La Policía Nacional halla muerto en su domicilio a un hombre que llevaba un mes sin dar señales de vida
Agentes de la Policía Nacional hallaron muerto, en la tarde de ayer, a un varón de 60 años que llevaba un mes sin dar señales de vida.
Fue la propietaria del domicilio donde vivía
el finado, que lo tenía alquilado a ésta, la que se personó en Dependencias
Policiales para poner en conocimiento de los agentes que llevaba un mes sin
poder ponerse en contacto telefónico con el inquilino, ni sabía nada del mismo.
Tras la denuncia, agentes del Cuerpo Nacional
de Policía procedieron a ponerse en contacto con vecinos del inquilino,
familiares, con los servicios de urgencias de los Hospitales de la ciudad e
incluso con la agencia inmobiliaria que había gestionado el alquiler del
inmueble, sin que nadie aportara dato alguno sobre el mismo.
Ante tal circunstancia, y sospechando que hubiera
podido suceder algo a la persona desaparecida, y con la autorización de la
propietaria del domicilio, los agentes actuantes decidieron entrar en el
domicilio en cuyo dormitorio principal, el cual daba a la sala comedor, se
encontró el cuerpo del desaparecido, en posición de cubito supino y en avanzado
estado de descomposición, sin ningún signo externo de violencia, habiendo
fallecido, al parecer, por muerte natural.
El fallecido era un ciudadano español de 60
años de edad, natural de Madrid.
Fue la propietaria del domicilio donde vivía el finado, que lo tenía alquilado a ésta, la que se personó en Dependencias Policiales para poner en conocimiento de los agentes que llevaba un mes sin poder ponerse en contacto telefónico con el inquilino, ni sabía nada del mismo.
Tras la denuncia, agentes del Cuerpo Nacional de Policía procedieron a ponerse en contacto con vecinos del inquilino, familiares, con los servicios de urgencias de los Hospitales de la ciudad e incluso con la agencia inmobiliaria que había gestionado el alquiler del inmueble, sin que nadie aportara dato alguno sobre el mismo.
Ante tal circunstancia, y sospechando que hubiera podido suceder algo a la persona desaparecida, y con la autorización de la propietaria del domicilio, los agentes actuantes decidieron entrar en el domicilio en cuyo dormitorio principal, el cual daba a la sala comedor, se encontró el cuerpo del desaparecido, en posición de cubito supino y en avanzado estado de descomposición, sin ningún signo externo de violencia, habiendo fallecido, al parecer, por muerte natural.
El fallecido era un ciudadano español de 60 años de edad, natural de Madrid.

















