148.701
Son los parados registrados en Octubre en
Extremadura. Son más. La desconfianza hace que muchos jóvenes que terminan sus
estudios, o que simplemente alcanzan la edad laboral, ni siquiera se inscriben en las oficinas del
SEXPE. No creen que les ayuden a encontrar trabajo.
148.701 parados, éste es el problema.
Está bien, o no, que se limite el mandato de
los presidentes a ochos años, que se inauguren sedes de asociaciones en centros
de salud que antes, cuando gobernaban los socialistas, se reivindicaban como
imprescindibles para la salud de los montijanos, incluso podría estar bien el
repaso cuatrianual a las pistas de atletismo o la décima mano de pintura a los
pasos de cebra de nuestro pueblo, pero el problema principal no está resuelto.
Hace ya dos años y medio que gobierna el
Partido Popular en Extremadura. Hace dos años y medio el Sr. Monago consideraba
que el paro en nuestra región era insoportable y que el gobierno socialista
debía ser desalojado del poder por su incapacidad para resolver el problema, el
mayor problema de Extremadura. Transcurridos esos dos años no sólo tenemos más
parados que entonces sino que la tendencia es a aumentar.
En estas circunstancias resulta lamentable el
metalenguaje de la vicepresidenta, Sra. Teniente. Esto es lo que aparece en la
prensa: “Cristina Teniente, hizo ayer una lectura positiva de los datos
difundidos por el Ministerio ya que según destaca, hay indicadores que muestran
que desde hace meses, el mercado laboral extremeño sigue "una tendencia
distinta". Así, ha señalado que la subida mensual del paro, del 0,69%, es
la tercera más baja del país y el mejor dato para el mes de octubre desde el
año 2007, y que el incremento interanual, del 2,05%, es el menor para este
periodo desde que arrancó la serie histórica”.
¿Ustedes la comprenden?, porque yo, desde
luego, no. Tampoco se comprende la actitud pasiva y demagógica que tuvo el
Partido Popular con la refinería Balboa. Y es que hay cosas con las que no se
puede jugar a la política, que van más allá de ganar o no unas elecciones.
Son los parados registrados en Octubre en Extremadura. Son más. La desconfianza hace que muchos jóvenes que terminan sus estudios, o que simplemente alcanzan la edad laboral, ni siquiera se inscriben en las oficinas del SEXPE. No creen que les ayuden a encontrar trabajo.
148.701 parados, éste es el problema.
Está bien, o no, que se limite el mandato de los presidentes a ochos años, que se inauguren sedes de asociaciones en centros de salud que antes, cuando gobernaban los socialistas, se reivindicaban como imprescindibles para la salud de los montijanos, incluso podría estar bien el repaso cuatrianual a las pistas de atletismo o la décima mano de pintura a los pasos de cebra de nuestro pueblo, pero el problema principal no está resuelto.
Hace ya dos años y medio que gobierna el Partido Popular en Extremadura. Hace dos años y medio el Sr. Monago consideraba que el paro en nuestra región era insoportable y que el gobierno socialista debía ser desalojado del poder por su incapacidad para resolver el problema, el mayor problema de Extremadura. Transcurridos esos dos años no sólo tenemos más parados que entonces sino que la tendencia es a aumentar.
En estas circunstancias resulta lamentable el metalenguaje de la vicepresidenta, Sra. Teniente. Esto es lo que aparece en la prensa: “Cristina Teniente, hizo ayer una lectura positiva de los datos difundidos por el Ministerio ya que según destaca, hay indicadores que muestran que desde hace meses, el mercado laboral extremeño sigue "una tendencia distinta". Así, ha señalado que la subida mensual del paro, del 0,69%, es la tercera más baja del país y el mejor dato para el mes de octubre desde el año 2007, y que el incremento interanual, del 2,05%, es el menor para este periodo desde que arrancó la serie histórica”.
¿Ustedes la comprenden?, porque yo, desde luego, no. Tampoco se comprende la actitud pasiva y demagógica que tuvo el Partido Popular con la refinería Balboa. Y es que hay cosas con las que no se puede jugar a la política, que van más allá de ganar o no unas elecciones.




















