Martes, 09 de Junio de 2026

Actualizada Martes, 09 de Junio de 2026 a las 09:41:48 horas

| 216
Jueves, 06 de Mayo de 2010

El derecho de ser atendido con respeto

Toda persona, en cualquier situación donde requiera la realización de un trámite o le afecte cualquier situación de la sociedad, tiene el derecho a ser atendido con respeto, con delicadeza, humildad, y lo más importante, que se nos atienda con educación, solucionándonos el problema o la situación planteada.

Estamos en nuestro derecho de exigir cuando no se nos respeta, cuando no se nos atiende correctamente, cosa que ocurre con demasiada frecuencia. No debemos permitir que personas que están desempeñando un cargo de atención al público sean como un muro inexpresivo e inmóvil donde rebotan todas nuestras solicitudes de información. Nos han mentalizado para que cuando vayamos a una ventanilla de información encontrarnos a alguien con cara de estreñido que le molesta hasta que le demos los buenos días y como se te ocurra al preguntar titubear un poco… te acusa con la mirada de hacerle perder una décima de segundo. Por supuesto, como en todo, afortunadamente no estamos hablando del cien por cien, existen personas responsables en todas partes, yo me he cruzado casualmente con uno hace unos días en un organismo público, simplemente estoy generalizando.

Siguiendo con el tema del respeto al ciudadano ¿porqué nos hacen perder tanto tiempo en tramitar un papel pidiéndonos tantos documentos inútiles?, parece como si la administración quiera joder al funcionario y el funcionario a la persona de a pie. Un trámite si se pidiera lo puramente necesario, lo podía resolver una sola persona, pero como se pide tanta paja, casi siempre pasa por cinco o seis manos, y eso hace que se convierta en algo lento, incomprensible y desesperante. Estoy seguro que el que está detrás de un mostrador o ventanilla se dedica a hacer su trabajo tan mecánicamente, que no es consciente de su falta de respeto hacía los demás porque ni se me ocurre pensar que se tenga tan mala leche como para hacer perder al usuario una semana para aclararle una duda o para tramitar cuatro papeles rutinarios (para el que los necesita pueden ser vitales todos esos días perdidos).

Hay respuestas que todos hemos sufrido en nuestras propias carnes: “tiene que volver otro día, la persona que tiene que firmar los documentos está reunida”, “Si no están los documentos registrados no podemos hacer nada”, “No se cuanto pueden tardar, esto no depende de mí”… y a ti lo único que se te queda es una cara de idiota porque la otra opción sería cabrearte y dar dos puños en la mesa pero como le tenemos miedo por si hay represalias… pues a esperar que pasen los días y sobre todo, esperar a ver si la próxima vez que vaya a pedir información o a tramitar un papel el funcionario te sonríe… si esto ocurre, te sientes como el ser más afortunado del mundo, cuando esto no es ni más ni menos con lo que nos tienen que recibir cada vez que nos atiende, porque “algunos” aún no saben que su trabajo ¡el que desempeña, es un servicio público y si está ahí es por decisión propia, nadie los ha obligado a desempeñar ese cargo!.

Yo creo que la fórmula a tanta situación desagradable es muy sencilla: La persona que está para atender al usuario debe tratar a la gente como quisiera que lo trataran a él porque la persona que está solicitando de sus servicios es porque tiene la necesidad de hacerlo, nadie va a una ventanilla de información a echar el rato ¡no te jode!.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.