del gobierno dice ¡ cómo no!, que es un “autista” ¡ hala, ya tenemos la lista completa! ¡Y se queda tan pancha, con lo que sabe la buena señora!

Desde aquí  pido colaboración y solidaridad para no utilizar  esas palabras  sólo en términos insultantes. No callemos ante tanta frivolidad. A mi no me aburren, no desfalleceré, seguiré denunciándolo dónde sea. ¡Ah!, por cierto, se han quedado desfasados, ya no se utiliza el término autista, lo correcto es TEA (trastornos del espectro autista), seguramente este les será más difícil jugar con él.

  

                  Meri Martínez Pajuelo

                  Madre de una persona con TEA.

     

                    

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