La docente Pilar Blans se jubila tras 39 años de profesión
El 4 de Febrero ha sido el último día de trabajo para Pilar Blans, maestra de Primaria conocida en Fuente del Maestre como Doña Pili, y que se jubila tras 39 años de docencia: Seis en Canarias y el resto en el municipio fontanés, donde reside desde 1.979. Pasó por el Ceip. San José de Calasanz y por el Miguel Garrayo, para quedarse definitivamente en el Colegio Cruz Valero, centro en el que ha trabajado día tras día con algunas de las que fueron sus alumnas. Pilar confiesa tener “un sentimiento agridulce” en su último día lectivo: “Por un lado es bueno pensar que voy tener más tiempo para mí, pero sé que voy a echar mucho de menos el colegio, mi profesión. Eso sí, me voy con la cabeza alta, orgullosa de pensar que he dado todo lo que tenía que dar, ahí están mis alumnos que han seguido mis pasos, que me recuerdan dando mis clases con alegría, y jamás, tras 39 años, puedo decir que he tenido algún problema, con nadie, y por eso me voy con mucha satisfacción”.
Sus compañeros le han rendido un emotivo
homenaje recientemente, mientras que sus alumnos le recuerdan anécdotas, como
la de ayudar a los alumnos en los exámenes, canturreando algún slogan televisivo
de moda para indicarle que quizá estaba haciendo mal un ejercicio, o aquel
dicho suyo de “mucho cilandronio y poco concumenio”, “que era como decir a
alguien que tenía la cabeza grande pero pocas entendederas”, comenta con su
sonrisa de siempre. Por todas estas cosas, Doña Pili siempre será recordada por
muchas generaciones de fontaneses, por
su constante trabajo para ayudar a los
alumnos con más dificultades de aprendizaje, y por una vocación a prueba de cambios legislativos.
Sus compañeros le han rendido un emotivo homenaje recientemente, mientras que sus alumnos le recuerdan anécdotas, como la de ayudar a los alumnos en los exámenes, canturreando algún slogan televisivo de moda para indicarle que quizá estaba haciendo mal un ejercicio, o aquel dicho suyo de “mucho cilandronio y poco concumenio”, “que era como decir a alguien que tenía la cabeza grande pero pocas entendederas”, comenta con su sonrisa de siempre. Por todas estas cosas, Doña Pili siempre será recordada por muchas generaciones de fontaneses, por su constante trabajo para ayudar a los alumnos con más dificultades de aprendizaje, y por una vocación a prueba de cambios legislativos.























