¡Que vienen, que vienen!.... los indignados
Ya tenemos la encuesta definitiva, la
ciudadanía se ha expresado y esta vez ha cogido a contrapié a muchos. La
indignación ciudadana por la gestión de la crisis, por la falta de reacción
ante la corrupción y por la falta de transparencia y comunicación de los
partidos mayoritarios ha tomado cuerpo. Al fin.
Nada importa la utopía del programa electoral
de Podemos (hay escasas referencias sobre financiación), lo que importa es que
ya están aquí. El que vienen, que vienen, del 15M se ha hecho corpóreo y
amenaza seriamente a los partidos grandes (PP y PSOE) y también a los pequeños
(IU y UPyD). Tendrán que reaccionar.
El PSOE ya se ha movido, la renuncia de su
secretario general, el nuevo método de elección del mismo por todos los
militantes y las elecciones primarias abiertas para militantes y simpatizantes suponen
un intento de acercamiento a la ciudadanía. Otra cosa es que acierte. Pero al
menos están apareciendo nuevos políticos más jóvenes y comprometidos con ese
nuevo sentimiento de participación que amenaza con convertirse en un clamor. Y
la irrupción de Susana Díaz en Andalucía, la única que habla claro y actúa
firme en temas de corrupción y transparencia, y la gran ganadora de estas
elecciones.
Al PP le cuesta más. Empezó utilizando viejos
clichés para justificar su derrota, pero la presión de su militancia, que ven
el peligro, les obliga a iniciar una autocrítica que ya veremos hasta donde
llega. No soy muy optimista en este caso porque vienen de una situación de
euforia, porque en esta campaña electoral se han sumido en la política-ficción
de un milagro económico que nadie ve y porque son muy prepotentes, como lo
demuestran su gestión política y mediática de la Moción de Censura, su
displicencia en el trato con la gente necesitada, como ocurre en Montijo, o su
desprecio por los trabajadores municipales en Puebla de la Calzada. Y si para
muestra basta un botón podíamos elegir los famosos "cinco minutos de mi
precioso tiempo" de la eurodiputada poblanchina Mª Auxiliadora Correa, que
no renueva su escaño.
En Extremadura ha ganado el PSOE y, sobre
todo, en la Vegas Bajas ha ganado claramente el PSOE. Dice el Sr. Monago que es
una niñería anticipar los resultados de las municipales y autonómicas por lo
que ha pasado este 25 de mayo. Pero también es verdad que cuando uno empieza a
descalificar a sus adversarios es que se le han acabado los argumentos, y
últimamente el Sr. Monago cae fácilmente en la descalificación. Se ve que está
nervioso. Yo, en su caso, estaría hasta preocupado. Y si fuera alcalde del PP
en la Vegas Bajas, también.
IU no ha podido capitalizar el descontento
social, finalmente los indignados le han pasado por la izquierda y lo que
prometía "sorpasso" se ha convertido en sorpresa. Parece que los
indignados les colocan en la misma orilla que el PP o el PSOE.
Es significativo que mientras IU Extremadura, que
apoya al PP, se coloca de los últimos, 6'28%, en porcentaje de votos obtenidos en relación
con sus correligionarios de IU de las demás regiones, sin embargo IU Andalucía,
que gobierna en coalición con el PSOE, son de los primeros con un 11'62%, casi
el doble. Y eso teniendo en cuenta que los votos de Podemos han sido un 7'11%
en Andalucía y "sólo" un 4'79% en Extremadura.
Presupongo suficiente inteligencia en IU de
Extremadura para interpretar este hecho, aunque no creo que la tarea sea tan
difícil.
(NOTA.- El artículo fue escrito antes de que
el rey abdicara. Parece que ha pasado un siglo. Pero el clamor de nuevos
sistemas participación sigue aumentando.)
Ya tenemos la encuesta definitiva, la ciudadanía se ha expresado y esta vez ha cogido a contrapié a muchos. La indignación ciudadana por la gestión de la crisis, por la falta de reacción ante la corrupción y por la falta de transparencia y comunicación de los partidos mayoritarios ha tomado cuerpo. Al fin.
Nada importa la utopía del programa electoral de Podemos (hay escasas referencias sobre financiación), lo que importa es que ya están aquí. El que vienen, que vienen, del 15M se ha hecho corpóreo y amenaza seriamente a los partidos grandes (PP y PSOE) y también a los pequeños (IU y UPyD). Tendrán que reaccionar.
El PSOE ya se ha movido, la renuncia de su secretario general, el nuevo método de elección del mismo por todos los militantes y las elecciones primarias abiertas para militantes y simpatizantes suponen un intento de acercamiento a la ciudadanía. Otra cosa es que acierte. Pero al menos están apareciendo nuevos políticos más jóvenes y comprometidos con ese nuevo sentimiento de participación que amenaza con convertirse en un clamor. Y la irrupción de Susana Díaz en Andalucía, la única que habla claro y actúa firme en temas de corrupción y transparencia, y la gran ganadora de estas elecciones.
Al PP le cuesta más. Empezó utilizando viejos clichés para justificar su derrota, pero la presión de su militancia, que ven el peligro, les obliga a iniciar una autocrítica que ya veremos hasta donde llega. No soy muy optimista en este caso porque vienen de una situación de euforia, porque en esta campaña electoral se han sumido en la política-ficción de un milagro económico que nadie ve y porque son muy prepotentes, como lo demuestran su gestión política y mediática de la Moción de Censura, su displicencia en el trato con la gente necesitada, como ocurre en Montijo, o su desprecio por los trabajadores municipales en Puebla de la Calzada. Y si para muestra basta un botón podíamos elegir los famosos "cinco minutos de mi precioso tiempo" de la eurodiputada poblanchina Mª Auxiliadora Correa, que no renueva su escaño.
En Extremadura ha ganado el PSOE y, sobre todo, en la Vegas Bajas ha ganado claramente el PSOE. Dice el Sr. Monago que es una niñería anticipar los resultados de las municipales y autonómicas por lo que ha pasado este 25 de mayo. Pero también es verdad que cuando uno empieza a descalificar a sus adversarios es que se le han acabado los argumentos, y últimamente el Sr. Monago cae fácilmente en la descalificación. Se ve que está nervioso. Yo, en su caso, estaría hasta preocupado. Y si fuera alcalde del PP en la Vegas Bajas, también.
IU no ha podido capitalizar el descontento social, finalmente los indignados le han pasado por la izquierda y lo que prometía "sorpasso" se ha convertido en sorpresa. Parece que los indignados les colocan en la misma orilla que el PP o el PSOE.
Es significativo que mientras IU Extremadura, que apoya al PP, se coloca de los últimos, 6'28%, en porcentaje de votos obtenidos en relación con sus correligionarios de IU de las demás regiones, sin embargo IU Andalucía, que gobierna en coalición con el PSOE, son de los primeros con un 11'62%, casi el doble. Y eso teniendo en cuenta que los votos de Podemos han sido un 7'11% en Andalucía y "sólo" un 4'79% en Extremadura.
Presupongo suficiente inteligencia en IU de Extremadura para interpretar este hecho, aunque no creo que la tarea sea tan difícil.
(NOTA.- El artículo fue escrito antes de que el rey abdicara. Parece que ha pasado un siglo. Pero el clamor de nuevos sistemas participación sigue aumentando.)




















