¿Dónde vas Gregorio?
Puede que salga a relucir la
historia/ porque nunca se acaba lo que acaba,/
que se queda a vivir en la memoria. (Soneto para acabar un amor - Manuel
Alcántara).
Las canículas de agosto. Las lágrimas
de San Lorenzo. El taller de corte y aparar calzado de la familia Guzmán, en el
que Simón Lavado Navia, años después, abrió el comercio que tituló El Arca de
Noé. Los baños prohibidos en la charca de los
bueyes. La Cafetería Extremadura, especialista en patatas tipo Larri. El sacerdote
Juan José Rascón, que estuvo en la parroquia de San Pedro y luego fue capellán
castrense. Los rapas de los señoritos haciendo los recados. La caseta Alegría
en la feria, amenizada por la orquesta Oasis. La rampa que había para subir al gallinero
del cine de verano del Salón Moderno. Rafael Gómez Rodao, distribuidor
de Butano. Óptica Mayer. El bar El Pala, en la
plaza de España, de Vicente Sánchez Melara. La baranda de la escalera grande de
la plaza de abastos, por la que se deslizaban los niños. Artes Gráficas
Cervantes. Imprenta Gótica.
La Cooperativa de Regantes de Extremadura
(Crex), en la Puerta
del Sol. Las carteleras de los cines en el paseo. Droguería y Juguetería Nani. Eduardo
Marín Fernández, vulcanización y recauchutados de cámaras y cubiertas,
reparación de aparatos de radio. El ultramarino del músico Pedro López, en la
calle Moreno Nieto. Autoservicio Nobisa. Autoservicio Pedro Soltero. Carnicería
y Alimentación Gómez Sanguino. El ultramarino de Máximo Román Maqueda, en la
calle Reyes Huertas. El Rodeo de ganados en la Feria. Oración
contra las tormentas: “San Gregorio bendito, perdió su bastón, la Virgen María se lo
encontró. ¿Dónde vas Gregorio? A retirar esta tormenta, donde no haya era ni
vera, ni flor de tomillo, ni canten los gallos ni lloren los niños”. El
dicho “Va a llover más que cuando enterraron a Bigotes”. Tejidos y Retales la Rambla, de Manuel Delgado.
Demetrio Crego Hernández, corredor de cereales y ganados. El trapero. El
soguero.
Frankfurt bar, en el Campo de la Iglesia. El taller de Pepe
Caballero, hierro y aluminio, en la calle Gabriel y Galán. Confecciones Manolo
Rivera. Deportes Trejo. Modas de los Santos. Pastelería Luxi, en la avenida de
Colón. Frutería Cabo-Serrano. Ángel Serrano Martínez, campeón de carpintería,
que ganó el Concurso Internacional de Formación Profesional disputado en
Bruselas. Las tartas y los bombones de bellota Loriana, de la pastelería Paco.
El maestro Antonio López, director de las Escuelas de Artes y Oficios. José María
Fernández, director del Banco Bilbao. “Para demostrar que en las playas de
Almería no había radioactividad, se colocó Fraga unas bragas y se zambulló en
el mar”, versos de Pepe Gómez, alusivos al baño de Palomares. Fran,
protagonista del programa televisivo Gran Hermano, que fue pregonero de la Feria de Montijo, acompañado
por la murga Los Zagales. Cosme, que era de Campanario y trabajó con Antonio
Gómez Bravo y María Bueno. El
bar Tupi. El
taxi de Fermín Bravo. Flan Chino Mandarín.
El estanco de María Calle,
conocida como la Rubia,
que era de Mérida y estaba donde luego se instaló el ultramarino Mantequerías
Extremeñas. El teniente de la
Guardia Civil, Juan Matías Maestre. Pepe Marchena, Manolo el
Malagueño, la Niña
de Antequera y Juanito Varea, actuando, una noche de feria, en el Salón
Moderno. El taxi largo de Carmelo en el que cabían hasta catorce pasajeros, que
hacía los viajes Valdelacalzada-Montijo, ida y vuelta, que continuó luego
Isabel, su mujer. El paso por Montijo de la antorcha olímpica Barcelona-92.
Raimundo Fernández Gómez, Panadería El Valle. Demetrio Holguín, que fue militar
y tuvo una barbería en la
Avenida, donde hoy está la Administración de
Loterías. El párroco Juan Pérez Amaya y los curas Diego Orozco y Nicolás Rubio.
Las compañías de Jorge Sepúlveda, Mari Delgado y Antonio Requena actuando en el
Teatro Calderón.
