El fontanés Juan Hormigo, envía a Ribera del Fresno una postal de agradecimiento
“Cuantos recuerdos, mi mujer dice siempre que es su segundo pueblo”, con éstas palabras encabeza Juan Hormigo Bautista, a éste diario su agradecimiento a ésta villa pacense de Ribera del Fresno que durante los años setenta estuvo destinado a ella como Guardia Civil y que describe como un enamorado de su pueblo, “yo vivía en ese bonito pueblo del que quedamos prendados nada más asentarnos en él” corrobora Hormigo.
Más adelante
continúa, “en él nacieron dos de mis hijos, por eso y otras cosas más nos
consideramos ribereños”. Según Juan, “eran tiempos difíciles -aunque hoy
tampoco son muy halagüeños que digamos- pero a pesar de todo, nos sentimos muy
dichosos en el pueblo, fueron casi 20 años, 1970-1987.”
El guardia
Juan, el de la Fuente, eran apelativos por el cual conocían a éste fontanés de
nacimiento pero ribereño de adopción como él nos indica, compañeros como Pedro
el de Mirandilla y Eugenio entre otros eran pareja de servicio muchas veces, en
la que nos recuerda, “eran años en que existiendo diferentes ideologías como
hoy, todos nos compendiamos”.
Juan Hormigo
hace entrega de un dibujo postal, fotografía que ha sido pintada al carbón por
un artista de Valdelacalzada, Francisco Llerena. En amor a Ribera del Fresno y
ésta Tierra de Barros, para que sea puesta según éste “en algún lugar donde sea
vista por todos como recuerdo de aquellos años. “ Juan Hormigo Bautista está
hoy jubilado y reside en Guadiana del Caudillo, donde le gusta leer, pero sobre
todo escribir y entonar algunos versos.
Y se despide con un poema de su
cosecha particular, que empieza así: “Entre olivares y viñas y el Valdemedel
que la besa cerca del Cerro la Horca está el pueblo de Ribera…”
Más adelante continúa, “en él nacieron dos de mis hijos, por eso y otras cosas más nos consideramos ribereños”. Según Juan, “eran tiempos difíciles -aunque hoy tampoco son muy halagüeños que digamos- pero a pesar de todo, nos sentimos muy dichosos en el pueblo, fueron casi 20 años, 1970-1987.”
El guardia Juan, el de la Fuente, eran apelativos por el cual conocían a éste fontanés de nacimiento pero ribereño de adopción como él nos indica, compañeros como Pedro el de Mirandilla y Eugenio entre otros eran pareja de servicio muchas veces, en la que nos recuerda, “eran años en que existiendo diferentes ideologías como hoy, todos nos compendiamos”.
Juan Hormigo hace entrega de un dibujo postal, fotografía que ha sido pintada al carbón por un artista de Valdelacalzada, Francisco Llerena. En amor a Ribera del Fresno y ésta Tierra de Barros, para que sea puesta según éste “en algún lugar donde sea vista por todos como recuerdo de aquellos años. “ Juan Hormigo Bautista está hoy jubilado y reside en Guadiana del Caudillo, donde le gusta leer, pero sobre todo escribir y entonar algunos versos.
Y se despide con un poema de su cosecha particular, que empieza así: “Entre olivares y viñas y el Valdemedel que la besa cerca del Cerro la Horca está el pueblo de Ribera…”






















