En homenaje a Francisco Ayuso · María Gallego, mamá de Carlos • Puebla de la Calzada
Querido Francisco:
Que esta terrible tragedia haya recaído, otra vez,en nuestra familia es algo inaudito.
Te escribo esta carta porque necesito desahogarme.
Nunca entendí la muerte del primo Carlos, con tan solo 9 años y 7 años después el destino ha querido unirte a él, es cuando pasa por mi cabeza algo muy extraño.
Nacisteis el mismo año, nuestros hogares juntitos, os enfadabais al mismo tiempo y juntos descansáis para siempre.
¿Alguien encuentra explicación? ¡Yo, no!
Él, que marchó primero, ten por seguro que te espera con los brazos abiertos y, los dos juntitos, tendernos una mano a nosotros porque lo necesitamos.
A mamá le digo que ahora comienza un largo camino y, lo peor, es que no tiene final.
Pero te aseguro, prima Angelines, que las heridas de los pies se van cicatrizando al caminar y, eso nos ayuda a poder avanzar en este camino sin ningún final.
Te mando el abrazo más grande que jamás nadie te haya dado.
Querido Francisco:
Que esta terrible tragedia haya recaído, otra vez,en nuestra familia es algo inaudito.
Te escribo esta carta porque necesito desahogarme.
Nunca entendí la muerte del primo Carlos, con tan solo 9 años y 7 años después el destino ha querido unirte a él, es cuando pasa por mi cabeza algo muy extraño.
Nacisteis el mismo año, nuestros hogares juntitos, os enfadabais al mismo tiempo y juntos descansáis para siempre.
¿Alguien encuentra explicación? ¡Yo, no!
Él, que marchó primero, ten por seguro que te espera con los brazos abiertos y, los dos juntitos, tendernos una mano a nosotros porque lo necesitamos.
A mamá le digo que ahora comienza un largo camino y, lo peor, es que no tiene final.
Pero te aseguro, prima Angelines, que las heridas de los pies se van cicatrizando al caminar y, eso nos ayuda a poder avanzar en este camino sin ningún final.
Te mando el abrazo más grande que jamás nadie te haya dado.




