Puede que salga a relucir la
historia/ porque nunca se acaba lo que acaba,/
que se queda a vivir en la memoria. (Soneto para acabar un amor - Manuel
Alcántara).
Las canículas de agosto. Las lágrimas de San Lorenzo. El taller de corte y aparar calzado de la familia Guzmán, en el que Simón Lavado Navia, años después, abrió el comercio que tituló El Arca de Noé. Los baños prohibidos en la charca de los bueyes. La Cafetería Extremadura, especialista en patatas tipo Larri. El sacerdote Juan José Rascón, que estuvo en la parroquia de San Pedro y luego fue capellán castrense. Los rapas de los señoritos haciendo los recados. La caseta Alegría en la feria, amenizada por la orquesta Oasis. La rampa que había para subir al gallinero del cine de verano del Salón Moderno. Rafael Gómez Rodao, distribuidor de Butano. Óptica Mayer. El bar El Pala, en la plaza de España, de Vicente Sánchez Melara. La baranda de la escalera grande de la plaza de abastos, por la que se deslizaban los niños. Artes Gráficas Cervantes. Imprenta Gótica.
La Cooperativa de Regantes de Extremadura (Crex), en la Puerta del Sol. Las carteleras de los cines en el paseo. Droguería y Juguetería Nani. Eduardo Marín Fernández, vulcanización y recauchutados de cámaras y cubiertas, reparación de aparatos de radio. El ultramarino del músico Pedro López, en la calle Moreno Nieto. Autoservicio Nobisa. Autoservicio Pedro Soltero. Carnicería y Alimentación Gómez Sanguino. El ultramarino de Máximo Román Maqueda, en la calle Reyes Huertas. El Rodeo de ganados en la Feria. Oración contra las tormentas: “San Gregorio bendito, perdió su bastón, la Virgen María se lo encontró. ¿Dónde vas Gregorio? A retirar esta tormenta, donde no haya era ni vera, ni flor de tomillo, ni canten los gallos ni lloren los niños”. El dicho “Va a llover más que cuando enterraron a Bigotes”. Tejidos y Retales la Rambla, de Manuel Delgado. Demetrio Crego Hernández, corredor de cereales y ganados. El trapero. El soguero.
Frankfurt bar, en el Campo de la Iglesia. El taller de Pepe Caballero, hierro y aluminio, en la calle Gabriel y Galán. Confecciones Manolo Rivera. Deportes Trejo. Modas de los Santos. Pastelería Luxi, en la avenida de Colón. Frutería Cabo-Serrano. Ángel Serrano Martínez, campeón de carpintería, que ganó el Concurso Internacional de Formación Profesional disputado en Bruselas. Las tartas y los bombones de bellota Loriana, de la pastelería Paco. El maestro Antonio López, director de las Escuelas de Artes y Oficios. José María Fernández, director del Banco Bilbao. “Para demostrar que en las playas de Almería no había radioactividad, se colocó Fraga unas bragas y se zambulló en el mar”, versos de Pepe Gómez, alusivos al baño de Palomares. Fran, protagonista del programa televisivo Gran Hermano, que fue pregonero de la Feria de Montijo, acompañado por la murga Los Zagales. Cosme, que era de Campanario y trabajó con Antonio Gómez Bravo y María Bueno. El bar Tupi. El taxi de Fermín Bravo. Flan Chino Mandarín.
El estanco de María Calle, conocida como la Rubia, que era de Mérida y estaba donde luego se instaló el ultramarino Mantequerías Extremeñas. El teniente de la Guardia Civil, Juan Matías Maestre. Pepe Marchena, Manolo el Malagueño, la Niña de Antequera y Juanito Varea, actuando, una noche de feria, en el Salón Moderno. El taxi largo de Carmelo en el que cabían hasta catorce pasajeros, que hacía los viajes Valdelacalzada-Montijo, ida y vuelta, que continuó luego Isabel, su mujer. El paso por Montijo de la antorcha olímpica Barcelona-92. Raimundo Fernández Gómez, Panadería El Valle. Demetrio Holguín, que fue militar y tuvo una barbería en la Avenida, donde hoy está la Administración de Loterías. El párroco Juan Pérez Amaya y los curas Diego Orozco y Nicolás Rubio. Las compañías de Jorge Sepúlveda, Mari Delgado y Antonio Requena actuando en el Teatro Calderón.





















